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domingo, 18 de octubre de 2015

El Profeta Mahoma - Una Creacion a La Iglesia Romana




Una Creacion a La Iglesia Romana



Lo que voy a narrarte es lo que me fue confiado en sesiones secretas realizadas en el Vaticano donde yo ejercía aún como sacerdote jesuita, bajo juramento e inducción.
Un jesuita cardenal de nombre Augustine Bea me hizo ver como los Católicos Romanos deseaban desesperadamente a Jerusalén a finales de la tercera centuria a causa de su significado religioso y de su estratégica localización, la Ciudad Santa era considerada como un invaluable tesoro.
Entonces debía desarrollarse un Plan para convertir a Jerusalén en una ciudad católica romana. La gran fuente de recursos humanos para llevar a cabo este trabajo serían los descendientes de Ismael.
Los primeros cristianos iban por todas partes predicando el evangelio y fundaban pequeñas iglesias pero siempre encontraban mucha oposición.
Tanto judíos como gobierno romano perseguían a los verdaderos creyentes cristianos y combatían para detener su expansión.
Hasta que los judíos se rebelaron contra Roma y en el año 70 d.C., los ejércitos romanos bajo el mando del General Tito atacaron Jerusalén y destruyeron el gran templo judío, corazón del culto hebreo... Esto bajo el "cumplimiento" de la profecía de Jesús en Mateo 24:2. (Y Jesús les dijo: ¿No veis todo esto? De cierto os digo: No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada).
Sobre este santo lugar, donde antes se encontraba el Templo, la Mezquita del Domo de la Roca se convertía así en el segundo lugar más sagrado de la fe Islámica.
Se acercaban vientos de cambio: corrupción, apatía, codicia, crueldad, perversión y rebelión carcomían al Imperio Romano. Todo estaba a punto de colapsar. La persecución contra los cristianos era inútil ya que ellos continuaban entregando sus vidas al evangelio de Cristo.
La única forma en que Satán podía detener este impulso era creando un falso "Cristianismo" para destruir la obra de Dios.
La solución estaba en Roma. Su religión tenía que proceder de la antigua Babilonia, y todo lo que se necesitaba era un lavado de imagen. Esto no sucedió de la noche a la mañana pero empezó por los escritos de los "primeros padres de la Iglesia".
Fue a través de estos escritos que una nueva religión empezaría a consolidarse. La estatua de Júpiter en Roma fue posteriormente reemplazada por la de "San Pedro" y la de Venus, por la Virgen María. El sitio escogido como su sede se situaba en una de las siete colinas, llamada "Vaticanus" - el lugar de la serpiente marina donde se yergue el Templo satánico de Jano.
La gran falsa religión - El CATOLICISMO ROMANO - también conocida como "LA RELIGIÓN DE LOS MISTERIOS, LA GRAN BABILONIA, MADRE DE TODAS LAS RAMERAS Y ABOMINACIONES DE LA TIERRA" (Libro de las Revelaciones 17:5), fue creada para bloquear el evangelio, masacrar a los creyentes cristianos, establecer religiones, crear guerras y hacer que las naciones se embriagaran con el vino de su fornicación, tal como veremos a continuación.
Las tres principales religiones tienen un denominador común - cada una tiene su lugar santo al cual dirigir su mirada en busca de guía e iluminación. Los católicos romanos tienen al Vaticano como la Ciudad Santa. Los judíos, al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén y los musulmanes tienen a la Meca, como su Ciudad Santa.
Cada grupo cree recibir cierto tipo de bendición por el resto de sus vidas al visitar su santo lugar respectivo.
En los primeros días del Islam, los visitantes llevaban regalos a la "Casa de Dios" y los custodios de la Kaaba eran amables y hospitalarios con ellos. Algunos llevaban sus ídolos y para no ofender a estos guardas, procedían a depositar los ídolos al interior del santuario.
Se dice que los judíos observaban a la Kaaba como un tabernáculo remoto del Señor, y lo miraban con veneración hasta que empezó a ser profanado con ídolos
Parte del tesoro de la Kaaba y las ofrendas de los peregrinos fueron posteriormente arrojadas a un pozo (el Zamzam), luego lo llenaron de arena y el pozo desapareció.
Con el paso de los años, cierto hombre, Adb al-Muttalib, recibió una visión sobre donde encontrar el pozo y su tesoro. Se convirtió entonces en el Héroe de la Meca y le fue destinado convertirse en el abuelo de Mahoma.
Antes de eso, Agustín se había convertido en el "Obispo" de África del Norte y resultaba muy efectivo en ganar árabes para el Catolicismo Romano, incluyendo miembros de todas las tribus. Fue entre estos Árabes conversos al Catolicismo que empezó a desarrollarse el concepto de un Profeta Árabe.
El padre de Mahoma muere a causa de su enfermedad. Las grandes familias árabes en lugares como la Meca, enviaban a sus hijos varones al desierto para ser educados y puestos al cuidado de tribus beduinas, evitando así las plagas de las ciudades.
Tiempo después, también murieron su madre y abuelo. Habiendo quedado Mahoma a cargo de su tío, un monje católico romano descubre su "marca" y le advierte al tío de Mahoma: 
"Lleva al hijo de tu hermano a su país y protégelo contra los judíos, porque ¡por Dios!, si lo ven y llegan a saber lo que yo sé, planearán mal en su contra. Grandes cosas le esperan al hijo de tu hermano".
El monje católico romano había encendido la llama de las futuras persecuciones judías a mano de los seguidores de Mahoma.
El Vaticano deseaba (Nota Gloria: y continúa haciéndolo: Vaticano presiona por control del Monte Sión) a Jerusalén a toda costa debido a su importancia religiosa pero ésta se hallaba bloqueada por los judíos.
Otro problema eran los verdaderos cristianos de África del Norte, predicadores del evangelio. El catolicismo romano estaba creciendo en poder y no toleraría ningún tipo de oposición.
De algún modo, el Vaticano tenía que crear un arma para eliminar tanto a los judíos como a los verdaderos creyentes que rechazaran aceptar el catolicismo romano. Pusieron su mirada sobre África del Norte y vieron multitudes de árabes como una fuente de mano de obra para hacer su trabajo sucio.
Algunos árabes se habían convertido al catolicismo romano. Estos serían usados para mantener informados a sus líderes en Roma. Otros, para crear una red de espionaje secreto con el fin de poner en marcha el Plan Maestro de Roma para el control de las grandes multitudes de árabes que rechazaran el catolicismo.
Cuando "San" Agustín apareció en escena, sabía lo que se estaba gestando. Sus monasterios sirvieron como bases para buscar y destruir los manuscritos bíblicos que pertenecían a los verdaderos cristianos.
El Vaticano deseaba crear un mesías para los árabes, alguien a quien pudieran elevar como un gran líder, un hombre con carisma a quien pudieran entrenar y con el tiempo unir tras de si a todos los árabes en un poderoso ejército que llegara a conquistar a Jerusalén para el Papa.
En el Vaticano, el Cardenal Bea nos narró esta historia: 
"Una mujer árabe pudiente, fiel seguidora del Papa, jugó un papel de tremenda importancia en este drama. Era una viuda llamada Khadijah. Había dado su riqueza a la madre iglesia y se había retirado a un convento.
Su misión era encontrar a un joven brillante que el Vaticano pudiera usar para crear una nueva religión y convertir en el mesías para los hijos de Ismael.
Khadijah tenía un primo llamado Waraquah, quien, como ella, era un católico muy fiel. Tenía una influencia tremenda sobre Mahoma.
Le enviaron maestros al joven Mahoma, quien fue sometido a un entrenamiento intensivo. Mahoma devoró las obras de "San" Agustín. Estas lo preparaban para su "gran llamado". Siguiendo órdenes del Vaticano, los árabes católicos en África del Norte comenzaron a propagar la historia de que un hombre grande pronto se levantaría de entre los pueblos y sería el escogido de su dios.
A Mahoma, mientras tanto, le decían que sus enemigos eran los judíos. También le dijeron que los católicos eran los únicos cristianos verdaderos, y que los otros que se llamaban cristianos eran impostores impíos e hijos del diablo a los que había que destruir. Muchos musulmanes creyeron esto.
Cuando Mahoma empezó a recibir sus "revelaciones divinas", Waraquah, el primo católico de su esposa, ayudaba a interpretarlas. A partir de estas revelaciones fue que surgió el Corán. En el quinto año de su misión, empezó una fuerte persecución contra sus seguidores porque rechazaban adorar los ídolos de la Kaaba.
Mahoma los envió a Abisinia donde Negus, el rey católico romano, aceptó recibirlos y protegerlos a causa de sus enseñanzas compartidas sobre la Virgen María, tan afectas a la doctrina católica romana.
Mahoma conquistó posteriormente la Meca y la Kaaba fue depurada de ídolos.
La historia prueba que antes de la existencia del Islam, los Sabeos de Arabia adoraban al dios-luna, esposo de la diosa-sol. Estos dieron a luz tres diosas que fueron reverenciadas a todo lo largo del mundo árabe como las "Hijas de Alá". Un ídolo excavado en Hazor en Palestina en la década de los años 50 muestra a Alá sentado sobre un trono con la luna creciente sobre su pecho.
Mahoma clama haber recibido una visión de Alá donde le fue dicho: 
"Tú eres el mensajero de Alá".
Aquí comenzaría su carrera como profeta, al tiempo que seguía recibiendo muchos mensajes. Para cuando Mahoma murió, la religión del Islam estaba explotando. Las tribus nómadas árabes empezaban a unir fuerzas en nombre de Alá y de su profeta, Mahoma.
Algunos de los escritos de Mahoma fueron puestos en el Corán, otros nunca se publicaron. Quedaron en manos de los hombres santos de alta jerarquía (ayatolás)."
Cuando el Cardenal Bea nos compartió esta información en el Vaticano, afirmó: 
"Estos escritos permanecen guardados porque contienen información clave sobre los vínculos del Vaticano con la creación del Islam".
De ser expuestos, cada una de las partes posee mucha información de parte contraria. Lo que podría generar un escándalo que llevaría al desastre de ambas religiones.
En su libro "santo", el Corán, Jesús solo es visto como un profeta. Si el papa era el representante de Dios en la Tierra, él también debía ser un profeta de Dios. Esto causó que los seguidores de Mahoma temieran y respetaran al papa como otro "hombre santo".
El papa se movió rápidamente y emitió unas bulas dando carta abierta a los generales árabes para invadir y conquistar las naciones del Norte de África.
El Vaticano ayudó a financiar aquellos masivos ejércitos islámicos a cambio de tres favores: 
1.                Eliminar a los judíos y cristianos (a los verdaderos creyentes, que ellos llamaban infieles).
2.                Proteger a los monjes agustinos y católico-romanos.
3.                Conquistar a Jerusalén para "Su Santidad" en el Vaticano.
Con el paso del tiempo, el Islam llegó a ser muy poderoso...
Los judíos y los verdaderos cristianos eran asesinados y Jerusalén cayó en sus manos. Curiosamente, ni los católicos ni sus lugares sagrados fueron atacados durante este tiempo. Pero cuando el Papa reclamó el lugar de Jerusalén, se sorprendió ante la negativa de su pedido!
Los generales árabes habían logrado tanto éxito militar, que ya nada podría intimidarlos ante el papa - nada podría oponerse ahora a sus planes propios.
Bajo la dirección de Waraquah, Mahoma dejó escrito en el Corán la gran mentira de que Abraham había ofreció a Ismael como un sacrificio. La Biblia dice claramente que Isaac fue el sacrificio, pero Mahoma tachó el nombre de Isaac e insertó el de Ismael.
Como resultado de esto y de la visión de Mahoma, los musulmanes fieles construyeron una mezquita, la Cúpula de la Roca, en honor a Ismael, en el mismo lugar del templo judío que había sido destruido en 70 d.C., convirtiendo a Jerusalén en el segundo lugar santo más importante para la fe del Islam. ¿Cómo podían darle al papa un lugar tan santo sin causar una rebelión?
El papa percibió que lo que había creado estaba fuera de control cuando se enteró de que los musulmanes estaban llamando infiel a "Su Santidad". Los generales musulmanes estaban determinados a conquistar el mundo para Alá y fijaron sus ojos en Europa.
Los embajadores islámicos se acercaron al papa en el Vaticano y le pidieron bulas papales para invadir países europeos. El Vaticano estaba furioso: la guerra era inevitable. Los poderes temporales y el control del mundo pertenecían al papa.
A éste ni se le ocurriría compartirlo con aquellos a quienes él consideraba como impíos.
El papa reunió sus ejércitos y los llamó cruzados para evitar que los hijos de Ismael conquistaran la Europa católica.
Las cruzadas duraron siglos y Jerusalén se escurrió de entre las manos del papa. Turquía cayó, y España y Portugal también fueron invadidas por las fuerzas islámicas. En Portugal, le pusieron "Fátima" a una aldea en las montañas en honor de la hija de Mahoma. Jamás se imaginaron que llegaría a ser tan famosa en el mundo entero.
Años después, cuando los ejércitos musulmanes estaban aprestados en las islas de Cerdeña y Córcega para invadir Italia, se presentó un serio problema. Los generales islámicos percibieron que se habían extendido demasiado. Era hora de negociar la paz. Uno de los negociadores fue Francisco de Asís.
El resultado de las negociaciones fue que a los musulmanes se les permitió ocupar Turquía en un mundo "cristiano" y a los católicos se les permitió ocupar Libia en el mundo árabe. También se acordó que los musulmanes podrían construir mezquitas en los países católicos sin interferencias siempre que el catolicismo pudiera florecer en países árabes.
El Cardenal Bea nos dijo que los musulmanes y los católicos acordaron bloquear y destruir a sus enemigos mutuos: los misioneros cristianos de los creyentes bíblicos.
A través de estos concordatos, Satanás les bloqueó el acceso a las escrituras y a la verdad sobre los hijos de Ismael.
Toda la comunidad islámica ve a los misioneros creyentes como diablos que van a envenenar o destruir a los hijos de Alá. Esto explica por qué años de ministerio infructuoso en dichos países.
El Vaticano también desplegó una campaña de odio entre los árabes musulmanes y los judíos. Antes de esto, ambos pueblos coexistían pacíficamente. Se mantuvo un control firme sobre los musulmanes, desde el ayatolá hasta el sacerdote, el monje y la monja islámica.
El siguiente paso era controlar el Islam. En 1910, Portugal se estaba haciendo socialista. En todas partes, aparecían banderas rojas. La iglesia católica enfrentaba allí un problema grande. Cada vez mayor de ciudadanos se manifestaba en contra de la iglesia.
Los jesuitas querían involucrar a Rusia y la ubicación de esta visión en Fátima podría jugar un papel importante en acercar el Islam a la Madre Iglesia. En 1917, la Virgen apareció en Fátima. La aparición de la "Madre de Dios" fue un tremendo éxito, y una desbordante multitud la vio. Como resultado, los socialistas de Portugal sufrieron una gran derrota.
Los católicos alrededor del mundo comenzaron a orar por la conversión de Rusia. Y los Jesuitas inventaron las novenas de Fátima, las cuales podían hacerse a través de África del Norte, propagando buenas relaciones públicas ante el mundo islámico. Los árabes creían que estaban honrando a la hija de Mahoma, precisamente lo que los jesuitas querían que creyeran.
Como resultado directo de la visión de Fátima, el papa Pio XII ordenó a su ejército nazi aplastar a Rusia y la religión ortodoxa y hacer católica a Rusia.
Unos pocos años después de perder la segunda guerra mundial, el papa Pio XII sorprendió al mundo con su visión falsa del "sol danzante" para mantener a Fátima en los periódicos. Fue todo un fantástico show religioso y el mundo entero se lo tragó. No sorprende que el papa Pio fue el único que lo vio.
Como consecuencia, un grupo de seguidores de todo el mundo llegó a convertirse en un ejército azul de millones de católicos fieles dispuestos a morir por su santa virgen. Pero aún no hemos visto todo. Los jesuitas tenían a su virgen programada para aparecer cuatro o cinco veces en China, en Rusia, y algunas grandes apariciones en EE.UU.
¿Qué tiene que ver esto con el Islam?
Veamos lo que el difunto obispo Sheen tiene para decirnos al respecto: 
"La aparición de nuestra señora en Fátima marcó un punto decisivo en la historia de 350 millones de musulmanes en el mundo.
Después de la muerte de su hija Fátima, Mahoma escribió de ella que es 'la mujer más venerada en el paraíso después de María'.
La virgen María quiso darse a conocer como Nuestra Señora de Fátima como una señal y promesa de que los musulmanes, que creen en el nacimiento virginal de Cristo, un día creerán en su divinidad".
Señaló el obispo Sheen que las estatuas de la Virgen de Fátima para peregrinos fueron recibidas con entusiasmo por los musulmanes de Africa, India y otras partes, y que hay musulmanes que ahora van a la Iglesia Católica Romana.
Referencias: 
·                     La Cruz Doble, Chick Publ, págs. 13,14
·                     El Profeta, editado por Chick Publications PO Box 662, Chino CA 91708.


Cogido de: http://ignofan.blogspot.fr/




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