nocopias

domingo, 15 de febrero de 2015

ELOHIM, USTEDES Y YO




Hoy, mientras meditaba, me quedé conversando telepáticamente con los Elohim. Algo que hago siempre. Confieso que desde el 2009 esa proximidad y canal abierto a su inteligencia me transformó en una persona mucho más feliz y esclarecida. De hecho, ellos fueron un divisor de aguas en mi vida.

Desde el momento en que desperté hoy, quedé en pensamiento con ellos, intercambiando algunas cosas del mismo modo que hacemos hoy con nuestros amigos por Whatsapp, gracias a la tecnología. Pero aprendí, también con ellos, que la conexión con lo divino, se da por las emociones. Y sé que mientras me mantenga feliz estaré conectado con ellos. No es que la infelicidad los aparta, no es eso. 

Es que la esencia que ellos son es puramente positiva y cuando estoy mal (lo que ha disminuido considerablemente en el correr de los años, gracias también a ellos) no consigo oírlos, porque mi estado negativo me impide acceder a ellos. Y eso me enseña que cuando elijo (conscientemente o no) abrazar los estados malos, me aparto también de la esencia que Yo Soy.

Puedo asumir que las malas emociones son mías, asumirlas y vestirlas como parte de mí. O puede leerlas como una leve separación entre mí (ego, yo físico) y mi Yo Mejor (yo superior).

Y dejo abajo, una conversación que tuve con ellos hoy. En ella pregunto varias cosas de nuestra vida humana, que todos pasamos. Y sé que muchos tal vez desean tener estas respuestas. Algunas veces, por entender que el mal es una desconexión con el Bien, usted puede sentirse culpable por estar mal, digo esto porque ya me sentí así. Pero no se sienta mal, tampoco se culpe, forma parte de esta vida y los Elohim nos están ayudando a entender estas y todas las otras cosas que nos hacen vivir mejor una vez que son comprendidas a la luz de la verdadera espiritualidad.

Lo que nos resta es asumir quiénes somos realmente y buscar cada día vivir más cerca de nuestra verdadera esencia, que es la felicidad.

Abajo, nuestra conversación:


Vinícius: Cuál es vuestra propuesta para nosotros, en este tiempo?

Elohim: Que se sientan bien, que se permitan ser quiénes son en sinceridad, en verdad. Porque en el momento en que se permiten vibrar en eso abrazan la armonía del Todo en sí mismos. Nuestra propuesta es, si es que tenemos una, porque no vemos nada de lo que les decimos como una “propuesta”, es una presentación de cómo funcionan las leyes que crean las cosas en el Universo.

Les decimos a ustedes cómo se dan los procesos creativos, cómo ellos ocurren y cómo ustedes fluyen en ellos. Y mediante eso, dejamos que ustedes establezcan para sí mismos vuestra propia propuesta de vida. Porque nuestro deseo es que sigan una que sea la vuestra y no la de otra persona o fuerzas no físicas. Este es el punto de lo que siempre deseamos pasarles a ustedes, nuestro propósito es hacerlos ver quiénes son, pero no a partir de una visión simplemente humana, porque esa ustedes ya la tienen.
Nuestra idea aquí es darles una percepción más amplia, por eso, al revelarles cómo son las leyes del Universo estamos, al mismo tiempo, revelando quiénes son ustedes en ellas, porque el flujo de lo Eterno es uno sólo y ustedes, así como nosotros, forman parte de él.


Vinícius: Ustedes siempre hablan de emociones felices, de sentirse alegre, positivo, motivado. Bien, estos sean tal vez los sentimientos y estados “ideales” a ser cultivados, sin embargo, representando a muchos seres humanos que leen los mensajes que ustedes nos pasan, les hago la siguiente pregunta: Está equivocado sentirse mal?

Elohim: No existe equivocado, tampoco correcto, en el sentido del “Libro de las reglas”, entiendes? Existe lo que fluye y lo que resiste. Ustedes no serán castigados si se dan a sí mismos estados negativos. No dejaremos de amar quiénes ustedes son en el cuerpo físico porque se están debatiendo aquí y allí, conectándose con estados negativos. También queremos que sepan que no existen estados “ideales”, lo que en verdad está sucediendo es que ustedes quieren crear una realidad donde las cosas que desean puedan fluir más rápida y fácilmente. Y lo que hacemos es mostrarles que en el dispositivo de la Creación vuestros comportamientos y vibraciones negativas actúan como resistencias a las buenas manifestaciones.

Es simple, estamos mostrando, y todo que hacemos, es mostrarles. Es como si estuviesen caminando por una avenida buscando una dirección determinada y nosotros fuésemos una persona que ustedes pararon para preguntar: Cómo hago para llegar a esta dirección? Y lo que estamos haciendo ahora es responderles como llegar allá. No están equivocados si deciden ir en la dirección opuesta.

No están contra Dios cuando se dejan llevar por los pensamientos que les causan malas sensaciones. Están tan sólo vibrando en la dirección opuesta de lo que quieren. Y si desean manifestar una realidad de vida más favorable a los deseos de vuestra Alma precisan acertar vuestras emociones, pensamientos y creencias con quiénes son ustedes y con la vida que quieren tener. Eso es todo lo que les mostramos. No se equivocan, no hay equívocos, todo lo que existe es un camino y todos siguen por él. Nuestra tarea y nuestro deseo es ayudarlos en este recorrido para que consigan caminar con más armonía y bienestar.

No queremos que se sientan mal, no porque no pueden, sino porque sentirse mal es malo. No queremos que sean infelices, no porque no debieran ser infelices, sino porque ser infeliz es malo. Ustedes pueden enfrentar ese sentimiento negativo, convivir con él, estar en él o pueden abandonarlo. La elección es siempre de ustedes. A partir de lo que somos en esencia (las emociones más felices) los convocamos. No podemos convocarlos a partir de una perspectiva que no es la nuestra.

No vivimos en conflictos, no luchamos, no dejamos que el contraste defina la forma cómo sentimos. Y eso es lo que tenemos para ofrecerles, a ciencia de “Cómo pueden vibrar como nosotros vibramos”. Y ustedes pueden hacer eso mismo estando en una realidad física como la de la Tierra? Sí, pueden. Y no se trata de estar simplemente felices todo el día, veinticuatro horas por día. Se trata de reeducarse a fin de conseguir permanecer en un estado positivo el mayor tiempo posible. Hecho esto, entonces, el flujo será diferente, eso lo garantizamos.


Vinícius: Qué hacer cuando no conseguimos sentirnos bien?

Elohim: No fuercen. Suelten la tentativa que generará aún más frustración. Después, resuelvan la “resistencia” que los hace sentir mal, entonces, naturalmente, volverán a sentirse bien, porque es natural que se sientan bien. No es natural que se sientan mal. Si se están sintiendo mal es porque están resistiendo el flujo de la Fuente.


Vinícus: Por qué nuestros conflictos nos separan de las buenas manifestaciones? Precisamos resolverlos? De qué forma?

Elohim: Podemos llamarle a eso “disculpas”? Porque para nosotros suena como algo del tipo: No me siento feliz porque no soy tan bonito que fulano. No puedo sentirme feliz porque no tengo tanto dinero. No puede sentirme feliz porque no soy tan tolerante como debería ser. No puedo sentirme feliz porque simplemente no consigo sentirme feliz!

Perciban, dónde están los conflictos? En vuestra dificultad de ser simplemente quienes son. Cuando sean ustedes mismos en profunda aceptación, lo que ustedes llaman de conflictos deben desaparecer. Porque ellos sólo existen porque ustedes abrazan metas ilusorias y quieren vivir encima de eso. No obstante, ustedes sólo tienen dos caminos: O sueltan todas esas disculpas para asumir la individualidad que son o continúan golpeándose. Llegamos a la idea, llegamos adonde queríamos llegar aquí!!

Si pudiésemos sugerirles algo, sería esto: Lo que los está martillando, suéltenlo.

No hay nada a ser resuelto ahí. Sino se encuentran dignos de ser felices porque no corresponden a las expectativas ilusorias, entonces por qué no las tiran? No a vuestra emoción, lo que sienten, y sí , a la expectativa. Porque es ella que les provoca una mala sensación. Vuestro Ser no les provoca una sensación mala, él no puede hacer eso, una vez que él es el puro alineamiento con la Fuente.

Todo vuestro sufrimiento consiste en abrazar ilusiones. Sean ellas acerca de sí mismos, acerca de la vida, acerca de los otros. Y no sufrirían tanto si no las sustentaran con tanta fuerza. Si vuestro objetivo fuese el siguiente: “Voy a ser solamente quién yo soy y nada más”, diríamos que los problemas estarían resueltos. Porque al ser quiénes son y al tomarse a sí mismos como referencia emocional para todo, entonces, fluiría solamente lo que es vuestro para ustedes. Pero aún así han optado por aferrarse a muchas causas, que en el fondo no tienen nada que ver con las vuestras y ustedes han hecho de eso vuestro calvario.

Cuál es el deseo de vuestro corazón? Cómo les gustaría vivir? Respondan eso a sí mismos y vivan a partir de la respuesta y pronto, todo se volverá más leve, más placentero, más divertido. El problema comienza cuando ustedes asumen las responsabilidades externas (de los otros). Y ustedes son responsables por sí mismos. Si cuidan de sí mismos con amor, aceptación y si fluyen en una conexión que es la vuestra, entonces, dejarán de abrazar causas que no les pertenecen porque se sentirán llenos. Y será diferente, porque al salir a lo externo y sus relaciones con él, resultará la armonía de la conexión que mantienen con vuestra fuente interior. Entonces, ahí sí, serán grandes agentes y cooperadores del progreso en todos los niveles de esta vida.

Sin embargo, cuando salen, las relaciones externas sin esta conexión, consiguen una única cosa que es generar fricción, ilusiones, sufrimientos, porque comienzan a compensarse en los de afuera (en los otros), en las cosas que están afuera. Este es el punto de vuestros conflictos, de los problemas.

No obstante, sabemos que fueron enseñados a hacerlo así. Por eso, estamos aquí, para mostrarles un camino diferente y al mismo tiempo decir que pueden caminar por ese camino, está en vuestro poder cambiar la ruta.


Vinícius: Cuál es la mayor riqueza del ser humano?

Elohim: Ser quien él es, de verdad, desnuda y crudamente.

Vinícius: Cuál es el mayor regalo que él posee?

Elohim: La Vida, pues de ella procede lo  demás, y sin ella, ningún otro existiría siquiera.


Vinícius: Cuál es el objetivo del Espíritu al renacer en la Tierra?

Elohim: Hacer lo mejor que puede por sí mismo, conectarse a la mejor vibración que pueda, ser feliz al máximo que pueda, porque haciendo eso él expande su conciencia de un modo que podrá ayudar a los otros a  conseguir lo mismo. Pero si él no lo consigue, entonces, no se hace sentir lo que tanto gustaría de sentir, siendo así, no podrá ayudar a los demás a conseguirlo.


Vinícius: Cómo debemos sentirnos durante el día? Y cómo debemos “ser” vibratoriamente durante toda nuestra vida?

Elohim: Si vuestro intento es manifestar vuestros deseos, siéntanse lo más próximo posible de lo que se sentiría si ya los tuvieran realizados. Si vuestra intención es ser felices, busquen eso. Si desean ser personas que realizan sueños, precisan por ley, afinarse con la energía de  tenerlos. Pero si vuestro intento es simplemente “ser como les gustaría ser”, entonces, no hagan nada, simplemente dejen que el contraste los lleve y les establezca las conexiones que fueron ofrecidas y posibles en su disposición. Pero sabemos que todos quieren la felicidad, por eso, estamos aquí, para mostrarles el camino hasta ella.


Vinícius: Y cuál es ese camino?

Elohim: Aquello que más los hace sonreír y aquello que más los hace llorar. En lo que más los hace sonreír está vuestra conexión más pura. Y en aquello que los hace llorar está vuestra mayor fuerza, porque vuestro llanto es una protesta, diciendo: Esto podría ser diferente. Entonces, si lo entienden así, usarán lo que más los hace llorar como vuestra mayor motivación de fuerza con el fin de transformar algo que puede ser cambiado.

Si solamente se enfocan en aquello que más los hace sonreír tendrán una alegría que no durará por mucho tiempo, porque el contraste hará que pierdan la pureza de vuestra conexión. Ahora, sí siguen la conexión de aquello que más los hace sonreír, al mismo tiempo en que descubren la fuerza en aquello que más los hace llorar, entonces, tendrán una alegría fuerte, porque conseguirán la conexión feliz aliada a la fuerza para sustentarla.


Vinícius: Cuál debe ser nuestro objetivo por la mañana, al despertar?

Elohim: “Preciso hacer el café” (risas mías). Acaban de despertar, por favor, no se carguen con objetivos! Tomen el café, sientan vuestro cuerpo despertar, aprecien el Sol, la naturaleza, la vida, ustedes mismos a través del espejo y noten cómo vuestras células se regeneran después del sueño reparador. Aprecien como la mañana es tranquila, como la naturaleza despierta siendo simplemente, siendo y siendo. Hagan lo mismo, despierten sin lo mucho a desear, despierten siendo simplemente y en esta energía dejen al día fluir naturalmente. Porque ustedes no pueden controlar los hechos, pero pueden organizar vuestra vibración.


Vinícius: Y cuál debe ser el pensamiento cierto al dormir?

Elohim: “Preciso descansar” (riendo, nuevamente). Si piensan mucho van a perder el sueño. Y nuevamente los convidamos a sentir, tan sólo. Aprecien la comodidad de la cama, de vuestra casa. Aprecien el silencio de la noche. Y haciendo eso soltarán las resistencias. Suelten el trabajo, la familia, los sueños, cualquier otra cosa. Y estén enfocados tan sólo en vuestro cuerpo relajado sobre el lecho. Haciendo eso dormirán rápidamente y estarán cooperando, al dormir, mucho más con un futuro mejor, de los que permanecen despiertos, mirando hacia el techo, en la tentativa de encontrar las soluciones a los problemas. Porque nosotros decimos, ellas están en el descansar. Ellas están en la rendición al flujo de Bien, en el soltar de las resistencias, de los miedos, de las disconformidades.

Suelten lo que no están consiguiendo mantener. Sean operativos solamente en el hoy y cuando el mañana venga estarán prontos, presentes para volverlo un regalo.  Pues sólo los presentes de espíritu y conexión con lo mejor pueden hacer fluir las soluciones, regalos, éxitos.  Y quieren saber más? Ustedes ya son todo lo que precisan ser. No precisan ser nada más, precisan tan sólo permitirse ser quiénes ya son. Solamente en eso, todo se puede resolver mucho más fácilmente. Nosotros los amamos y deseamos siempre mostrarles el camino, la senda segura. Hacia donde? Hacia ustedes mismos, porque es en ustedes que todo tiene sentido en vuestra existencia. Haya Luz!


Elohim
  
A través de Vinícius Francis

Traducción- Ale´ojah Silah (Shanti)

La Conciencia Elohim

Re-Publicado por “Isis Alada”




EL GRUPO ARCTURIANO - Sobre la Transformación y el Día de San Valentín Febrero 15, 2015



Saludos una vez más desde el Grupo Arcturiano. Deseamos hablar de la transformación, un tópico aparentemente simple, pero uno que es importante para el entendimiento de la verdad. La transformación fluye a través y como un individuo cuando se despierta del sueño.  Se manifiesta como la habilidad de “ver con nuevos ojos y escuchar con nuevos oídos” en medio de la dualidad y la separación. La transformación permite a uno reconocer cualquier concepto o creencia falsa que pueda aún mantener y reemplazarlos con la verdad. Trae la habilidad de decir; “estaba  equivocado”.

Aquellos incapaces de permitir la transformación, retrasan su ascensión hacia la conciencia de la energía dimensional superior. El miedo al cambio actúa alentando la continuación de los conceptos y creencias tridimensionales. Muchos que se resisten al cambio están en posiciones como “líderes” mundiales quienes familiarizan cualquier tipo de transformación con la pérdida – pérdida de su poder y riqueza personal. Debido a sus posiciones de liderazgo, a menudo atraen seguidores que ciegamente aceptan lo que estos llamados "líderes" creen, regalando poder personal en el proceso.

Ustedes están ahora queridos en el punto de su viaje espiritual, donde deben reconocer y reclamar su poder innato. Muchos de ustedes ya han hecho esto, habiendo alcanzado su estado de conciencia en otras vidas, entrando en esta vida con ese estado de conciencia ya en su lugar.

Nunca teman decir; “Suficiente es suficiente, ya no elijo más vivir, actuar, ser o pensar en los viejos anticuados conceptos de separación”. Algunos de ustedes pueden haber descubierto ya que habrá de aquellos que estén ofendidos por esto. Los amigos pueden distanciarse, pero no estén temerosos si esto sucede queridos, porque la energía busca a los suyos y pronto atraerá a aquellos de su resonancia.

Hablamos ahora de transformación porque están muy cerca de ver que la transformación tiene lugar. Mucho está por ser revelado y deben estar preparados en ambos adentro y afuera porque serán los llamados a asistir a aquellos en el miedo, incapaces de dejar ir sus formas viejas y cómodas de comprender el mundo. Ya no se le está permitido a la Humanidad flotar perezosamente de un día al otro creyendo que el gobierno, la iglesia, los padres, amigos o la sociedad en general  cuidará de todo para ellos. Ustedes son la conciencia y por lo tanto la sustancia del mundo y las cosas están cambiando rápidamente.

Es tiempo de reclamar su identidad como Seres Divinos que eligen aprender y asistir a otros dentro de la energía tridimensional. Permitan el proceso. Para algunos, permitir el proceso puede significar simplemente Ser en vez de ser hacedores permitiéndose estar calmados y en reposo, yendo a menudo adentro mientras las viejas energías llegan a la superficie y se limpian. Otros pueden encontrarse  siendo guiados a levantarse y ser tenidos en cuenta en alguna forma.

La transformación es una entrega, la habilidad de abrirse uno mismo al cambio. La entrega no es la renuncia del ser a algún concepto desconocido de “pastel de Dios en el cielo”. La entrega espiritual es el resultado natural de tener un entendimiento claro de a lo que uno se está entregando – a la Verdad. Comienza con un fuerte impulso interno de empezar una búsqueda de la verdad la cual puede tomar muchos caminos, pero que eventualmente llega a descubrirla adentro.  Este proceso no puede ser evitado porque es quienes ustedes son.

Hay muchos que “sospechan” las verdades más profundas pero rechazan abrazarlas, eligiendo en su lugar creer que otros más “santos” o inteligentes, saben más de lo que ellos lo hacen. No queridos, todo tiene la Voz Divina adentro, es simplemente una cuestión de reconocimiento, de escuchar y confiar. El tiempo es ahora.

Día de San Valentín!

Sí, estamos conscientes de sus costumbres y nos unimos a ustedes porque no es un día que celebra el Amor? El Amor es todo lo que hay, porque el UNO nunca puede ser dividido. Es sólo la creencia de que el Uno puede ser dividido (separación) la que ha resultado en las manifestaciones externas de guerra, discordia, sufrimiento, falta, limitación, etc.

El Día de San Valentín celebra la faceta romántica/de vida conyugal del Amor Divino. Hay enseñanzas que pregonan la “impiedad” del amor romántico y que de manera de ser “santos” deben abstenerse de las conexiones románticas. Sin sentido, esto es parte de las mismas enseñanzas que deben sufrir de manera de ser “santos”. Estas son creencias hechas por el hombre sin ley espiritual que las sostenga.

No obstante, el amor romántico debe ser entendido a niveles más profundos si va a “funcionar”, y este es el elemento faltante en tantas relaciones humanas. La atracción entre dos personas no siempre significa que están destinadas a casarse o a establecer relaciones íntimas entre ellas. La atracción a menudo ocurre como resultado de conexiones de vidas pasadas y sucede frecuentemente con alguien que ustedes conocen intuitivamente  que no sería un buen compañero para ustedes.

Cuando dos personas con una historia intensa de vidas pasadas se encuentran (hombre/hombre, mujer/mujer, u hombre/mujer) puede ser ya sea una atracción instantánea o una repulsión instantánea. Muchas parejas gays han estado juntas en otras vidas como heterosexuales. Las conexiones no terminan con la muerte, porque ustedes son conciencia, no sólo cuerpos físicos.

El matrimonio o las relaciones comprometidas suceden a menudo como resultado de elecciones prenatales de ambas partes con el propósito de resolver algunos asuntos sin terminar que pudieron o no comenzar como una asociación romántica. A menudo aquellas energías necesitando ser limpiadas tienen su origen en roles antiguos vividos como madre/hijo, padre/hijo, amigo/amigo, sirviente/maestro, etc. Las relaciones de la vida actual pueden proveer un camino fácil en el cual traer un cierre. Este es el caso a menudo en aquellas relaciones donde uno o ambos se preguntan, “por qué me casé con esta persona?”.

Siempre miren más profundo queridos, realmente no hay accidentes en este punto. Miren lo que están aprendiendo o están destinados a aprender de cada situación. El cierre kármico puede tener lugar incluso si una sola persona lo desea. Si él / ella es capaz de reconocer al otro como un Ser Divino dormido y también elige no vivir más dentro de una energía de juicio y  odio (la cual sirve simplemente para alimentar la situación kármica) entonces ellos han alcanzado aquel lugar de amor incondicional y hay resolución kármica. Un individuo puede ahora dejar la situación si lo elije, sabiendo que está terminada.

Algunas veces dos personas se atraen intensamente una a la otra en todos los niveles, pero por alguna razón esto nunca se despliega en una relación. Esto sucede con algunos que eligieron en su contrato prenatal  no estar juntos en esta vida. Ellos comprenden que conexiones intensas de vidas pasadas y el amor no les permitiría buscar y crecer espiritualmente hacia su propio despertar y poder si estuvieran juntos – estarían conformes simplemente estando juntos.

El amor romántico debe estar enraizado y fundado en el amor real o es simplemente una atracción animal la cual tristemente muchos consideran ser amor real. Este concepto de amor está promocionado pesadamente en todas las áreas de los medios – películas, libros, shows de TV, revistas, anuncios, etc. y particularmente en el Día de San Valentín.

El sabio conoce que la atracción sexual no es amor sino una faceta de él, una de las cosas “agregadas”. La atracción sexual por sí misma está basada en la necesidad humana de propagar la especie lo cual puede ser alcanzado sin amor. La intimidad basada sólo en la atracción sexual nunca porta la intensa y profunda conexión energética y realización que es posible cuando ambos están en una conciencia que ve más allá de las apariencias las realidades más profundas brillando a través de los ojos del otro.

Las relaciones amorosas nunca son dependientes de cómo se ve o viste el otro y es infructuoso y muy humano intentar moldear a alguien en su concepto del compañero perfecto. Las relaciones saludables tienen energía de resonancia similar y aquellos en ellas tienen visiones del mundo muy cercanas pero no necesariamente piensan y creen exactamente igual porque todos están aquí para aprender y crecer de acuerdo a sus necesidades individuales.

Dos individuos bien emparejados sean amigos o pareja, han alcanzado estados de conciencia similares. Observen aquellos viviendo desde estados de conciencia dormidos quienes disfrutan relaciones de peleas, engaños, enojo, angustia y caracterizaciones – están ambos en la misma longitud de onda energética por así decirlo -  es su estado de conciencia, su concepto de cómo funcionan las relaciones.

Puede haber un tiempo cuando sean tentados a entrar al nivel inferior de conciencia del otro debido a la atracción y el deseo por esa personal. Aunque cierta mente es permitido por libre albedrío, nunca puede resultar en un final feliz deseado sino que usualmente termina en un corazón roto después de un rápido, corto e intenso tiempo juntos. Uno simplemente no puede ir hacia atrás  a estados de conciencia ya obtenidos sin importar cuán atrayente pueda parecer hacerlo.

Los conceptos erróneos abundan con respecto al Amor y al compañerismo. Los gobiernos, las religiones, las familias y los amigos emiten continuamente que el Amor sólo es válido si llena sus conceptos a menudo muy estrechos. El compañero debe ser de un cierto color, género, educación, estatus financiero, u otro rasgo aceptable.  El Amor es la experiencia del Ser Uno manifestándose como muchos. El Amor nunca ha sido y nunca será dependiente de los conceptos de la Humanidad.

Llega un punto en el cual un individuo no “necesita más una relación” de manera de sentirse completo, feliz, y total porque ha alcanzado una conciencia de totalidad espiritual y completitud. Ha descubierto que su llama gemela está adentro, y estar en una relación se vuelve ahora una elección personal.

Las relaciones felices sólo suceden cuando cada uno entiende y acepta su propio valor y poder verdadero porque entonces ya no hay más necesidad de validación externa. La inconsciencia de la identidad personal causa que el dormido busque su completitud afuera de sí mismo. “Si estoy casado con esta persona bella, rica e inteligente, entonces debo ser adorable y valioso”.

Muchos portan aún viejas memorias celulares de tiempos cuando estar en una relación pudiera haber sido la única manera de evitar la muerte o la inanición y esto es reflejado a menudo en aquellos que saltan de una relación a otra nunca permitiéndose estar solos. Reconozcan y permitan que estas viejas memorias sean limpiadas si las sospechan en ustedes mismos.

A medida que crecen más fuerte adentro, mirarán atrás a los intentos románticos fallidos y reirán, diciendo; “Gracias querido Dios por salvarme de esa relación” aunque en ese momento hubieran tenido el corazón roto y herido. La mente humana está programada con conceptos de romance y sexo del mundo y responde a eso hasta que le enseñen diferente.

Si tener un compañero de vida representa la completitud para ustedes, atraerán eso para sí mismos sin pensar y luchar porque será la manifestación natural de su estado de conciencia, su realización de la completitud espiritual. Estar solos puede representar la completitud para algunos.

Las relaciones verdaderas, profundas y duraderas incluyen el romance, buen sexo y todo lo que el estado estructurado y  puritano de conciencia condenó como impío, pero estos son ahora reconocidos como cosas agregadas.

Nosotros del Grupo Arcturiano enviamos Amor, alegría, diversión y conciencia a todos ustedes por el Día de San Valentín.



A través de Marilyn Rafaelle

Www.onenessofall.com

Traducción – Shanti


Re-Publicado por “Isis Alada”



DE SOHIN PARA ANSHELINA: AMADA "¡LA VIDA NO SE CUENTA!... ¡SE VIVE!... ¡NO SE DEJA IR!..."



Amados hermanos en la Luz… Hoy mi amado Sohin no ha esperado que saliera de mi sueño... Me ha despertado para darme este mensaje que con todo el Amor de mi Corazón les voy a compartir.


Amada mía: ¡Buenos días en tu tiempo lineal!.

¡Te pido que No desesperes!… El tiempo lineal sobre la Tierra es una ilusión, una programación de la matriz.

Ustedes ven salir el sol en la mañana y ocultarse en la tarde. Luego sale la luna y así van contando el tiempo. Y sienten que la vida pasa demasiado rápido en éste Ahora de la Madre Tierra. Que tienen fechas límite y se les acaba el tiempo.

Ven nacer y morir a sus seres queridos y así dejan ir la vida – ¡CONTÁNDOLA! - Desperdician el tiempo viviendo en el pasado y el futuro, y centrados pensando cuándo va a morir su cuerpo físico.

Amada mía:
¡La vida no se cuenta!
¡Se Vive, no se deja ir!…
Porque su vida es el Alma y el Alma nunca muere.
¡Es Luz, esplendorosa, hermosa y eterna!

¡En éste tiempo de Ascensión de la Madre Tierra, es muy importante que abandonen la ilusión de ésa programación de la oscuridad!
¡Porque el Tiempo Sólo ES en EL AHORA!

Nosotros no conocemos la vejez. Y ustedes mismos la programan mirándose en el espejo, contando los días, las horas, los minutos, los segundos del tiempo lineal, ¡Que repito, No Existen como tal!

Desde que nacen y tienen “Uso de Razón” se les enseña a contar el tiempo. Por eso desesperan y en el Ahora no aprovechan la Vida.

Tal como les han programado: ¡El temor, el cansancio, la tristeza, el afán, la enfermedad, la violencia, devienen del tiempo lineal!

Pierden El Tiempo contándolo y mirándolo en un reloj.
Se entristecen en el pasado, se afanan en el futuro y se pierden el Presente. ¡El instante mismo en que respiran!

Cuentan su vida en respiraciones y latidos del Corazón y no son conscientes de que la respiración no se cuenta.
¡Se Respira en presente, consciente!
¡Pero no inconsciente ni mecánicamente!

¡Si logran hacerlo, van a vivir en el Ahora respirando conscientemente con inmensa Gratitud hacia Dios por su maravillosa Vida!

La Vida para ustedes en cuerpo físico viene y va.
Para nosotros que no contamos el tiempo, en el Ahora nunca termina, es eterna y la sabemos vivir sin conocer el afán ni la agonía, sólo en inmensa Gratitud con la Fuente de todo lo que ES.

¡La disfrutamos al máximo, porque todo lo vivimos AHORA!
Es también lo que ustedes hacen inconscientemente, sólo que ustedes no lo disfrutan tanto, porque miran cada instante en el reloj.
¡Y no son conscientes de la maravilla que SON!

Se miran cada día en el espejo y programan un día menos de vida y un día más de vejez, decepción y desespero. No saben de felicidad y alegría Eternas.

La felicidad y alegría que vas a vivir a mi lado, cuando asciendas de mi mano, amada mía.

Amada: ¿Por qué cuentan mitad de su Vida en Luz, mitad en oscuridad?... ¿Si eternamente para ustedes SON LUZ?...

Todo lo que sienten y viven cada día deviene del tiempo lineal, y pasan toda su vida desperdiciando la felicidad, el amor, la emoción y el sentimiento de Sus Corazones, debido a que contando el tiempo se les escurre por entre los dedos y lo han desperdiciado como NO debe Ser.

Afortunadamente: Cuando llegues a mi abrazo vas a olvidar todo del tiempo lineal. Vivirás una vida de dicha en el eterno Ahora de la inmensidad del Cosmos, sin contar y sentir que el tiempo lineal se acaba para Ti y tus seres amados…

Amada mía. ¡Ya nunca más cuentes el Tiempo que te hace desesperar tanto en tu densidad 3ªD!

Tú allá en la Tierra has llegado a la madurez.
Y aquí eres un Ser perfecto, sin tiempo ni edad que contar por toda la eternidad. Por siempre serás el mismo Ser Divino para Mí. ¡Somos Eternos hasta que decidamos disolvernos en el Océano de Amor del Creador, como las gotas de Amor que somos de Su Creación!…

Te Amo Amada Mía… Te suplico que dejes de contar la ilusión del tiempo... Ya que la ilusión es una distracción de tu Alma y Corazón, evitándote estar felizmente centrada en el eterno Ahora que somos nosotros.

¡El Sol siempre Es, porque Es LUZ!…
Mira la luna, como un reflejo de la LUZ, como un satélite artificial que haya sido creado, para que cuentes tus días en luz y oscuridad...

De ahí la dualidad que vives y que ya va a terminar, cuando en el AHORA nos fusionemos como el Andrógino Primordial, que es lo que somos por la eternidad que deseamos vivir…

Te Amo vida mía con todo mi Corazón, en mi plena consciencia de que Tu Ser ES AHORA, Real, Perfecto y Único, tanto como lo Soy Yo en éstos planos perfectos de Luz Sin Tiempo…

UNO contigo por la Eternidad…

SOHIN… 
Queridos Hermanos en la Luz, ya pueden darse cuenta de las frases que mi amado Sohin ha resaltado en este post, en letras tan grandes que no existen en este blog. 
Ya saben que Él siempre lo hace, ya que al abrir el post ya publicado es mucha la emoción que siento con ese que es para mí Su regalo... 
Un abrazo para Ti mi amado Sohin y para todos los seguidores  de este "Romance Divino"... 


Por ANSHELINA, la Luz que llama a despertar
http://romancesdivinossohin.blogspot.com
http://loqueheaprendidode.blogspot.com
 

Re-Publicado por “Isis Alada”


Canalizados por Suzanne Lie - LOS ARCTURIANOS : INICIACIÓN DE RAHOTEP EN LA GRAN PIRÁMIDE...Febrero 7 de 2015


" Bastante largo ... pero Muy Interesante "
Nos encontramos parados frente al poderoso Sanat Kumara, el Logos Planetario de la Tierra y Regente de Venus. Rami Nuri y Djwhal Khul, como sus consejeros, estaban a cada lado de él.

 Queridos:

Somos los Arturianos. En nuestra última reunión hablamos sobre la Iniciación, incluyendo la secreta y Sagrada Iniciación del Amor Humano. El concepto de Iniciación puede ser bastante confuso, especialmente la Iniciación del Amor Humano. Consecuentemente queremos compartir con vosotros la historia de dos Iniciados. Uno es masculino, RaHoTep quien hablará de su Iniciación en el Antiguo Egipto; y la otra es femenina, Matia, que hablará de su Iniciación en la Antigua Delfos. Por causa de que sus historias son bastante largas, RaHoTep compartirá este mensaje en esta reunión; y Matia compartirá el suyo en nuestra siguiente reunión.

Todos vosotros tenéis realidades pasadas y/o paralelas, en las cuales habéis pasado por vuestras iniciaciones y habéis servido a Gaia como Grandes Iniciados. Presentamos estas historias para ayudaros a entender mejor el proceso de Iniciación, así como para encender vuestra memoria de vuestras propias “vidas de Iniciación”. Sabemos que habéis tenido estas vidas de Iniciación porque vemos vuestra Aura; y porque habéis encontrado vuestro camino hasta nuestro Corredor. Cuando RaHoTep y Matia cuenten sus historias, permitid que vuestras propias historias de Iniciación salgan a la superficie de vuestra consciencia.


En esta reunión presentamos a RaHoTep:
Queridos, estoy feliz por compartir mi historia con vosotros. Mientras miro a todos los que están en el Corredor, el Corazón se llena de alegría al ver a tantos Iniciados. Espero que mi historia os sea de alguna ayuda y/o consuelo en vuestro propio proceso de ser vuestro verdadero YO Multidimensional en la vida diaria. Discernir entre las ilusiones de nuestro temor y la verdad de nuestro YO, es un desafío más difícil de lo que nos podríamos imaginar. Vuestra tarea es aún más desafiante, pues debéis encontrar y completar vuestras grandes Iniciaciones mientras también estáis llamados a completar vuestras tareas diarias de supervivencia en la 3ª Dimensión.

Yo vivía en una realidad en la cual quienes resultaban prometedores para obtener la Iniciación eran enviados al Templo a estudiar. Cuando mis padres hubieron hecho mi carta de nacimiento, supieron que mi destino no estaba con ellos, sino en el Templo. Quizá por eso nunca sentí el Amor de ellos en mis primeros años. Fue solamente hasta cuando entré al Templo a los cinco años de edad que experimenté el Amor que una familia puede ofrecer. Estudié y serví mientras era niño y adulto joven. Mi juventud en el Templo estuvo llena de amorosas instrucciones y maravillosos amigos. Yo sabía que algunos en el Templo no compartían mis sentimientos, pero Yo amaba cada minuto. Yo sentía como si finalmente hubiera llegado al Hogar.

Comencé mi Iniciación Final en mi primer Retorno de Saturno, cuando tenía 28 años de edad. Yo sé que esta edad puede parecer muy corta, pero Yo había estado en el Templo desde los 7. Los profesores me dijeron que consideraban que Yo estaba listo para tomar la Iniciación Final, pero tendría que esperar hasta que recibiera mis instrucciones internas. Se me dijo que les informara cuando mi Guía Interno, Radula, me dijera que era el MOMENTO. Esta instrucción llegó poco después de que mis profesores habían dado su permiso. ¿Cuántas vidas había tenido que tener para prepararme para este momento? Una ráfaga de vagas imágenes de esas vidas pasó por mi ojo mental. Profundamente dentro de mí, Yo sentía un llamado del destino aún no manifiesto. Yo estaba excitado, así como asustado.

Yo sabía que los tres resultados posibles de esta Iniciación eran: Éxito, locura o muerte. Las segundas dos opciones no eran aceptables para mí. Aunque Yo no temía a la muerte, pues sabía que era solamente un receso, sentía que aún no había cumplido el propósito de mi encarnación. Yo no quería que todos los años de estudio y trabajo fueran solamente para mi provecho personal. Quizá cuando terminara mis iniciaciones, sabría mejor cuál iba a ser mi servicio.

Al fin llegó el día. Había luna llena y Yo estaba listo. Había estado alojado en las instalaciones localizadas bajo la Esfinge, construídas especialmente para quienes esperaban Iniciación. Desde este alojamiento solamente había un corto camino por el desierto hasta la Gran Pirámide, donde cada iniciado pasaba siete días y siete noches en las profundas entrañas de la Pirámide. Estos siete días con sus noches se utilizaban para revisar vidas y lecciones pasadas. Si pasaba la primera parte, Yo sabía que habría más, pero se guardaba estricto secreto sobre el resto de la Iniciación.

Como esperaba, no pude dormir la noche anterior. Al amanecer llegaron a mi puerta tres Sacerdotes encapuchados, precisamente cuando los primeros rayos del Sol despuntaban en el horizonte. No se intercambiaron palabras. Los Sacerdotes me condujeron desde mi cuarto hacia el desierto. Siempre me había encantado el desierto al amanecer y en el ocaso, precisamente cuando el Sol se elevaba o caía en el horizonte. Los horizontes en Egipto eran infinitos, tan infinitos como el Espíritu.

Mientras seguía a los Sacerdotes hasta la Gran Pirámide, reflexioné en el suave fulgor dorado de la Luz. Mientras el desierto daba la bienvenida a un nuevo día, Yo le daría la bienvenida a una nueva vida. Sentí una cálida anticipación que correspondía a la rápida aproximación del calor del desierto. Yo era uno con toda la naturaleza. Los vastos paisajes del Mundo externo estimulaban mis visiones internas para prepararme para el despertar. El desierto estaba tranquilo, como mi mente; y una cálida brisa gentil acariciaba mi rostro como diciendo: “¡Buena suerte!”

Como respuesta, sonreí; y silenciosamente seguí a los Sacerdotes mientras entrábamos en la Pirámide. Aún cuando el Sol apenas se había elevado sobre el horizonte cuando los Sacerdotes y Yo entramos en la Gran Pirámide, Yo no estaba preparado para la oscuridad total que nos rodeaba. Uno de los Sacerdotes llevaba una pequeña lámpara de aceite.

Ésa la única cosa que Yo podía distinguir mientras bajábamos cada vez más en la Gran Pirámide. En mis lecciones Yo había aprendido que la oscuridad total de la Pirámide estaba destinada a prepararnos a encarar nuestra oscuridad interior.

Finalmente llegamos a una pequeña puerta de madera de diseño muy simple. A la lumbre de la única lámpara pude ver las vetas de la madera, un pestillo dorado y una cerradura abierta. Los Sacerdotes me encerrarían en este cuarto durante siete días con sus noches, totalmente solo. Ellos abrieron la puerta, me condujeron al interior y me dieron instrucciones de que me sentara sobre una sencilla estera de papiro en el piso de piedra. La lámpara de aceite fue colocada en una repisa a mi derecha, junto con un pequeño odre de agua.
“Esta lámpara solamente arderá durante tres días con sus noches. Después estarás en total oscuridad”.

Éstas fueron las primeras palabras que dijeron los Sacerdotes. No dijeron más. Oí cerrarse la puerta; y el pestillo se cerró con un suave chasquido. Cerré los ojos y comencé a meditar. Durante esos siete días repasé mis lecciones de esa vida y de todas las otras. Fui una y otra vez a la tierra de los muertos para hacer penitencia por cualquier cosa que hubiera hecho mal. Repasé todas las lecciones que había recibido en todas las vidas a las que tenía acceso. No recuerdo el chisporroteo de la lámpara de aceite ni haber alcanzado el agua. Solamente recuerdo el suave chasquido del pestillo. Este primer sonido externo en siete días, me precipitó de vuelta a mi cuerpo físico.

Cuando los Sacerdotes entraron en la habitación, vi sus rostros encapuchados a la Luz de otra lámpara de aceite que tenía uno de ellos.

Los saludé lentamente con la cabeza para mostrarles que aún estaba vivo y consciente. En respuesta movieron ligeramente la cabeza y me hicieron señas de que me uniera a ellos. Me tomó un tiempo pararme; y cuando lo hice, no podía caminar. Me apoyé en la pared e hice que la fuerza vital regresara a mis piernas que habían estado cruzadas en una sola posición durante siete días. Los Sacerdotes tomaron de la repisa mi lámpara de aceite y el odre, ahora vacíos; y esperaron pacientemente. Cuando fui capaz de caminar, me condujeron fuera de la habitación.

Yo no sabía para dónde íbamos, pero sabía que puesto que había sobrevivido a la primera parte de la Iniciación, se me permitiría hacer la siguiente. Los vestíbulos interiores de la Pirámide estaban tan oscuros como antes, pero ahora mis ojos se habían acostumbrado a ello. La pequeña lámpara de mis tres guías brillaba para mí como una estrella para seguirla. Al comienzo los guías caminaron lentamente para permitirme acostumbrarme a mi cuerpo, pero aceleraron el paso tan pronto como supieron que Yo podía seguirlos. Bajamos, bajamos y bajamos.
                   
                   Rahotep y Nofret

Yo había aprendido que la Cámara de Iniciación Final estaba en alguna parte profunda bajo la superficie del desierto, exactamente bajo el ápice de la Gran Pirámide. Finalmente llegamos a lo que parecía un callejón sin salida. Delante de nosotros había un muro de piedra. Los Sacerdotes no parecieron desanimarse por este giro de los eventos y formaron un semicírculo frente al muro. Mientras Yo permanecía a un lado esperando lo que ocurriera enseguida, cada uno de los Sacerdotes comenzó a cantar un tono, del cual pensé que seguramente surgía del núcleo de su Alma.

Al comienzo su entonación parecía al azar. Pero gradualmente, comenzó a poderse discernir un patrón hasta que hubo un crescendo de bellos tonos armoniosos. Mientras el canto se extinguía en la oscuridad que nos rodeaba, fue reemplazado con un estruendo sordo. Gradualmente, el muro comenzó a moverse hacia la derecha. Tras esta simple barrera pétrea había un par de magníficas puertas doradas ornamentadas y grabadas.

Mientras las puertas se revelaban lentamente, Yo sabía que había visto estas puertas antes en mis meditaciones. Uno de los Sacerdotes se aproximó a las puertas doradas y puso una mano en cada puerta. Las puertas estaban tan bien balanceadas que con el más ligero empuje giraban para abrirse hacia un gran salón. Los Sacerdotes me hicieron señal de que entrara. Las puertas se cerraron rápidamente tras de mí. Otra vez oí el estruendo sordo de la pared ocultando cualquier traza de la Sagrada Cámara de Iniciación.

La brillantez del salón me cegó. Nunca había experimentado semejante iluminación estando en forma física. Lentamente, lentamente, mis ojos se acostumbraron a la Luz y comencé a examinar el salón. Este salón no era de mi Egipto.

Había domos y pilares con incrustaciones de lapislázuli, esmeraldas, rubíes, diamantes, amatistas; y joyas que Yo no pude identificar. Colores que Yo nunca había visto estaban pintados sobre los muchos grabados, estatuas y figurines que parecían moverse como si estuvieran vivos. De alguna manera supe que todo en el salón era muy antiguo y tenía una fuerza vital mayor que cualquier cosa que Yo hubiera conocido. Ésta era una arquitectura que Yo solamente había visto en mis viajes internos a Atlántida.

El gran domo central albergaba una pirámide más pequeña que era más una vibración de Luz que una estructura física. Anubis y Toth, los antiguos Dioses Egipcios de la Iniciación, estaban dentro de la Pirámide, a cada lado de un gran sarcófago. El sarcófago estaba montado sobre una plataforma de oro puro con escalones de plata que subían por el lado derecho. El sarcófago estaba hecho de una sustancia que Yo no había visto antes. Instintivamente supe que esta sustancia no era de este Planeta y había sido dada a la Tierra hacía milenios, por sus primeros habitantes.

El sarcófago estaba tallado ornamentalmente con el mismo estilo no-Egipcio de las paredes que me rodeaban. Sentí que aunque el sarcófago era opaco, podría volverse translúcido si la mente del observador hiciera las alteraciones apropiadas. Anubis me hizo un gesto para que entrara en el sarcófago; y Toth asintió. Esta vez tampoco hubo comunicación verbal.

El viaje desde la puerta hasta las escaleras de plata, fue el más largo de mi vida. Mientras subía los pocos escalones, me di cuenta de que si vivía para volver a bajar por ellos, sin duda no sería la misma persona que antes.

Me tendí dentro del sarcófago. La sustancia era dura como la piedra; y sin embargo suave y cálida como la piel. Sentí como si estuviera volviendo a entrar al útero. Las rígidas paredes planas parecían moldearse lentamente alrededor de mi forma mientras me acomodaba en el sarcófago. Pensé que no podría moverme aunque hubiese elegido hacerlo. Luego Toth inclinó la cabeza sobre el borde del sarcófago y me hizo 3 preguntas en un lenguaje desconocido. Yo no sabía cuáles eran las preguntas, pero intuitivamente supe que sin duda eran preguntas; y que mi supervivencia dependía de mis respuestas.

Envié un llamado a mi Guía Interno, Radula, mientras veía que la tapa del sarcófago me encerraba lentamente en mi tumba. Silenciosamente, la tapa se afirmó para significar mi transición. Yo estaba solo.

Si permanecía demasiado tiempo en la tumba, moriría. Dentro había poco oxígeno, así que si Yo iba a mantener vivo mi Yo físico, tendría que llevar mi consciencia hasta las dimensiones superiores de tal manera que pudiera alimentarlo con el Espíritu. Yo sabía que Yo no podría abandonar mi cuerpo a través de mi Tercer Ojo como lo había hecho muchas veces antes. Busqué en mi interior un Portal para usarlo para liberar mi Espíritu del confinamiento de su forma física. Comencé a sentir que dentro de mí surgía un profundo temor, pero lo obligué a desaparecer. ¡No me podía permitir experimentar una emoción que hiciera descender mi consciencia!


“¿Dónde está el Portal hacia tu YO Superior?”

Ahora había entendido la primera pregunta. Recordé el canto de los Sacerdotes fuera de la puerta de piedra. Yo no podía usar mi voz, pues había muy poco oxígeno como para desperdiciarlo, pero sentí la vibración del canto tal como con los tres Sacerdotes. Puesto que mi consciencia no estaba limitada a una voz Humana, Yo podía cantar las 3 partes a la vez. La melodía y la frecuencia calmaron mi temor y elevaron más mi consciencia.

Me encontré concentrándome en un Portal dentro de mi cabeza, en el núcleo mismo de mi cerebro. Mientras continué entonando, algo sólido, como una puerta de piedra, comenzó a abrirse; y tras ella estaban las mismísimas puertas doradas que había visto al entrar en este salón. Estas puertas se abrieron hacia adentro. Otra vez pase a través de ellas y las sentí cerrarse rápidamente tras de mí. Al comienzo no vi nada más que Luz Dorada, la cual abrazaba a cada célula y a cada átomo de mi forma y de mi consciencia.

Luego, lentamente, a la distancia, vi que se comenzaba a formar un vórtice. Comenzó a remolinear, lentamente al principio; y luego cada vez más rápido. Era dorado, plateado, azul, violeta; y con los otros colores que antes había visto en el salón, fuera del sarcófago. Sentí una atracción a entrar en el vórtice; y con mi decisión para hacerlo así, repentinamente estaba precisamente ante mí.

Caí hacia su núcleo y me encontré girando cada vez más rápido a través del espacio intemporal. Al comienzo Yo estaba mareado, pero luego el giro se hizo tan intenso, que me sentí totalmente quieto, pero al mismo tiempo, sentí como si cada célula y átomo hubiera acelerado su vibración en respuesta al giro. Luego, con un pequeño estallido, mi giro se detuvo y me encontré en medio de un gran vacío. Me había vuelto Penta-Dimensional y todo estaba en calma.

“¿Dónde está la Ciudad Cristalina?”


Con la 2ª pregunta, había ante mí una Luz Dorada, que se convirtió en una forma dorada: Mi Complemento Divino. Llegó en la forma de una mujer, puesto que Yo encarnaba a un hombre. Nos abrazamos en unión y Amor profundos. Ella me miró a los ojos y susurró: ‘Ahora te llevaré al Hogar’.

Luego estábamos en Venus. Se desplegaba ante nosotros con toda la belleza y armonía que Yo recordaba desde lo profundo de mi Alma en todas mis vidas. Mi corazón se abrió con una ráfaga de Luz y Amor que hubiera hecho explotar mi cuerpo terrenal si Yo hubiera estado en mi consciencia tridimensional. Veía las nieblas de Venus a todo mi alrededor.

Veía la flora y la fauna de mi amado Hogar mientras flotaban alrededor de mí en amorosa bienvenida. Con cada uno de sus movimientos y armoniosos colores y sonidos, hacían eco de sus desplazamientos.
Una fiesta de bienvenida formaba un pasaje que nos condujo a la entrada principal de la Ciudad Cristalina. Mi Complemento Divino se deslizó hacia mi forma mientras nos convertíamos otra vez en Uno para nuestra llegada al Hogar. Translúcidas puertas de cristal se abrían ampliamente cuando nos aproximábamos a ellas; y una huella dorada iluminó nuestro camino hacia el corazón de la ciudad. El Templo Dorado de la Sabiduría yacía con refulgente esplendor al final de la senda, en la cúspide de una colina. Las puertas estaban abiertas esperando nuestra entrada. Aún cuando podríamos haber estado en nuestro destino instantáneamente, disfrutábamos el viaje y la comunión con otros, así que elegimos viajar con los mismos movimientos natatorios/voladores de quienes nos rodeaban.

Eventualmente, nos encontramos parados frente al poderoso Sanat Kumara, el Logos Planetario de la Tierra y Regente de Venus. Rami Nuri y Djwhal Khul, como sus consejeros, estaban a cada lado de él. Los Complementos Divinos de ellos tres fluyeron a su interior. Eran andróginos. ¡Estaban completos!

Me incliné ante ellos y Sanat Kumara me entregó una joya. La joya no era como nada que hubiera visto antes. Era más una vibración que una sustancia, pero tenía belleza y forma. Tomé la joya con gratitud y la sostuve dentro de mi corazón.

Mi Complemento y Yo pasamos lo que parecía una vida en Venus. Vivimos y amamos y morimos. Y luego comencé a sentir una atracción. Yo sabía que la atracción era mi destino. Era la Tierra. Me estaba llamando a retornar a mi vida tridimensional para que pudiera cumplir allí mi destino. Yo tenía que retornar para que el cuerpo viviera. La tristeza de esa realización sacudió mi Alma misma, pero recordé mi cometido. Yo había dicho que permanecería en la Tierra. Consecuentemente tenía que retornar antes de que fuera demasiado tarde para salvar la vida de mi forma terrenal.

La repentina densidad del sarcófago fue un gran impacto. ¿Cómo pude retornar tan rápidamente sin siquiera un adiós? Y entonces mi corazón sintió el Amor de mi Hogar y de mi Complemento Divino. Sí, no hubo adiós, porque Yo la tendría en mi consciencia, pero: ¿Y del sarcófago? Había aún menos oxígeno; y ahora Yo era totalmente físico.


“¿Cómo abres el sarcófago?”

La tercera pregunta fue traducida en mi corazón. Sí, en mi corazón estaba la respuesta: La joya, la vibración de la joya elevaría la tapa. Y luego, mientras Yo enfocaba mi atención en la joya dentro de mi corazón, oí mi primer sonido físico puesto que las tres preguntas me habían sido hechas hacía una vida. El sonido era el de la tapa del sarcófago elevándose lentamente. Sentí el oxígeno apresurándose a rescatarme. Como un niño recién nacido, tomé mi primer aliento y me senté.

“¡Eres libre!” Oí decir a Toth en Egipcio, mi lengua nativa.

Después de semanas de contemplar mi Iniciación, me di cuenta de que ahora mis lecciones yacían en encontrar lo “espiritual” que reside en lo “físico”, en lugar de yacer en lo solamente “espiritual”. Les dije esto a mis profesores y ellos estuvieron de acuerdo con mi decisión. Me retiré a meditar a mi pequeña celda y a la vez sentí que mi Guía Interno llegaba hasta mí.

“¡Oh, Amado Radula, ayúdame! ¿Cómo puedo cumplir esta parte de mi destino?”

“Debes abandonar el Templo”.

“¡No, no! ¿Cómo podría? Eso sería como abandonar mi hogar”, supliqué.

“Exactamente”, replicó mi guía. “Llega un momento en el cual cada hijo del Uno debe abandonar la seguridad del Hogar para encontrar una nueva vida. ¡Tu momento es ahora!”

Salí de mi meditación con una sensación de ansiedad. ¿A dónde iba a ir?

¿Cómo iba a unificarme y arraigarme en el Mundo físico? Yo había aprendido a unificarme y rendirme al Mundo Espiritual, pero había habido muchos profesores para ayudarme. Ahora estaría solo. En la Senda Espiritual había habido un anhelo, un llamado del Hogar. Pero ahora me sentía compelido más por el deber que por el Amor y el anhelo; y sabía que debía abandonar el Templo. La vida había sido demasiado protegida, y mi tarea no podría completarse en ese ambiente. El Templo era solamente parcialmente físico; y consecuentemente, sólo parcialmente el lugar de mi propósito.

Supongo que podría haberme quedado allí, pero me habría tomado mucho más tiempo lograr mi tarea de arraigar mi Espíritu en la materia. Como dicen en lo físico: “El tiempo es esencial”. No sabía cuanto tiempo podría mantener mi compromiso con una Senda tan desafiante para mí. Inclusive en la Sagrada vibración del Templo, la baja vibración de la 3ª Dimensión tendía a distorsionar las visiones de mi Iniciación. Yo sabía que debía aprovechar la oportunidad de aventurarme al Mundo exterior mientras mis lecciones permanecían fuertemente en mi memoria: “Cuanto mayor el riesgo, mayor la victoria”. Y lo más importante, Yo tenía que seguir mis instrucciones internas.

Así que con lágrimas en mi corazón, dije adiós a todo lo que había conocido y amado. No tenía esperanza de hacer entender a mis muchos amigos y compañeros por qué tenía que irme, pues Yo mismo escasamente lo entendía. Solamente Radula lo entendía. Así que sin mirar atrás, dejé mi amado Templo; quizá para siempre. ¿Pero qué significaba ‘para siempre’? Ahora que había viajado más allá del tiempo, muchas palabras no significaban nada. ¿Cómo podría alguna vez relacionarme con las personas del Mundo, cuando escasamente podía relacionarme con las reglas del plano físico? Mi mente estaba llena de preguntas cuando dejé tras de mí a mi amado Templo.

Los primeros seis meses podrían haber sido años, o eones. Mis muchas actividades eran demasiado intrascendentes para notarlas. Las responsabilidades mundanas de la vida eran inmanejables para mí. Nunca había aprendido a cuidarme en el Mundo. Conseguir y preparar alimentos y encontrar un lugar para dormir, era una experiencia nueva. Todas mis necesidades físicas habían sido satisfechas en el Templo. Ahora que estaba por mi cuenta en un Mundo extraño para mi mente, todo se convirtió en una tarea y en un esfuerzo. ¿Cómo iba Yo a desear, mucho menos obtener, un sentido de unidad con una vida que Yo ni siquiera podía comenzar a entender?

Muchas veces dudé de mi propósito, así como de mi cordura. De hecho, muchos creían que Yo había fracasado en mi Iniciación y había sido lanzado a las calles, en lugar de haberme ido por mi libre voluntad. No podían entender por qué llevaría a cabo esta tarea desconocida. Se suponía que un Sacerdote permaneciera en el Templo. No se suponía que saliera a las calles a ayudar a la gente. Se suponía que la gente iba al Templo cuando necesitaba ayuda. Y si no podía ir al Templo, no obtenía ayuda. Ésa era la voluntad de los dioses; y la gente no la cuestionaba. De hecho, descubrí que la gente no cuestionaba nada, excepto si Yo estaba loco o no. Yo estaba intentando algo que nunca había sido hecho; y eso los asustaba. Sin embargo, en el lado iluminado, Yo sentía un conocimiento interno de que estaba siguiendo mi destino. 

Consecuentemente, continué en mi nueva senda.

Finalmente encontré un valle maravilloso. Allí la energía era diferente de la de cualquier otra parte que Yo hubiera experimentado. En este valle Yo podía sentir algunas de las altas vibraciones que había conocido en la vida del Templo, pero eran diferentes. Quizá estaban más arraigadas en la Tierra, como Yo estaba aprendiendo a estar. Yo encontraba gran alegría en vagar por las colinas cerca de mi campamento. Había un pequeño pozo con un magnifico árbol junto a él. Pasé largas horas de meditación bajo ese árbol. Las energías de la Diosa comenzaban a entrar por la base de mi columna vertebral. Por primera vez en mi vida, sentí que Yo era un miembro del plano físico. Comencé a lograr una relación con la Naturaleza que era desconocida en el Templo, donde constantemente nos esforzábamos por abandonar nuestros cuerpos y viajar hacia los otros mundos. Yo estaba comenzando a entender el significado de mi directriz interna.

Unas pocas personas se reunieron alrededor de mí, aunque ni ellas ni Yo entendíamos por qué. Yo vivía muy sencillamente y en armonía con mi ambiente. Las personas me traían alimentos y Yo las sanaba o las escuchaba. ¿Hay alguna diferencia entre las dos cosas? Dentro de mí estaba creciendo una extraña paz que se sentía muy parecida a la paz del valle. Yo había pasado mi vida encontrando una conexión con el Espíritu; y ahora estaba descubriendo una conexión con la Tierra. Descubrí que estaba comenzando a disfrutarla.

Las personas que llegaban a mí eran especiales. Estaba suficientemente cerca del poblado para que estas personas supieran que Yo había pasado por mi Iniciación. También creían que Yo había fallado y que me había tenido que ir del Templo. Sin embargo, aún así venían, elegían escuchar una voz interna e ignorar las voces externas que les decían que Yo estaba loco. Algunos vinieron por curiosidad y pronto se fueron. Sin embargo la mayoría venían por causa de un llamado interno; y ellos fueron los que se quedaron.

Gradualmente, las personas comenzaron a traer esteras de dormir o carpas sencillas; y acampaban conmigo. Nuestra vida era muy pacífica. Nos levantábamos al amanecer para saludar al Sol. Nuestras ceremonias eran simples e individuales. Cada persona encontraba un sitio y desde ese lugar agradecía al Sol cada amanecer. Yo no sabía cómo le agradecían, pues estaba ocupado y había elegido no observarlos. Si me lo decían, lo cual usualmente hacían, Yo los escuchaba sin comentarios. Cuando pedían mi opinión, Yo los remitía a su Guía Interno. Yo les decía a todos que su voz interna los había guiado hasta mí; y que continuaría guiándolos. Yo actuaba meramente como un intérprete. Tal como habían sido conducidos hasta allí, eventualmente serían conducidos a irse. Yo permanecí amoroso pero desapegado. Yo sabía que mi lección terrenal era permanecer desapegado de cualquier aclamación pública. Sin embargo, Yo temía que parte de mi lección fuera encarar el desafío del éxito y la adulación.

Comíamos lo que nos llegaba y estábamos tan agradecidos por una frugal comida, como si estuviéramos en una fiesta. Sabíamos que la comida era un gusto que podía corromper. Teníamos claro que no debíamos apegarnos a ella. Cuando las personas habían aprendido a sanarse, usualmente deseaban aprender a sanar a otras. Estaba seguro de que estas personas eran extraordinarias y habían llegado a aprender; y no meramente a ser sanadas. Algunos recordaban mucho de lo que les había enseñado, y otros eran incapaces de retener lo que habían aprendido. Yo era flexible de tal manera que no repetía lo que ya sabían, ni los empujaba demasiado duro para aprender nueva información.

Después de uno o dos años, el grupo había crecido hasta unas cincuenta personas. Algunas venían solamente por un tiempo, algunas regularmente; y unas veinte vivían allí. Yo sentía una inquietud comenzando a agitarse en mi interior, pero no sabía qué era. Sabía que algo estaba a punto de cambiar, pero no estaba seguro si era mi cuerpo, mi ambiente, o incluso mi consciencia. Desafortunadamente, también sabía que este cambio no sería fácil; y que tendría que advertirles a los veinte que vivían conmigo.

Yo sabía que ciertos miembros del poblado estaban preocupados por lo que estábamos haciendo. Yo debía estar listo para irme en cualquier momento.

Finalmente les dije a los veinte que era tiempo de irnos. Yo podía sentir el creciente descontento del pueblo. Puesto que vivíamos de una manera tan simple, ellos se rehusaban a creer que éramos de la Luz. El oro y las joyas rodeaban a los Sacerdotes del Templo. Si los dioses estuvieran de nuestro lado: ¿Por qué no éramos provistos de riquezas materiales? Los miembros del poblado creían que no se podía tener poderes espirituales sin riquezas.

Puesto que no tenían posibilidades de poseer estas riquezas, seguían creyendo que tenían que pedir poder a los dioses, pues nunca podrían obtener el poder entrando en su interior.

Desafortunadamente Yo me había quedado demasiado tiempo. Muchas personas furiosas y asustadas cayeron sobre nosotros en la noche. Cuatro de los veinte fueron asesinados; y diez fueron heridos. Los restantes seis escaparon en la noche. Los diez heridos y Yo nos adentramos en el desierto para sanarlos. Aún cuando había habido mucha violencia, Yo estaba ileso. No sabía por qué. Quizá aún estaba funcionando alguna protección más grande. Yo sabía que los seis que escaparon no retornarían. Sentí su desilusión. También muchos de quienes no habían vivido con nosotros, estaban desilusionados o temerosos. Varios leales amigos encontraron psíquicamente nuestro escondite y nos trajeron comida, agua y noticias del pueblo. Algunos sentían que su tarea era permanecer en el pueblo y llevar a cabo el trabajo de manera silenciosa; y el resto seguiría con nosotros cuando todos estuvieran sanos.

Yo descubrí cuán difícil era mantener mi creencia en el Libre Albedrío y aceptar el Amor, frente a semejante adversidad. En el Templo, nos protegían los alrededores y las supersticiones sobre los dioses y sus Sacerdotes. Aquí, toda mi protección estaba dentro de mí; y Yo siempre tenía que sentirla para poder proteger a los otros. Me sentía responsable por las muertes y las heridas. Si hubiera actuado más rápidamente ante mi impulso interno, podría haber evitado cualquier daño. Ésta era una lección difícil de aprender. Yo tenía que recordar que debía reaccionar instantáneamente ante mi guía interna. Yo no estaba en el Templo, el sitio de la instrucción suave. Podría haber solamente una advertencia; y si uno no la acataba, las consecuencias podrían ser crueles.

Nuestra pequeña comunidad había perturbado el sentido de la realidad de las personas del pueblo; y asustadas, se habían vengado con violencia. Yo había aprendido de la manera difícil que mi trabajo tenía que hacerse tranquilamente, lejos de aquellos incapaces de aceptar una nueva realidad.

Había aprendido que quienes no podían encontrar consuelo en sus propias creencias, se sentirían amenazados por nuevas ideas. Uno debe encontrar primero el núcleo de su propia verdad, antes de abrazar otra.

Los viejos cimientos deben ser desarraigados antes de que puedan ser tendidos unos nuevos. Las personas que nos habían hecho daño no eran malas. 


Tenían miedo.

Cuando comenzamos a mudarnos, algunos del grupo decidieron quedarse atrás. Yo les había hablado a todos, individualmente y en grupo. La mayoría entendían lo que había sucedido; e incluso estaban aliviados al saber que Yo era Humano. Sin embargo, algunos estaban buscando una persona Divina y no podían soportar saber de mis fragilidades. Estas personas no vendrían con nosotros. Yo había decidido discutir siempre con mi grupo mis emociones y mis dudas humanas. Eso me ayudaba a entender mi parte Humana; y también me protegía de la adulación de los miembros del grupo. Yo no quería tener la carga de ser ningún dios. Yo era meramente un profesor y un guía. A partir de mi trabajo en el Templo Yo había entendido que la humildad no había sido una de mis fortalezas en vidas pasadas; y debía empeñarme en afinar esa virtud.

Después de muchos meses de viaje, nuestro grupo había disminuído más.

Finalmente encontramos un lugar donde podríamos estar por un tiempo. Habíamos viajado por muchas tierras áridas; y finalmente nos encontrábamos en un pequeño oasis tropical. Había agua y frutas.

También, las caravanas que viajaban por esta área gustosamente intercambiaban sus provisiones por una sanación, por fruta seca; y por cualquier otro servicio que pudiéramos prestar. El oasis era bastante grande; y podríamos estar lejos de las caravanas que se aprovisionaban de agua. Consecuentemente, solamente llegaban a nuestro campamento quienes sentían realmente un llamado interno. Usualmente, uno o dos de nosotros iba al área de aprovisionamiento de agua y proponía un intercambio. En el grupo, varios podían leer bastante bien las auras. Siempre estaban de acuerdo en mirar si había peligro. Nos estábamos volviendo más sabios y más cuidados.

Después de unos seis meses, sentí que era el momento de mudarnos de nuevo. Esta vez no esperaría demasiado. Las noticias de nuestro trabajo se habían difundido y muchos habían venido especialmente a ser sanados o para aprender. Sin embargo, cada vez había habido más problemas con los líderes de las caravanas, los cuales sentían que de alguna manera éramos una amenaza. Habíamos encontrado un valle con agua a dos días de camino. Podríamos venir al oasis solamente para intercambiar, mientras llevábamos a cabo nuestras otras actividades a una distancia segura. Me preguntaba cuándo dejaríamos de ir de un sitio a otro.


¿Estábamos destinados a alejarnos incesantemente cada vez más, para no ofender a otros?

El cambio de localización fue bastante fácil. Todos nosotros hicimos nuestra parte. Ahora pudimos ver que éste era un sitio mucho mejor. Había una pequeña corriente que surgía del suelo en la cúspide de una colina baja; y corría por la superficie suficiente trecho para formar un pozo de buen tamaño, antes de volver a ser subterránea. Una de las mujeres del grupo dio nacimiento a un niño. Tuvimos nuestro primer ciudadano nativo.

Ciudadano de dónde, Yo no lo sabía, pero parecía que había comenzado a formarse alguna clase de comunidad. Yo no sabía cómo llegaba allí gente nueva, pero llegaba regularmente. Algunos habían oído de nosotros por los comerciantes; y de alguna manera la noticia llegaba a otros. Unos pocos llegaban por Guía Divina, pues no podían recordar cómo nos habían encontrado.

Entonces un día, llegó un Príncipe de una tierra lejana con varios de sus guardaespaldas. Yo tenía una sensación de incertidumbre respecto a este evento. Sabía que conduciría a algún nuevo desarrollo; y Yo no pensaba que fuera muy importante. Sin embargo, Yo estaba allí para seguir las instrucciones internas; y comenzaba a estar en paz con permitir que cada nuevo desarrollo se formulara por sí mismo. El Príncipe comenzó a venir regularmente. Él tenía una rara enfermedad genética que Yo creía que podía curar. Él había llegado hasta nosotros por causa de un sueño; y me reconoció instantáneamente. Yo le dije que su enfermedad había sido determinada por su Karma; y que su tarea era cumplir este Karma. Una vez que su Karma estuviera equilibrado, la enfermedad estaría curada. Sin embargo, Yo no sabía si esta curación llegaría en la vida o con la muerte.

Me encariñé mucho con el Príncipe y estaba teniendo problemas para mantener mi objetividad.

Constantemente tenía que recordarme que aceptara la decisión de su Alma; y que no tuviera ningún temor ni tristeza.

El Príncipe y Yo hablamos muchas veces. Cuando miré sus otras vidas, descubrí que había sido muy duro de corazón y que no podía ver el sufrimiento de otros. Consecuentemente, en esta vida su corazón no tenía suficiente elasticidad. Finalmente decidimos que para equilibrar su Karma, tenía que vivir durante un año como un campesino entre su gente. Sentimos que sí vivía esto su condición mejoraría, si se permitía reconocer el dolor de otros y tener Compasión por ellos. Por supuesto que el padre del Príncipe no estaba contento con este acuerdo, pero haría cualquier cosa por tratar de sanar a su hijo. Yo iba a viajar con él tan frecuentemente como pudiera. Esto implicaría considerable dificultad, pues el viaje era largo y peligroso, pero sentí que Yo debía continuar mientras se desplegaba la Senda.

Después de casi un año, el Príncipe estaba mucho mejor. Su sanación pronto estaría completa; y volvería a ayudar a su padre a gobernar. Esto fue precisamente a tiempo, pues el padre era muy anciano y estaba pronto a abandonar el plano físico. Yo traté de preparar al Príncipe para esta posibilidad, pero se resistía a oírlo. Yo temía que ésta sería la prueba final y más difícil para el Príncipe. Él se había convertido en un hombre muy amable; Yo estaba seguro de que sería un gobernante amable y justo. Yo dudaba que él pudiera obtener la sabiduría de un Faraón, pero él cumpliría su destino con su mejor potencial. Esto era todo lo que uno podía hacer en cualquier vida.

Finalmente, el año estuvo completo. El Príncipe había acabado de retornar a su hogar cuando su padre murió. Yo hablé en el otro lado con su padre y encontré que todo el tiempo él sabía de su inminente muerte, la cual era la única razón por la cual había estado de acuerdo con mi plan. El plan había sido muy exitoso. El Príncipe habló con su padre antes de que muriera; y pudo encarar su muerte con valor. Yo estaba feliz por el Príncipe, que ahora era el Rey. Él había pasado de estar enfermo y asustado, a ser un hombre fuerte y viril. El nuevo Rey quería que Yo comenzara un Templo para él, para proveer sanación y educación a su gente. Yo lo haría, pero tan pronto como comenzara, dejaría algunos de mis alumnos más avanzados para manejarlo; y luego me iría.

El Rey me había dado carta blanca para enseñar como Yo quisiera; y pronto me encontré en una posición de bastante poder. Él me construyó un bello Templo; y tenía muchos Sacerdotes y Sacerdotisas a mi cargo. Yo era el Alto Sacerdote; y no había nadie que me recordara mi lugar. Las escuelas eran exitosas; y la gente estaba notablemente abierta a mis enseñanzas. Muchos querían adorarme y convertirme en algo que Yo no era. Los reconocimientos y las alabanzas eran más una amenaza que un tesoro, y Yo constantemente revisaba mis sentimientos para descubrir cualquier partícula de aferramiento a las recompensas terrenales.

Constantemente llamaba a mi Guía Interno para mantenerme equilibrado y para mantener mi consciencia centrada. Pero a pesar de mis esfuerzos, comencé a temer el llamado de las riquezas, de la adulación y de la comodidad. Les temía porque comencé a disfrutarlas; demasiado.

En el desierto no había habido en mí ningún temor, pero aunque añoraba mis días de soledad en la naturaleza, nunca abandoné mi Templo. En medio del lujo, el temor; y sí, la arrogancia, comenzaron a invadir mi consciencia. Trabajé muy duramente para purificarme, pero cada día la riqueza y el reconocimiento alteraban mi mente y endurecían mi corazón. Gradualmente, comencé a cambiar. Yo estaba desgarrado. ¿Debería quedarme allí y continuar mi trabajo, o debería retirarme al desierto a salvar mi Alma?

Antes de que lo supiera, era demasiado tarde. Comencé a usar las vestiduras doradas; y decoré mis habitaciones como un palacio. Mis alimentos eran los mejores del reino; y comencé a mirar a las mujeres como si fueran algo para apropiarme. Yo sabía que podría irme, pero también sabía que no lo haría. Cada vez era más difícil conectarme con mi Guía Interno; y cuando lo hacía no entendía qué decía. Profundamente dentro de mí, sabía que no podía entender su mensaje porque no quería oírlo. En alguna parte de mi Alma Yo siempre había sabido que mi prueba sería mantener mi pureza y mi humildad, a pesar del poder, la fama y la riqueza producidos por el éxito y el reconocimiento mundanos. Aunque Yo había tenido sospechas de semejante desafío, había fracasado. De esa manera viví durante varios decenios.

Entonces una noche tuve un sueño. Soñé con Radula. El Guía que Yo había olvidado, de alguna manera había vencido mi resistencia y había tocado mi consciencia. Permaneciendo mudo ante mí, Radula desplegó una escena de un hombre viejo muriendo solo en el desierto. Desperté sobresaltado, pero no podía moverme. Lentamente, en mi mente repasé mis años como Alto Sacerdote. Y luego recordé mis ideales y mi ética de joven. Me sentía viejo y cansado. ¿Cómo había podido suceder esto? ¿Cómo me podía haber perdido en las tentaciones de la carne? ¿Eran tan tentadoras las cosas del Mundo, o era Yo más débil de lo que sospechaba?

Imploré a Radula que retornara, pero no hubo respuesta. Me moría de hambre entre los más deliciosos alimentos; y de sed entre los vinos más finos. Mi corazón estaba adolorido mientras un reino me amaba; la pobreza me acosaba, mientras cualquier cosa que tocara podría ser mía.

Los ricos alimentos y las finas bebidas me habían debilitado. Muchos años de usar solamente mi mente mientras otros atendían mi cuerpo, me habían hecho dependiente de la comodidad y la suavidad de la vida que había creado. Inclusive tenía tres esposas y habían engendrado cinco hijos, sin ser padre para ninguno de ellos. ¿Cómo había Yo perdido el control de mi vida de semejante manera? Mi angustia era mi secreto, puesto que había llegado a ser dependiente de la alabanza de otros; y no podía permitir que nadie viera mi vulnerabilidad, incluído mi viejo amigo el Rey.

Las finas comidas me enfermaban; y las bebidas me producían náuseas.

Las mujeres me aburrían; y el suave ambiente me sofocaba. ¿Qué iba a ser de mi Alma? Anhelaba retornar a los días simples en el desierto. Quizá si retornaba allí podría recuperar lo que había perdido. Me había vuelto delicado y débil tanto de cuerpo como de mente. Estaba tan atormentado que me enfermé. Tuve una fiebre que se extendió por muchos días; y sufrí una y otra vez la muerte del viejo hombre solo en el desierto. Finalmente, hice votos de que si mi salud retornaba, Yo retornaría a mis raíces, sin importar qué. Al día siguiente desperté totalmente curado. Mi respuesta había llegado. Debía viajar solo al desierto.

No le conté mis planes a nadie. Regalé mis riquezas a los pobres, excepto lo que era necesario para cuidar de mis hijos y sus madres. Temí que me odiaran por no estar de acuerdo con lo que Yo pensaba que era ‘suficiente’. Pero, no podía abandonarlos a la corrupción de mis riquezas.

Aún temía no tener ningún Amor por ellos, pero les deseé el bien cuando los deje solos al amanecer; y viajé hacia el desierto.

Aproximadamente después de una semana de viaje, encontré un pequeño oasis y me dispuse a encontrar mi Yo. Al fin me sentía contento en mi amado desierto. La belleza de la naturaleza sobrepasaba por mucho las riquezas del hombre. Cada Ser en la naturaleza me hablaba como un individuo. No había endiosamiento ni celos. Yo simplemente era un miembro de la Sociedad de la Tierra. Había abandonado el Templo solamente con una bestia y con unas pocas provisiones; y pronto la comida se había acabado. Como Iniciado, Yo había aprendido a pasar muchos días sin comida ni agua, pero ahora no podía elevar suficientemente mi vibración. Ni tampoco quería hacerlo. Mientras viajaba solo, llegué a darme cuenta de que había ido al desierto a morir. Era Yo el viejo que moría en el desierto. Gradualmente, permití que la fuerza vital abandonara mi cuerpo.

Cuando toda mi comida se había acabado, el hambre que sufrí fue de purificación y limpieza, mientras el peso del ‘éxito’ caía de mi cuerpo. Dejé que la bestia se fuera pues podía encontrar su camino a casa; y gradualmente me deslicé al delirio de la inanición y la fiebre. Había recuperado el contacto con Radula. El Amor de mi Guía era más importante que la adulación de todo un reino. En sólo unos pocos días más, me habría ido de la Tierra.

Quizá Yo me había dado por vencido, o quizá había seguido una directriz Divina. Solamente lo sabría con seguridad en el otro lado. Ya no podía continuar. La energía vital había abandonado mi cuerpo y ahora flotaba precisamente sobre mi corazón. Para algunos, mi vida fue un gran éxito.

Para otros, fue un completo fracaso. En ese momento Yo no podía decir quién tenía la razón. Yo había hecho lo imposible; y eso me había destruído. Los últimos dos días fueron tan largos como mi vida entera. Yo había examinado cada momento de ella y quisiera poder retornar para corregirla. Sin embargo, ahora estaba demasiado débil para llegar al agua que no estaba lejos; y ya no tenía hambre hacía tiempo. El séptimo día abandoné completamente mi cuerpo. Cuando tomé mi último aliento, ya me sentía solitario por el cuerpo que debía abandonar. Sentí gran angustia por el final de mi vida. Todo lo que podía hacer era pedir perdón.

Llamé a Radula buscando perdón y comprensión. Lo último que vi fue al Príncipe, que ahora era el Rey, apresurándose a salvarme.

Abrí los ojos pensando que vería los mundos superiores, pero en lugar de ello todo lo que vi fue el interior del sarcófago.

“¡NO!” Grité. Estaba muy confuso y desorientado. ¿Dónde estaba?
¿Estaba en una tumba encerrado vivo para asfixiarme lentamente?

Comencé a perder cualquier control de mis emociones y entré en estado de pánico. Empujé la tapa y golpeé los lados a mi alrededor, pero cuanto más luchaba, se hacía más pequeño y había menos oxígeno para llenar mis pulmones. Comencé a toser y a jadear. Estaba muriendo. La caja en la que estaba se hizo cada vez más pequeña, hasta que ya no podía luchar, pues no había espacio. La tapa estaba apenas a pulgadas sobre mi nariz. Sin embargo, la absoluta restricción me calmó.

Hice más lenta mi respiración y traté de recordar cómo había llegado a este lugar, pero no pude. Mi mente estaba en blanco, mi memoria se había ido. Lentamente, comenzó a crecer algo en mi corazón, un sentimiento. Al fin me di cuenta de que era un sentimiento de Amor. Al comienzo estaba lejos, muy lejos; y era más como un recuerdo que como una emoción.

Cuando enfoqué mi atención en él, el sentimiento se hizo más fuerte y cercano. Al final, surgió desde lo profundo de mi corazón. Sí, era Amor, el más bello Amor que podía recordar jamás. Una voz, clara como una campana y suave como la brisa matutina, susurró a mi Alma. La reconocí antes de que pudiera entender las palabras. Era mi Complemento Divino.

“¡Ésta es tu Iniciación, Amado. Estás dentro del sarcófago; y la vida que acabas de vivir fue una ilusión, una parte de tu Iniciación!”

Su ‘sentimiento’ y sus palabras calmaron mi Alma; y gradualmente comencé a recordar.

“Amada” dije en un susurro, “si no hubieras llegado hasta mí, Yo habría muerto. De hecho, aún puedo morir si no recuerdo cómo levantar la tapa. Pero si muero contigo, estaré contento”.

“Tú no necesitas morir, Amado. Lo que necesitas hacer es corregir tu error. Encuentra cuándo comenzaste a tomar tus decisiones a partir del temor, en lugar de a partir del Amor; y vuelve a entrar en la ilusión para cambiar tu intención”.

Sí, musité. ¿Cuando olvidé el Amor? ¿Cuando cambié mi intención?

Regresé una y otra vez a la vida haciéndome cada vez más consciente de la disminución del nivel de oxígeno en el sarcófago. Me di cuenta de que tenía que entrar en meditación y elevar mi vibración otra vez a la 4ª Dimensión, porque mi forma tridimensional ya no podría sobrevivir dentro del sarcófago. Mi ego tenía un momento difícil para elevarse sobre el temor. En respuesta a mis pensamientos, mi Complemento Divino comenzó a cantar suavemente a mi corazón. Cantó canciones de Venus y de Arturo, nuestro Hogar antes de ir a Venus. Sí, Yo había olvidado a Arturo. Había olvidado la frecuencia del Amor Incondicional que era la emanación de esa realidad.

Comencé a sentir que mi consciencia se elevaba. Sentí a mi forma como Luz pura; y otra vez la atrapada forma física no era sino un recuerdo. Mi Complemento y Yo éramos uno de nuevo. Éramos completos y andróginos y viajábamos a las dimensiones superiores. Vimos bajo nosotros la Ciudad Cristalina de Venus, pero continuamos. Luego vimos ante nosotros un bello vórtice lleno de Luz violeta y dorada. El vórtice nos atrajo hacia él y estuvimos en el vacío profundo más allá del vórtice. Todo estaba en silencio, completa y dichosamente silencioso. Éramos una pequeña partícula de consciencia en un vacío de potencial sin desarrollar. En este vacío, no había emociones ni pensamientos. No había movimiento ni tiempo. Estábamos flotando eternamente libres en el vacío.

Luego, gradualmente, de la profundidad de nuestra consciencia llegó un pensamiento. El pensamiento fue seguido por un sonido; y luego por una chispa de Luz. La Luz se convirtió en una estrella; y la estrella se convirtió en Arturo. La estrella estaba muy lejos, profundamente dentro de la consciencia. Sentimos su Amor y permitimos que ese Amor actuara como un rayo que nos atraía cada vez más cerca de nuestro verdadero Hogar. La reunión con el Amor Incondicional fue tan intensa que pareció crear una explosión interna que nos expulsaba del vacío, más allá del vórtice, pasando por Venus y de regreso al antiguo Egipto. Grité angustiado pensando que había perdido a mi Complemento Divino, pero instantáneamente oí su consoladora voz.

“Estamos completos, amado. Estoy viva dentro de ti; y siempre te recordaré que recuerdes el Amor Incondicional”.

Tranquilizado, tomé un momento para encontrar en mi visión el sitio adonde había llegado. Enfoqué mi atención para aclarar mi percepción interna y vi al Rey parado ante mí. Él acababa de ofrecerme construír un Templo para que Yo fuera el Alto Sacerdote y líder espiritual de su reino. Fue en ese momento cuando sentí que las reacciones de temor llegaban a mi corazón y a mi mente; mis intenciones pasaron del Amor al temor. Lo que había perdido resonaba ahora profundamente dentro de mi consciencia. Tenía miedo, tenía miedo de mi propia corrupción.

A lo largo de todas mis enseñanzas e Iniciaciones, había habido un engrama, una creencia esencial, profundamente oculta en mi inconsciente. Decía: ‘La materia corrompe al Espíritu’. Yo temía que el reconocimiento y las riquezas me corrompieran. Este temor pasó inadvertido y se filtró en mi consciencia como un veneno. Cuando una vez había sentido Unidad con toda la vida, comencé a sentir separación y limitación. Llegué a estar separado de quienes construyeron el Templo y servían en él; y limitado en mi habilidad para ver a mi Yo mayor. Mi pensamiento se polarizó en bueno y malo, Luz y oscuridad.

Gradualmente, la comparación, la competencia, los celos, se convirtieron en una parte de mi vida mental, mientras el resentimiento y la ira llenaban mis emociones. Yo anhelaba la simple iluminación de mi vida en el desierto, donde me había sentido unificado con toda la vida y había permitido que el propósito de mi Alma se desplegará ante mí.

Fue la reunión con mi Complemento Divino y nuestro viaje al Hogar en Arturo, lo que me permitió retornar a ese momento crucial de mi Iniciación; y arrancar de raíz la causa de mi muerte. Luego entendí que esta visión era una visión previa de mi Misión Divina, un ensayo por medio del cual podría encontrar a mi enemigo oculto: ¡Mi temor oculto! ¿De dónde había llegado este engrama, esta creencia esencial, amarrada firmemente a mi consciencia con temor? Sabía que para sanarla tenía que encontrar la causa; así que miré retrospectivamente mi niñez.

Cuando Yo era un niño pequeño y aún estaba viviendo con mis padres, vi que ellos eran muy pobres. Mi padre tenía grandes dificultades para encontrar satisfacción en su vida. Había estudiado para ser escriba, pero carecía de la disciplina necesaria y frecuentemente se encontraba sin trabajo. Su matrimonio era con alguien de clase más baja, mi madre era de una familia de granjeros. Sin embargo, fueron su diligencia y habilidad para cultivar alimentos para la familia; incluso para vender en el mercado, las que proveyeron la única seguridad que teníamos. Como un niño pequeño, frecuentemente los oía discutir porque cuando mi padre tenía trabajo, tomaba el dinero y lo perdía jugando.

Cuando fui al Templo, pensé que me sentía culpable por abandonar a mi madre a su difícil vida. La verdad era que me sentía culpable porque me sentía feliz de abandonar un hogar con tantas peleas y con tan poco Amor.

Aprendí de mis padres que la carencia de comodidades materiales podía destruír la conexión espiritual de una relación. Imaginaba que mi madre era la que me había criado, la clase de madre que Yo quisiera que hubiera sido; y culpaba a mi padre por robarme esa madre. Yo creía que había sido su egoísmo y sus adicciones los que habían arruinado mis primeros años.

Cuando entré al Templo, rápidamente olvidé a mis padres y a mi infeliz niñez. En todos los años en el Templo nunca sané este dolor infantil, porque había ignorado la vida que estaba viviendo actualmente; y en cambio me enfocaba en mis vidas pasadas.

Consecuentemente, un lugar de debilidad comenzó a crecer en mi consciencia. Un lugar donde Yo había ocultado mi secreta niñez, que temía que a mi padre le importaba más el dinero que Yo. Este temor infantil se expandió luego hasta mi oculto temor adulto de que me importaran más el éxito y la adulación, que lo que me importaba mi Alma. Estos temores se unieron con mis pensamientos; y creció un poderoso engrama que, desde el inconsciente, moldeaba mi comportamiento y mi vida. Por causa de que el temor era inconsciente, era aún más fuerte, pues Yo no podía monitorearlo. El desafío de mi Iniciación era encontrar este enemigo oculto para que Yo pudiera desarmarlo con mi fuerza de Amor; pero Yo había olvidado el Amor Incondicional de mis Yos Superiores y el poder que tenía este Amor. Gradualmente, me perdí en mis secretos temores de corrupción.

Mi Complemento Divino llegó hasta mí para recordarme que mi cuerpo físico, mi materia, era solamente la parte arraigada de mi Espíritu. Lo que Yo tenía que hacer para sanar mi vehículo terrenal, era conectarlo conscientemente con mi miríada de vehículos espirituales. Yo no era un Ser físico teniendo una experiencia espiritual. Yo era un Ser espiritual teniendo una experiencia física. Con ese conocimiento, pude recordar el Amor a mi vehículo terrenal, el Amor a mi madre, a mi padre; y lo más importante, el Amor a mi Espíritu.

Cuando Yo retornara para revivir mi visión, recordaría que Yo era un Ser Multidimensional. Esta vez mantendría el recuerdo de la comunicación con mi verdadero YO Multidimensional. Mantendría conexión continua con mi Yo de 6ª Dimensión en Arturo, mi Yo de quinta Dimensión en Venus; y con mi Complemento Divino.

Yo estaría anclado en la 3ª Dimensión mientras que mi Complemento estaba anclada en la 4ª Dimensión. Mientras Yo asumía la responsabilidad de las actividades diarias de la vida del Templo, ella dirigiría el flujo del Espíritu mientras arraigábamos nuestra vida venusina Penta-Dimensional en las fundaciones del Templo y lo bendecíamos con el Amor Incondicional de nuestra Fuente en Arturo. Con este alineamiento, el miedo no podría echar raíces en mi consciencia. Ahora Yo era consciente de mi temor; podría mantenerlo como un guardián que me recordara permanecer conectado con mi Yo, protegerme contra la corrupción y rodearme con Amor.

Oí la voz de mi Complemento Divino: “Permite que el Amor interior se encuentre con el Amor del exterior en una gozosa unión de Espíritu y Materia”.

Sonreí desde mi corazón. Sí, Yo admitiría su Amor en mi cuerpo físico. De esa manera, podríamos fusionarnos mientras Yo aún estaba en una forma tridimensional. Juntos gestaríamos, cuidaríamos y protegeríamos el Templo de mi visión, con Amor Incondicional. Mi Complemento Divino se mantendría cerca de mi corazón y mente, para recordarme que Yo era de mi YO mayor. Juntos podríamos trascender la separación y las limitaciones de la 3ª Dimensión. Ahora Yo estaba listo.
“Sí, iré contigo”, dije al Rey. “¡Construiremos un Templo para sanación e iluminación, para que todos los que entren puedan aprender que el Amor es más fuerte que el temor; y que el Espíritu está vivo en toda la materia!”
Como respuesta, oí que la tapa del sarcófago comenzaba a levantarse.

(El anterior es un extracto del libro ‘Reconstructing Reality’ por Suzanne Lie)


Queridos Iniciados:

Os agradezco por haber escuchado mi historia. Para concluír, os exhorto a recordar que nuestro mayor enemigo es el temor que hemos ocultado profundamente en el interior. Si ese temor puede ser sacado a nuestra consciencia, puede ser liberado con Amor. Por favor, aceptad ahora la mayor directriz de mi vida: ¡El Amor en más fuerte que el temor; y el
Espíritu está vivo en toda la materia!

AHORA Yo os dejo con los Arturianos, quienes nos guían a todos hacia la Luz.


RaHoTep

Queridos:

Nosotros los Arturianos os agradecemos por retornar a nuestro Corredor.

También agradecemos a RaHoTep por contarnos su historia.

Volveremos en unas pocas semanas de vuestro tiempo, para que también Matia pueda contarnos su historia.

Hasta entonces,


Los Arturianos.

Tradujo: Jairo Rodríguez R.

Consultoría Energética y Espiritual  -  http://www.jairorodriguezr.com/

jairorodriguezrr@gmail.com

Editado por Tony de Pablo ©

14 de febrero de 2015 a la(s) 10:17

Editado y Publicado por: https://www.facebook.com/notes/tony-de-pablo/

Re-Publicado por “Isis Alada”