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domingo, 25 de octubre de 2015

METATRON, URIEL, MIKAEL.-SOMOS UNA CÉLULA DIVINA EN EL CUERPO DIVINO DE DIOS, LA MADRE TIERRA.





SOMOS UNA CÉLULA DIVINA EN EL CUERPO DIVINO DE DIOS, LA MADRE TIERRA.

 

Los seres humanos han confundido y pensaban que con amar a una persona solamente- aquélla con la que convives- ya es suficiente y que era eso lo que Dios quería. Claro, primero tienes que amar a a una porque si no consigues amar a a una, cómo vas a conseguir amar a más de una! Y llega Dios y si después de 25.000 años de sólo amar a una persona, dice, “ya vale”, “ahora comienza a amar a todas, que pensabas que con amar a una persona ya habías conseguido todo y eso no es nada”. Si sólo has dado el primer paso. Y para aprender a amar a las personas tienes que mirarlas a los ojos y tienes que sentirlas y tienes que tocarlas, porque ellas /esas personas/ son tu cuerpo, porque ellas son tu emoción, porque ellas son parte de ti. Porque ellas son parte de Dios y tú parte de El.

Y cómo puedes separar ellas de ti, de Dios, de la Tierra, si todo es una cosa sola, si todos sois células del mismo Cuerpo Divino, si todas sois  células del mismo cuerpo viviente que es la Tierra? ¿Cómo van a separarlas? No es posible.

Y de ahí se les ha dado ese impulso a los seres humanos que necesitan comunicarse, necesitan tocarse, necesitan sentirse, necesitan hacer el amor, necesitan cuidarse unos a los otros. De dónde viene eso?

Ahh, no, cuidado, que puede ser el deseo, sí, puede ser el deseo. Hay veces que el deseo también es deseo de Dios. Qué fuerte ¿no? Hay veces que no y hay veces que sí. Yo, cómo sé que sí o que no?

Y los seres humanos quieren buscar la seguridad de que están haciendo las cosas bien. Y como nadie les había dicho que ellos se pueden comunicar directamente con Dios a través del corazón, van a  buscar a aquéllas personas que se dicen que conocen más a Dios porque han entregado su vida a Dios. Qué bueno, hay algunas personas que es verdad, que es así. Otras, no; son falsas. Ahora hay que aprender a diferenciar cuál sí y cuál no.

Evidentemente una persona que ha encontrado a Dios te mostrará el camino, que está en el corazón. Pero todos aquéllos que buscan a Dios fuera y no dentro de sí mismos, no saben que Dios creó y está dentro de las cosas que creó; no está fuera. Dios está dentro del agua, dentro del aire, dentro de la planta, dentro del árbol, dentro de la Tierra y dentro del Universo. Quien no os hable de esto, no ha visto a Dios. Porque Él dijo: “estoy en todas partes, soy omnisciente y omnipresente”; Él dijo, “omnipotente, estoy en todas las cosas que quieren manifestarse”; “omnicreador, estoy en todos los seres que existen”.

Él dijo que estaba en todas las cosas, pero hay que encontrarlo. Por eso, cuanto más los seres humanos se iluminen y más busquen a Dios, más profundamente miran hacia la Tierra y hacia la Humanidad.

Entonces los Grandes Iluminados, dicen “que renuncian a su Luz para servir a los demás”. Porque la Luz es el impulso de comunicación máximo, Luz es el impulso de creación más grande que existe; la Luz es el impulso más grande que existe de crear armonía. La Luz es el impulso más grande que existe de dar, de sentir.

Vean la vida, cada primavera es nueva; todo se renueva. Y Dios mismo dijo que “cada ser humano tiene la oportunidad de renovarse cada año”, como la primavera, como el Planeta. Todo en el Universo está en constante transformación; en el ser humano, en la Tierra. Por qué? Porque Dios está constantemente creando, creándose, creándose en cada ser y creando a través de cada ser, a través de la Tierra.

Como les contaba, la Tierra es un Templo divino de Dios. ¡Fíjense qué cosa! Ven un árbol y quieren cortarlo para hacer una cama. Todo es el ambiente materialista que les separa a vds. de los seres vivientes; que les separa a vds. del mundo espiritual, de los Ideales que trabajan en el mundo espiritual para que exista la vida.

Cuántos seres trabajan cada día para que fructifique una planta, para que fructifique una manzana, para que se multipliquen las hojas; para que la savia del árbol se distribuya por todas partes.

 Para que nazca una simiente, vds. qué creen? Que la semiente se lanza y ella misma se introduce dentro de la Tierra, solita? No hay nada en el Universo que surja si no es por el trabajo creador de seres vivientes. Las manzanas nacen en un árbol, pero para que los seres humanos cojan semillas, han de acercarse al árbol y recogerlas; y si no se las comen, nunca va a tener una función importante en su vida. Todo lo que existe en la Tierra es la Creación de Dios, de los seres humanos y de los seres vivientes que no vemos, que participan para que se manifieste la maravilla más grande de la Tierra que es la Naturaleza.

Tú caminas por la calle y no sientes nada; todos pasan como si nada. Pasan, miran, nada. Están en su cápsula de egoísmo, en sus preocupaciones; se encierran y no son capaces de percibir nada de lo que les rodea. Mira, si resulta que Dios quiere manifestarse. Claro, no llega a manifestarse totalmente en muchos de los seres humanos, pero uno hace el esfuerzo de querer pensar en cada ser humano, cuando ese ser humano siente y ama de verdad. Pero hay muchos seres humanos que están encapsulados en su egoísmo que no son capaces de sentir; viven solamente en su mente.
Viven solo en sus deseos, viven solo en lo que quieren conseguir; no son capaces de sentir al otro y se desconectan.

Eso es con lo que nos encontramos ahora. Que los seres humanos que están encapsulados, están desconectados. Entonces, hace falta un grupo de personas que cante, que vibre y que diga “Dios”  a través de mis hermanos,  que se anuncia a través de mis hermanos.

Y esto es un grupo de sanación, que a través de las manos, mis hermanos se reconecten en la Luz, para que puedan encontrar su propia Luz. Y descubrir por qué están enfermos, por qué tienen dolores, por qué están bloqueados. Ese es el núcleo de sanación.

El grupo de sanción comienza a trabajar en el cuerpo la energía  de los bloqueos, para que se disuelvan esos bloqueos y todo comience a funcionar. No hay cura total si no se cura el alma, la energía de la emoción, los bloqueos que hay en la célula y en los cuerpos energéticos.

Y cuando comenzamos a hacer vibrar la energía en vuestros cuerpos, comenzamos a reconectar su alma a través de la Luz, captada con las manos y esa persona comienza a sentir más cerca de su Ser interior. Ahora le corresponde a ella su trabajo. Busca tu silencio, busca en tu interior a tu Ser. El quiere ser libre, El quiere amar sin límites, El quiere sentir sin límites, El quiere expandir la energía sin límites, porque eres chispa divina, eres como Dios. El es un átomo profundo en su alma y El está aquí en la Tierra queriendo encontrarse a sí mismo a través de despertar lo que lleva dentro de sí mismo. A través de la experiencia.

Y entonces los seres humanos experimentan muchas cosas y cometen muchos errores. Cuando el ser humano ha paseado porque quiere aprender y no quiere ser un ignorante, aunque cometa un error, eso no deja huellas en su mundo mental, se desintegra. El problema es cuando un ser humano se queda estacionado en una rabia, se siente alejado de los demás y se queda ahí alimentando esa rabia. Y comienza a sentir de nuevo ese punto de bloqueo que comienza a bajar y habla mal del otro porque le ha hecho daño y resulta que está creando o generando la rabia y atrayendo una enfermedad por ignorancia.

Con lo cual, cada uno es creador de sus propias enfermedades. Dios no castiga a nadie. El dolor es fruto de la mente humana, fruto de las tendencias que todos tenemos y nosotros mismos creamos nuestros propios desequilibrios energéticos emocionales y eso es lo que vivimos. El dolor que padecemos en nuestras vidas lo hemos creado con nuestro cuerpo mental, con los celos, con las envidias, con nuestros conflictos, con nuestras complicaciones, con nuestras pasiones sin control, sin armonía y sin amor.

Ya les hemos explicado cómo se desconecta el alma Ya les he explicado cómo se crea el sufrimiento.

Las experiencias de la vida vienen o son a consecuencia de lo que tú vibras, de cómo tú piensas, de las energías que hay en tu interior. Si tú vibras en una vibración bonita y bella, de una vibración elevada, todo te sale bien en la vida. Si tú entras en una vibración de duda, de tristeza, de desconfianza, de queja, de rabia, tú bajas la frecuencia de tu vibración y entonces comienzan a manifestarse en ti, en tu interior, todas las energías bloqueadas que traes de otras vidas. Y entras en la Ley de Causa y Efecto y cualquier cosa puede suceder.

Pero cuando tú vibras en la sintonía del amor, en la del servicio, el karma no se manifiesta.

Fijaos lo que estoy diciendo, cuando uno vibra en el servicio y en el amor, las egrégoras del karma se comienzan a estabilizar, no actúan. Y si uno sigue trabajando en el servicio y de corazón, Dios hizo lo siguiente, que es el Gran Misterio que sucedió en el Gólgota hace 2000 años, que Dios dijo a la Humanidad, “por amor, todo el daño que habéis hecho a otros seres humanos, no tenéis que retribuirlo al ser humano al que habéis hecho el daños”, La Ley del Amor permite liberarte de todo el karma, demostrando amor y cultivando amor y el servicio junto a los demás seres humanos.

Cuando vds. están aquí trabajando con sus manos, dando la energía, intentando ayudarse y ayudar a los otros, se están librando de su karma. Y están evitando que ese karma que se podía manifestar como enfermedades o con una circunstancia grave u otra circunstancia en vuestra vida como un accidente o como otra cosa, no actúe. Dios es amor, Dios no es comisión.
 Antonio Cerdàn




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