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viernes, 26 de julio de 2019

EL SOL QUE NOS NUTRE – Maestro Ascendido Omraam Mikhaël Aïvanhov




EL SOL QUE NOS NUTRE 



«El método más eficaz para renovar la materia de vuestro organismo, consiste en saber trabajar con el Sol.»


I
El Sol es el padre de los planetas, todos han salido de él; así pues, todo lo que existe en la tierra, elementos químicos, substancias minerales o vegetales, existe ya en estado sutil, etérico, en el sol. La cuestión es saber cómo, concentrándonos en el sol, podemos captar en su pureza original todos los elementos de los que tenemos necesidad para nuestro equilibrio y nuestra salud. Pues mientras busquemos los remedios únicamente abajo, en el plano físico, sin hacer ningún esfuerzo para elevarnos, no ganaremos nada en el plano espiritual.
A la menor indisposición, la mayoría de la gente ingiere gran cantidad de medicamentos. Por supuesto, los elementos que entran en la composición de estos medicamentos vienen del sol, pero si hiciéramos el esfuerzo de tomar estos elementos del plano etérico, de la fuente, nos sería más provechoso. La medicina no conoce todavía estos elementos, pues son demasiado sutiles, pero son más importantes que todos los que ha descubierto hasta el momento.
Actualmente, la medicina oficial da a las glándulas endocrinas un papel esencial. Es un error. En realidad, en el plano astral y en el plano mental existen otros factores que ponen en marcha y rigen el funcionamiento de las glándulas endocrinas. Cuando una de estas glándulas segrega hormonas en cantidad insuficiente o excesiva, produce anomalías en el organismo, a causa de algo. Y esta causa, ¿dónde se encuentra? Precisamente en los planos astral y mental. Estas dos regiones, donde se forman los sentimientos y los pensamientos, todavía no han sido exploradas ni dominadas, pero desde ahí se proyectan los elementos que se ponen en movimiento y alteran inmediatamente los demás instrumentos: las glándulas endocrinas o el sistema nervioso, el simpático, los ganglios… Hay que ir a buscar mucho más arriba las causas de las enfermedades y sus remedios. Poco a poco la ciencia las descubrirá.
No hace mucho tiempo, se decía: «Si usted toma tantos prótidos, tantos lípidos, tantos glúcidos, tantas sales minerales… usted tendrá tantas calorías que le darán tanta energía». Y se creía que las calorías lo eran todo, hasta el día en que se advirtió que existían elementos más sutiles e imponderables: las vitaminas. Desde entonces no se habla más que de vitaminas y todo el mundo se atiborra de vitaminas. Los Iniciados no tienen necesidad de tomar vitaminas: en sus trabajos espirituales, llegan a captar otros elementos mucho más sutiles y eficaces que se encargan de poner todo a punto en el organismo, incluida la asimilación de las vitaminas. Ahora se han descubierto las hormonas, pero no es la última palabra.
La última palabra, os lo he dicho, son los pensamientos y los sentimientos. Sí, pues los pensamientos y los sentimientos son fuerzas que ponen en marcha ciertos resortes que actúan a su vez sobre el organismo, las glándulas endocrinas, el sistema nervioso etc., y según sus cualidades, estos pensamientos y sentimientos producen la armonía o el desorden. Hay actualmente algunos investigadores que trabajan en esta dirección, pero no se les escucha. Más adelante, los médicos adoptarán oficialmente sus teorías: sólo se estudiarán estos factores sutiles que son el pensamiento y el sentimiento, se crearán nuevas ramas de estudio, con laboratorios y técnicas especiales y no les quedará otro remedio que reconocer que la Ciencia esotérica tenía bases sólidas y reales.
Ahora os diré como podéis tomar esas partículas etéricas que el sol envía por la mañana. Es muy simple, ni siquiera vale la pena saber cuáles son los elementos que restablecerán vuestra salud, eso no tiene ninguna importancia. Esforzaos solamente en ascender a través del pensamiento hasta las regiones más sutiles: os situáis allí, esperáis… y entonces vuestra alma y vuestro espíritu, que son químicos y médicos muy competentes, que conocen exactamente la naturaleza de todas las substancias etéricas, captarán lo que os es necesario y dejarán el resto a un lado. Esperáis, inmersos en el amor, la entrega, la alegría, la confianza… y poco después, cuando volváis, sentiréis que algo se ha restablecido, apaciguado, reforzado…
Importa poco si, por el momento, no conocéis la naturaleza de esos elementos. Lo que puedo deciros en algunas palabras es que se encuentran en el prana. El prana es una fuerza viva, es la vitalidad que proviene del sol, que se respira del aire y que se absorbe a través de todas las células. Se puede comparar el prana al agua que desciende de las altas montañas, a un río que encierra numerosos elementos nutritivos para los peces, pero también para los animales y los hombres que viven en las orillas. El prana es un río que viene del sol hasta nosotros y debemos extraer los elementos que necesitamos, a través de la respiración y la meditación. Los que prefieren abrir la boca para tragar una píldora, deben saber que es nociva y perjudicial, pues les impide desarrollar su voluntad; y por otra parte no les aportará más que un alivio pasajero y superficial, en lugar de una mejora profunda y duradera. No digo que no haya que tomar medicamentos, pero no lo hagáis nunca sin haber captado antes estos elementos vivos, espirituales, que están en el prana. Pues el trabajo que esto requiere, refuerza vuestra voluntad psíquica y espiritualmente, os pone en comunicación con las regiones superiores, os vivifica, estimula y pone en marcha algunos centros que preparan el terreno, y cuando después tomáis el remedio físico, el efecto es mucho más poderoso y duradero.
Así pues preconizo los dos: el remedio de la farmacia y el remedio espiritual, pero le doy pre- ponderancia al lado espiritual. Evidentemente, ya os lo he dicho, los medicamentos contienen substancias vegetales y minerales que provienen del sol, y si Dios ha depositado estos elementos en la naturaleza, es para que nos sirvamos de ellos, no hay ninguna duda. Pero creer que todo está ahí y que sólo eso puede equilibramos, es ir en contra de la Ciencia esotérica.
Diréis: «Sí, pero esas partículas que recogemos a la salida del sol son imponderables, no pueden ser eficaces». Es verdad, son imponderables, pero son la quintaesencia más viva que el sol envía al universo. Y el hecho de que la medicina homeopática haya descubierto que las dosis muy diluidas son a menudo más eficaces que las dosis muy concentradas, prueba la veracidad de lo que os digo. ¿Por qué no absorber esas partículas imponderables, ese tipo de vitaminas de naturaleza sutilísima que nos aportan los rayos del sol?
Se pueden obtener del sol muchas otras energías distintas de las que pueden servir para la producción de electricidad o de energía para la calefacción. La energía del sol, si sabemos captarla, puede darnos la vitalidad y la salud, pero también la paz, la inteligencia, el amor… Pero con esta filosofía, nos estamos anticipando a la humanidad en varios siglos. Por lo demás, algunos me lo han dicho: «Con sus ideas, se adelanta a su siglo». Es verdad, lo que pensamos hoy, el mundo entero lo pensará en el futuro.
II
Tenemos un cuerpo físico cuyas partículas se renuevan cada siete años. Evidentemente, podemos preguntamos: «Si se produce esta renovación, ¿por qué tenemos las mismas malas costumbres, las mismas debilidades, las mismas enfermedades?» Pues porque las nuevas partículas reciben la influencia de las huellas grabadas en la materia viva de nuestro ser, y se ven obligadas a obedecer las viejas directrices. Por eso las nuevas partículas no llegan a cambiar nuestro temperamento, a eliminar nuestras debilidades.
Podemos comparar este fenómeno al funcionamiento de una administración o de una fábrica. De vez en cuando, debido a enfermedades, a la vejez o a un fallecimiento, se ven obligados a reemplazar algunos miembros del personal y llaman a nuevos empleados, más jóvenes y más vigorosos. Pero en lo que respecta al trabajo, tienen que conformarse con lo que hacían los empleados que les precedieron. Así pues, aunque las personas sean nuevas, sus ocupaciones son las mismas. Igual ocurre con las nuevas partículas que recibimos a través de nuestras diferentes actividades: nutrición, respiración, reflexión, sensación, etc… Por eso, si queremos que estas nuevas partículas sean verdaderamente renovadoras y produzcan efectos positivos, hay que darles otra orientación, imprimirles otro sello; ya os he mostrado algunos ejercicios para lograrlo.
En realidad, el método más eficaz para renovar la materia de vuestro organismo, consiste en saber trabajar con el sol; os explicaré como. Todas las mañanas estáis ante el sol que envía por todas partes al espacio partículas luminosas de una gran pureza. ¿Qué os impide concentraros para arrojar de vuestro ser físico y psíquico las viejas partículas usadas, apagadas, enfermas y reemplazarlas por esas nuevas partículas que vienen del sol? Este es un ejercicio de los más útiles que podéis hacer a la salida del sol: con vuestro pensamiento, vuestra imaginación, intentad tomar partículas divinas e introducidlas en vosotros… De esta forma, poco a poco iréis regenerando la materia de vuestro ser; gracias al sol, pensaréis y actuaréis como un hijo de Dios. La enfermedad no es otra cosa que una acumulación en el organismo de materias extrañas, y para curaros, debéis expulsadas. Este es el verdadero concepto de la salud: ¡la limpieza! Si es tan importante el saber recoger, por la mañana, las partículas que nos aporta el sol, es porque son las únicas que no producirán en nosotros ninguna aglomeración, ninguna impureza. Todo lo que coméis, bebéis, respiráis, deja siempre algún residuo, fatalmente. Sólo los rayos del sol están hechos de una materia que no deja residuos. Por eso tenemos que aprender a nutrirnos con este elemento superior que es la luz.
Si pregunto cuánto tiempo puede estar un ser humano sin comer, se me responderá: «Cuarenta, cincuenta, sesenta días…» y cuánto tiempo sin beber: «Diez días, quince días…» Y cuánto tiempo sin respirar: «Algunos minutos solamente». Es pues evidente que para el hombre e! alimento sólido (que corresponde a la tierra), es menos importante que el alimento líquido (que corresponde al agua), y que el alimento líquido es menos importante que el alimento gaseoso. Y si ahora pregunto cuánto tiempo puede estar un ser humano sin fuego, se me responderá: «¡Años! ¡Hay gente que ha estado años sin calefacción, o que nunca la ha tenido!» En realidad no se trata de ese fuego, sino del fuego que está en el hombre, y si ése se pierde, el hombre muere al momento. Sí, el hombre pierde su vida inmediatamente después de que su corazón pierda el calor. El fuego es pues el elemento más importante en el hombre; por ello debe aprender a nutrirse de él y a preservarlo dentro de sí.
Esto es algo nuevo. Los humanos están habituados a nutrirse solamente con alimentos sólidos, líquidos o gaseosos, pero ¿qué hacen con el cuarto elemento, el fuego, la luz? Poca cosa o nada. No saben alimentarse de luz, la cual sin embargo les es más necesaria que el aire. Por eso toda esa gente que nos critica y nos ridiculiza cuando vamos por la mañana a la salida del sol, muestran su ignorancia e incluso diría que están embrutecidos. Asistimos a la salida del sol para alimentamos de luz y en lugar de reírse de nosotros, tendrían que hacer lo mismo. El hombre necesita alimentarse de luz para nutrir su cerebro. ¡El cerebro también quiere comer!… Y la luz es su alimento: ésta despierta en el hombre las facultades que permiten al hombre penetrar en el mundo espiritual. Mientras el hombre se contente con alimentar el cerebro de partículas sólidas, líquidas o gaseosas, que no son las que necesita, estará muy limitado en su comprensión. Comprenderá quizá las cosas de la tierra, pero los misterios del universo se le escaparán.
Diréis: «Sí, pero comiendo y bebiendo también se alimenta el cerebro.» Es verdad, pero solamente su parte menos sutil. Pues el cerebro, que es un órgano jerarquizado, está constituido por varias zonas: unas contienen centros que permiten manejar las realidades del mundo material e intelectual, pero otras contienen centros capaces de entrar en relación con las realidades del mundo espiritual, del mundo divino. Si aprendéis a alimentar vuestro cerebro con este elemento sutil que es la luz, los resultados serán diferentes. La tradición refiere que un día Zoroastro preguntó al dios Ahoura Mazda cómo se alimentaba el primer hombre y Ahoura Mazda le respondió: «Comía fuego y bebía luz.»
Diréis: «Sí, pero para reemplazar todas nuestras viejas partículas, quizá hagan falta siglos.» No, podéis acelerar esta transformación con la intensidad de vuestro amor. Cuanto más améis la luz, más la atraeréis hacia vosotros.
La mayoría de los humanos tienen respecto al sol la misma actitud inconsciente que respecto a la alimentación. No se preocupan de la forma en que comen. Se pasan la comida hablando, gesticulando, riñendo, y creen que el organismo se encargará de recibir y escoger todos los alimentos necesarios para su buen funcionamiento. y es verdad, el organismo se encarga. Pero lo que no saben, es que el alimento contiene fuerzas y elementos sutiles venidos del espacio, que sólo una alimentación consciente puede permitimos recibir. Estos elementos que pertenecen al plano etérico, al plano astral e incluso al plano mental, pueden ayudamos a mejorar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y todo nuestro comportamiento. Sí, pero a condición de saber comer consciente e inteligentemente.
Es exactamente lo que se produce cuando se asiste a la salida del sol. Si estáis sentados delante del sol, pensando en otra cosa, recibiréis siempre algunos beneficios físicos de su calor y de su luz, pero los elementos más sutiles que pueden ayudaros en vuestra evolución espiritual, no los recibiréis. Si sois conscientes de que a través de sus rayos el solos transmite su vida, su amor, su sabiduría y su belleza, os preparáis para recibirlos, abrís en vosotros millares de puertas por las que esos rayos pueden entrar a depositar sus tesoros, y es así como llenáis todo vuestro ser con los beneficios del sol.
Por eso es tan importante ser consciente de lo que representa el sol. Así es como podréis recibir los elementos que os ayudarán a profundizar en las leyes y en los misterios de la naturaleza, a gustar de la dicha y de la paz.

OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV

Capítulo IV de su libro «HACIA UNA CIVILIZACIÓN SOLAR»









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AYUNAR, OTRA FORMA DE NUTRIRSE – Maestro Ascendido Omraam Mikhaël Aïvanhov


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AYUNAR, OTRA FORMA DE NUTRIRSE 


«Ayunar no es solamente abstenerse de la nutrición física. Ayunar es también renunciar a ciertos sentimientos, a ciertos pensamientos que nos hacen pesados. En lugar de querer siempre absorber, tragar y acumular, es conveniente aprender a renunciar y a despegarse.»

I.- El ayuno, un método de purificación
Cuando coméis, vuestro organismo absorbe los elementos que le son útiles e intenta desembarazarse de aquellos que le son extraños, o que le perjudican. Pero el organismo no está siempre en condiciones de hacer esta selección, o porque lo habéis sobrecargado, o porque la nutrición absorbida contiene demasiadas impurezas; Entonces, los residuos se acumulan en varios órganos, especialmente en los intestinos, que son los más afectados.
Pero aunque sea puro, el alimento deja residuos en nosotros; por ello, es bueno ayunar de vez en cuando para permitir al organismo hacer el trabajo de limpieza necesario. Por otra parte, el ayuno es un método preconizado por la naturaleza. Observad a los animales: cuando están enfermos, instintivamente ayunan; se esconden en algún sitio, encuentran una hierba que les purgue, y se curan.
Cuando veis polvo encima de los muebles de vuestra casa, sabéis que es necesario sacarlo, pero cuando se trata de comprender que vuestro propio organismo necesita también una limpieza, al menos una vez por semana, y que a los millones de obreros de vuestro cuerpo, que son las células, hay que darles vacaciones, esta idea no la soportáis. Ciertas enfermedades se manifiestan con la aparición de fiebre, o a través de los ojos que lagrimean, por la nariz que gotea, o por la piel que se cubre de pequeñas erupciones: se trata de una purificación. Ya que no queréis purificaros vosotros mismos, son vuestros órganos los que están obligados a hacer el trabajo en vuestro lugar.
Ayunar es una costumbre saludable, y sería deseable que cada uno ayunara cada semana durante veinticuatro horas, si las condiciones se lo permiten, consagrándose muy particularmente a un trabajo espiritual: uniéndose a entidades luminosas, escogiendo música y lecturas que puedan inspirarle, purificando sus pensamientos y sentimientos. Aquellos que se someten a esta disciplina del ayuno, comprueban, después de algún tiempo, que las materias que el organismo elimina por las vías naturales pierden su olor.
Suponed que yo sea médico, escuchadme sin asombraros de mis palabras. Si notáis que el olor de las materias que elimináis, así como el olor de vuestra transpiración, se vuelven muy fuertes e incluso desagradables, sabed que es el signo de que estáis enfermos física o psíquicamente. Me diréis que estos olores dependen únicamente de la naturaleza de los alimentos que habéis comido ese día. No; y observad lo siguiente: si durante algunos días estáis inquietos, irritables, celosos, vuestro olor cambia. Todo se refleja ahí, en el olor del cuerpo.
Un ayuno de varios días puede también ser benéfico, pero para ello también hay que encontrar las condiciones convenientes. Es mucho mejor programarse para ayunar durante las vacaciones, por ejemplo, a fin de estar libres y poder leer, pasear, meditar, rezar o escuchar música… Además, ya que mientras se ayuna el aire sustituye al alimento, es preferible elegir un lugar en el cual se puede respirar aire puro.
Algunos comprobarán que cuando ayunan tienen dolores en la espalda, palpitaciones o dolores de cabeza… Puesto que se trata de un lenguaje especial de la naturaleza que no se comprende, decimos: «Nunca más ayunaré». He aquí un razonamiento equivocado. Estos malestares son advertencias de la naturaleza que os previene de que un día u otro vais a sufrir a través de estos órganos, en los que sentís ahora un dolor. Por lo tanto, si queréis saber cuáles son vuestros puntos débiles, ayunad algunos días, y si os duele algún órgano sabed que por ahí puede llegar la enfermedad, y que debéis tomar precauciones.
Si se practica razonablemente, el ayuno no es peligroso y no puede haceros ningún daño. La prueba está en que las molestias aparecen especialmente en los dos primeros días, y después desaparecen. Si estas molestias provinieran del ayuno deberían aumentar, pero no ocurre así, sino que, por el contrario, os sentís colmados de paz y tranquilidad. Nadie ha muerto por haber ayunado algunos días de vez en cuando, sin embargo, millones de personas mueren por haber comido demasiado.
Al principio, ayunar puede parecer muy penoso porque el organismo se encuentra de repente trastornado por esta limpieza a la cual no está habituado. Pero es necesario no juzgar según estos primeros efectos, diciendo que es peligroso ayunar. Por el contrario, son las personas que sienten más molestias las que tienen más necesidad de ayunar, pues estas molestias provienen del exceso de residuos vertidos repentinamente en la sangre durante esta limpieza. Muchas personas que no se fian más que de las apariencias, piensan que ayunando van a debilitarse, a desmejorarse. Esto puede ser verdad al principio, pero unos días después uno se restablece, se vuelve ligero, diáfano, agradable a la vista.
Aquellos que quieren ayunar deben comprender las cosas de otra manera. Si sienten molestias no deben asustarse, sino continuar hasta que éstas cesen. Si interrumpen entonces el ayuno, obran como aquellos que ante el primer brote de fiebre, empiezan a tomar pastillas para detenerla. Evidentemente, se sienten enseguida mejor, pero ignoran que deteniéndola, se están preparando con toda seguridad alguna enfermedad para el futuro.
Dejad que vuestro organismo reaccione por sí mismo. Cuando éste se encuentra «a tope», reacciona intentando rechazar y disolver todos los residuos; por eso sube la temperatura. Y es necesario soportar esta temperatura, ya que es la demostración de que se está haciendo la limpieza. Para ayudar al organismo en su trabajo, podéis beber agua muy caliente, hervida. Bebed sucesivamente varias tazas grandes y la temperatura descenderá rápidamente: todos los canales se dilatarán y la sangre circulará con facilidad llevándose los residuos hacia las vías naturales y hacia los poros.
También es saludable beber agua caliente cuando se ayuna. Hervidla varios minutos y dejad después que la cal se deposite en el fondo. Cuando laváis la vajilla con agua fría habréis notado que si hay grasa los platos no quedan limpios del todo: Se necesita agua caliente para disolver las grasas. Ocurre lo mismo en el organismo: el agua caliente disuelve muchos elementos y materias que el agua fría dejaría intactos, los arrastra hacia el exterior a través de los poros, los riñones, etc…, con lo cual os sentís purificados y rejuvenecidos. Podéis incluso beber agua caliente todos los días en ayunas. Puesto que el agua caliente limpia los canales, también es un excelente remedio contra la arterioesclerosis y el reumatismo.
Al principio no es muy agradable beber agua caliente, pero poco a poco se experimenta un agradable bienestar que se convierte en un verdadero placer. El agua caliente es el remedio más natural y el más inofensivo, pero es quizás porque es tan barato y tan simple que nadie se lo toma en serio. Uno de nuestros hermanos se curó con agua caliente de una enfermedad que su médico no lograba curar por otros medios. Cuando fue de nuevo a verle y le contó lo que había hecho, este médico, que era amigo suyo, le confesó: «Sí, yo conozco los milagros que puede hacer el agua caliente en numerosos casos, pero como comprenderás, no podría hacer pagar una consulta a un paciente a quien prescriba únicamente que beba agua caliente».
Cuando se ayuna, el cuerpo físico se siente despojado, naturalmente, pero el cuerpo etérico compensa estas privaciones aportando otros elementos más sutiles. El cuerpo etérico tiene como misión velar sobre el cuerpo físico y reponer sus reservas de energía. Por lo tanto, el ayuno da un impulso al cuerpo etérico para que se ponga a trabajar; la actividad se traslada a otra parte y durante ese tiempo el cuerpo físico descansa.
Evidentemente, si se prolonga el ayuno demasiado tiempo, el cuerpo etérico se sobrecarga de trabajo, mientras que el cuerpo físico no hace casi nada, lo cual tampoco es bueno. El cuerpo físico y el etérico están asociados, y si sólo uno de los dos trabaja, el equilibrio se rompe. Por lo tanto, hay que repartir armoniosa’: mente la actividad entre los dos.
Para terminar, os diré algunas palabras para que sepáis cómo terminar un ayuno de varios días, porque hay que saber que se puede morir si se vuelve a comer enseguida de una manera normal. El primer día es aconsejable no tomar más que algunas tazas de caldo ligero, a la mañana siguiente podéis tomar un potaje con tostadas de pan, y al tercer día podéis comenzar a comer normalmente, pero con una comida ligera y en una cantidad moderada. De esta manera no corréis ningún peligro.
Después de un ayuno semejante, experimentaréis sensaciones nuevas, sutiles, tendréis revelaciones y, sobre todo, os sentiréis rejuvenecidos, despejados, como si los materiales que sobrecargaban vuestro organismo hubieran desaparecido, como si los residuos y las impurezas hubieran sido quemados. Hay cosas muy interesantes que estudiar respecto a esto, pero la ignorancia y el miedo impiden a los humanos regenerarse por el ayuno, método que emplearon muchos espiritualistas y místicos en el pasado.
II.- Ayunar, otra forma de alimentarse
En realidad, esta cuestión del ayuno va mucho más lejos de lo que os podáis imaginar. Lo que atrae la desgracia de los hombres son las impurezas de sus vidas pasadas. Cada pecado, cada falta ha dejado en ellos un residuo, y sus desgracias son el resultado de todos estos residuos que no han sido rechazados. Ayunando se desembarazan de estos elementos nocivos, se hace la luz, se sienten más ligeros, más felices. He aquí por qué el ayuno ha sido siempre preconizado por las religiones y las enseñanzas espirituales. .
Ayunar no es renunciar, privarse, sino que al contrario, el ayuno sirve ante todo para alimentarse. Cuando priváis a vuestro cuerpo físico de alimento, son los demás cuerpos (el etérico, el astral, el mental), los que empiezan a ponerse a trabajar. Pues existe en el hombre un principio que se defiende, que no quiere morir. Si el cuerpo físico se encuentra falto de alimentación, se da la alerta, y como hay en el organismo entidades que velan por vuestra seguridad, en ese momento desde una legión más elevada vienen estas entidades a procuraros lo que os falta: empezáis a absorber elementos que se encuentran en la atmósfera y os sentís alimentados. Y si en ese momento dejáis de respirar durante unos segundos, otras entidades más elevadas, en los planos astral y mental, os proporcionan alimento.
La tradición esotérica cuenta que el primer hombre se nutría de fuego y de luz. Pero cuando descendió a la materia, a medida que involucionaba, tuvo necesidad de alimentos cada vez más densos, hasta verse obligado a alimentarse como lo hace en la actualidad. Por eso, los Iniciados, sabiendo que la manera actual de alimentarse es el resultado de la involución, intentan volver al primer estado de la humanidad aprendiendo a absorber elementos cada vez más sutiles. Es como si rechazaran el estómago, después los pulmones… De esta forma su pensamiento se libera. Pero se trata de un entrenamiento largo y difícil, e incluso en la India muy pocos yoguis llegan a un dominio de su respiración tan perfecto; los que lo logran pueden nadar en el Akasa, en el éter cósmico, y poseen el conocimiento total porque son libres.
El hombre descendió de las regiones celestes a través de un proceso que se llama involución. A medida que se producía este descenso a la materia, mientras se alejaba del fuego primordial para entrar en las regiones frías de la periferia, se fue cargando de cuerpos cada vez más densos… hasta el cuerpo físico. De la misma forma nosotros nos vemos obligados en invierno a cubrimos con toda clase de ropas para protegernos del frío. Y ahora para volver a tomar el camino hacia lo alto, el hombre debe desnudarse, simbólicamente hablando, es decir, desembarazarse de todo aquello que le hace pesado, y el ayuno es justamente un medio para volver a encontrar esa ligereza y esa pureza primordiales.
Pero ayunar no es solamente abstenerse de la nutrición física. Ayunar es también renunciar a ciertos sentimientos, a ciertos pensamientos que nos hacen pesados. En lugar de querer siempre absorber, tragar y acumular, es conveniente aprender a renunciar y a despegarse. Es la acumulación lo que favorece el descenso. Cada pensamiento, sentimiento o deseo que no es de naturaleza espiritual, viene a pegarse a nosotros como la escarcha a las ramas de los árboles en invierno. Hace falta que aparezca el sol de la primavera para fundir la escarcha y para que volvamos a ser nosotros mismos. En el momento en que hayamos rechazado todo lo que hemos acumulado en nosotros inútilmente, nos sentiremos atravesados y vivificados por el soplo divino.
Aquel que quiere acumularlo todo en su cabeza o en su corazón, no tiene espacio para recibir la visita del Señor o de los Ángeles. Pero ahora no tergiverséis mis palabras. Yo no os digo que no debáis hacer uso del estómago, de los pulmones, de los intestinos, porque destruyendo vuestro cuerpo no comprenderéis la verdad. Debéis conservar vuestro cuerpo con la cabeza, con el corazón, con los pulmones, con el estómago… La cuestión estriba únicamente en trabajar creando la armonía entre ellos. Este es el verdadero sentido del ayuno.

OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV
De su libro «EL YOGA DE LA NUTRICIÓN»

                                                                                https://www.youtube.com/watch?v=tO9wZMzDwM8








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Como AMPLIFICAR a la propia FRECUENCIA ENERGÉTICA


 

Como AMPLIFICAR a la propia FRECUENCIA ENERGÉTICA



Monitores del Camino:

Para aquellos que trabajan naturalmente con sus propias FRECUENCIAS DE ENERGÍA y CAMPOS DE ENERGÍA, AHORA tenemos acceso a la capacidad de aumentar DIRECTAMENTE, en 2 o 3 segundos, a nuestra frecuencia.

* Esto es realmente extremadamente importante para: 1. NUESTRO ESTADO DEL SER A medida que avanzamos, nos brindaremos acceso directo para cambiar a nuestra ENERGÍA humana, sin el uso de los métodos del cerebro - mente del viejo paradigma.

* Emplearemos a nuestros propios y directos métodos de conexión con nuestra propia Energía.

* Cada ser Humano tiene una frecuencia de Energía que cambia continuamente, en cada día.

* Con una frecuencia energética sostenida, pueden crear a su Firma Energética Global.

* Pueden cambiar a una nueva frecuencia más alta, o a una más baja, respecto a los hertzios energéticos anteriores. Teniendo en cuenta que cada emoción y sentimiento humano es ENERGÍA en movimiento, cada uno tiene a su propia frecuencia energética.

* La posibilidad de acceder directamente a NUESTRA ENERGÍA para LIMPIARLA y modificarla, significa que podemos cambiar instantáneamente a nuestros sentimientos y emociones.

* Podemos cambiar a nuestros pensamientos, accediendo directamente, a través de la conexión inmediata a nuestro Campo de Energía interior y de nuestro alrededor.

* No es necesario utilizar el CEREBRO y a las viejas formas de pensar, para transformar el estado de ánimo humano.

- Antes, como Seres humanos, primero cambiábamos a nuestros pensamientos, para poder modificar a nuestra frecuencia de Energía.

- AHORA podemos hacerlo directamente, al cambiar nuestra frecuencia de Energía, automáticamente dirigimos a nuestros pensamientos a una experiencia vibratoria superior para nosotros y para nuestra realidad personal. 2. AUMENTO DE LA TASA DE ROTACIÓN DEL MERKABA En las últimas semanas, ha aumentado la tasa de rotación del Merkaba.

* AHORA, por tener la capacidad de operar directamente con nuestra propia FRECUENCIA ENERGÉTICA, dentro de esta marca de 2 a 3 segundos, experimentamos una conexión más PODEROSA como HUMANOS, con un Estado de Consciencia despierto y con la aceleración de nuestro Merkaba.

* En otras palabras, AHORA, gracias al bombardeo de las recientes olas de Energía, provenientes de nuestro Sol, somos capaces de unirnos más poderosamente y con más Energía a nuestro Merkaba.

* Podemos hacerlo en nuestros estados de vigilia y con los ojos abiertos, sin necesidad de meditar o de dormir. 3. GRAN PASO HACIA ADELANTE En este AHORA, este es un gran paso hacia adelante para los humanos, porque somos capaces de controlar A VOLUNTAD, a nuestro estado energético.

* Esto es solo el comienzo, evolucionaremos a mayores capacidades de Energía a medida que operemos con esta alta habilidad, ya que nuestro cuerpo y Campo externos crecerán energéticamente.

* Esto ampliará aún más, a nuestra Consciencia y a nuestra sensibilidad energética a nivel del CAMPO COLECTIVO, que en realidad es SOLO UN CAMPO.

* Como una Consciencia, podremos fusionarnos con los Campos de Gaia, con las formas naturales de vida de las plantas y de los animales.

* Esta importante actualización de AHORA nos cambiará a esto, si decidimos trabajar en este momento, con el aumento de esta capacidad individual. Estoy segura de que todos los que trabajan directamente con su propia Energía, ya han encontrado su propia manera de conectarse para aumentar su Energía, ya que hay muchas formas de participar en:

- La amplificación de nuestro Campo Toroidal.

- La limpieza y aumento de la rotación de nuestros Chakras.

- El aumento de la conexión con la Energía de nuestro Cuerpo de Luz.

- El incremento de nuestra sensibilidad, a través de nuestra conexión con las Energías corporales internas y externas.

- La ampliación de nuestra sensibilidad y conexión con Todo Lo Que Es, a través de nuestro Portal del Corazón. Entonces, sea cual sea su método favorito, vale la pena trabajar en este AHORA, para experimentar a esta conexión amplificada, que nos llegó en forma de una ACTUALIZACIÓN HUMANA.

* La capacidad de cambiar DIRECTAMENTE a nuestra frecuencia de Energía en segundos, no es a través del cerebro, sino mediante nuestra conexión inmediata con la ENERGÍA INTERIOR.

* A través de nuestra participación DIRECTA, ya que se trata de una elección de Libre Albedrío, sin lugar a dudas, podremos ver a esta expansión ADICIONAL.

* Esta actualización es solo un paso más en la expansión de la Energía, que irá aumentando a medida que avancemos.

* A medida que continúen llegando los cambios, todos los Seres sintientes, experimentaremos potenciales y emocionantes momentos.

* En verdad, nuestro mayor dominio de la Energía humana, tendrá impactos mucho más amplios y beneficiosos, que cualquier otra cosa que haya mencionado anteriormente en este post. Con Amor, Amanda Lorence.







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