nocopias

jueves, 25 de abril de 2019

CARACTERÍSTICAS DE UN SER DE LUZ ENCARNADO:


 


CARACTERÍSTICAS DE UN SER DE LUZ ENCARNADO:


1 - Desde temprano en sus vidas, sienten que son diferentes. Muy frecuentemente se sienten aislados de los otros, solitarios y no comprendidos, y tendrán que encontrar sus propios caminos en la vida.

2- Tienen problemas con sentirse cómodos dentro de los trabajos tradicionales y/o estructuras organizativas. Los seres de luz son naturalmente anti-autoritarios, lo cual significa que ellos naturalmente se resisten a las decisiones o valores basados solamente en poder o jerarquía. Este rasgo está presente incluso si parecen tímidos y vergonzosos. Esto está conectado a la verdadera esencia de su misión aquí en la tierra.

3 - Los seres de luz se sienten atraídos a ayudar a las personas, ya sea como terapeuta o como Maestro. Ellos pueden ser psicólogos, sanadores, guias, voluntarios, etc. Incluso si su profesión no está directamente relacionada con ayudar a personas, sus intenciones de contribuir al más alto bienestar de la humanidad está claramente presente.

4 - Su visión de la vida está matizada por un sentido espiritual de cómo todas las cosas están relacionadas unas con otras. Ellos consciente o inconscientemente llevan memorias dentro de esferas de luz no terrestres, pueden –ocasionalmente- sentir añoranza por estas esferas cósmicas y sentirse como un extraño en la tierra.

5 - Honran y respetan la vida profundamente, lo cual a menudo se manifiesta como una afición por los animales y una preocupación por el medio-ambiente. La destrucción de partes del reino animal o vegetal en la tierra por los actos del hombre evoca en ellos profundos sentimientos de pérdida y aflicción.

6 - Son bondadosos, sensibles y empáticos. Pueden sentirse incómodos al enfrentarse con un comportamiento agresivo.

Pueden ser distraídos, ingenuos o profundamente idealistas, y fácilmente captan sentimientos y humores (negativos o positivos) de las personas que los rodean. Esto les permite distinguir entre sus propios sentimientos y los de los demás, Necesitan momentos de soledad para tocar base con ellos mismos y con la madre tierra, siempre en armonía con la conciencia universal de Dios.

7 - Han vivido muchas vidas en la tierra en las cuales estuvieron profundamente involucrados con la espiritualidad. Ellos estuvieron presentes en números abrumadores en las viejas órdenes religiosas de su pasado, como monjes, monjas, ermitaños, psíquicos, chamanes, sacerdotes, sacerdotisas, etc. Ellos fueron aquellos que proveyeron de un puente entre lo visible y lo invisible, entre el contexto diario de la vida terrestre y extraterrestre, uniendo los planos espirituales y el reino de Dios.

Por cumplir este papel, a menudo fueron rechazados y perseguidos. Muchos de ustedes fueron sentenciados por los dones que poseían.

Por eso ahora los seres de luz ya no libramos batallas con escudos y espadas, sino más bien con sabiduría y amor.

Dedicado para todos los seres de Luz.






Regálanos un "Me Gusta"


Suscríbete a nuestro canal



https://www.facebook.com/pages/Mi-Rinconcito/249677345063487?sk=photos_stream
                                                                                                                                   
Para recibir los mensajes en tu bandeja de correo suscríbete en    http://isialada.blogspot.com.es/         y   http://isisalada2.blogspot.com   .es/

EL PROCESO DE ELECCIÓN DE LA FAMILIA EN LA TIERRA.



EL PROCESO DE ELECCIÓN DE LA FAMILIA EN LA TIERRA.

Nuestros Hijos son Almas queridas que viajaron de las estancias del pasado, por las vías de la Reencarnación, desembarcar en el presente, a través de tus brazos, suplicándote auxilio y renovación. Son aquellos mismos compañeros de alegría y sufrimiento, culpa y rescate, en las existencias pasadas, en cuyo clima resbaló en problemas difíciles de resolver. Cuando deja la Tierra, el Espíritu lleva consigo las pasiones o las virtudes inherentes a su naturaleza y se perfecciona en el espacio, o permanece estacionario, hasta que desee recibir la luz.

Después de años de meditaciones y oraciones, el Espíritu se aprovecha de un cuerpo en preparación en la familia de aquel a quien detestó, y pide a los Espíritus encargados de transmitir las órdenes superiores permiso para ir a llenar en la Tierra los destinos de aquel cuerpo que acaba de formarse.

Muchos, por lo tanto, se van llenos de odios violentos y de insaciados deseos de venganza; a algunos de ellos, sin embargo, más adelantados que los demás, se da entreve una partícula de la verdad; aprecian entonces las funestas consecuencias de sus pasiones y son inducidos a tomar buenas resoluciones. Comprende que, para llegar a Dios, el lima sólo es la contraseña: caridad. Ahora bien, no hay caridad sin olvido de los ultrajes y de las injurias; no hay caridad sin perdón, ni con el corazón tomado de odio.

Entonces, mediante inaudito esfuerzo, logran tales Espíritus observar a los que odiaron en la Tierra. Al verlos, sin embargo, la animosidad se les despierta en lo íntimo; se rebelan a la idea de perdonar, y, aún más, a la de abdicarse de sí mismos, sobre todo a la de amar a los que les destruyeron, quizá, los haberes, el honor, la familia. Sin embargo, sacudido queda el corazón de esos infelices. Ellos vacilan, vacilan, agitados por sentimientos contrarios. Si predomina la buena resolución, oran a Dios, imploran a los buenos Espíritus que les den fuerzas, en el momento más decisivo de la prueba.

Por último, después de años de meditaciones y oraciones, el Espíritu se aprovecha de un cuerpo en preparación en la familia de aquel a quien detestó, y pide a los Espíritus encargados de transmitir las órdenes superiores permiso para ir a llenar en la Tierra los destinos de aquel cuerpo que acaba de formar -Si. ¿Cuál será su procedimiento en la familia elegida?

Dependerá de su mayor o menor persistencia en las buenas resoluciones que tomó. El incesante contacto con seres a quienes odió constituye una prueba terrible, bajo la cual no raro sucumbe, si no tiene todavía bastante fuerte la voluntad. Así, conforme prevalece o no la buena resolución, él será el amigo o enemigo de aquellos entre los cuales fue llamado a Vivir. Y como se explican esos odios, esas repulsiones instintivas que se notan de parte de ciertos niños y que parecen injustificables. Nada, en efecto, en aquella existencia ha podido provocar semejante antipatía; para que se le incauta la causa, necesario se vuelve volver la mirada al pasado.

¡Oh espíritas! entiende ahora el gran papel de la humanidad; entiende que cuando produce un cuerpo, el alma que en él encarna viene del espacio para progresar; entera de vuestros deberes y poned todo vuestro amor en acercar a Dios ese alma; tal la misión que os es confiada y cuya recompensa recibiréis, si fielmente a cumplir.

Sus cuidados y la educación que le ayudarán a su perfeccionamiento y su bienestar futuro. Recuerda que cada padre y cada madre preguntará a Dios: ¿Qué has hecho del hijo confiado a tu guardia? Si por culpa Tú se conservó atrasado, tendréis como castigo verlo entre los Espíritus sufrientes, cuando de vosotros dependía que fuese dichoso. Entonces, vosotros mismos, asediados de remordimientos, os pediréis que os sea concedido reparar vuestra falta; pediréis, para vosotros y para él, otra encarnación en que lo rodeéis de mejores cuidados y en que él, lleno de reconocimiento, os retribuirá con su amor.

No escurréis, pues, a la criatura que rechaza a su madre, ni a la que os paga con la ingratitud; no fue el azar que la hizo así y que la dio. La imperfecta intuición del pasado se revela, del cual puedes deducir que uno u otro ya odió mucho, o fue muy ofendido; que uno u otro vino para perdonar o para expiar.

Las madres! abrazar al hijo que os da disgustos y decimos con vosotros mismos: Uno de los dos es culpable. Hacedos merecedores de los gozos divinos que Dios conjugó a la maternidad, enseñando a sus hijos que ellos están en la Tierra para perfeccionarse, amar y bendecir. ¡Pero oh! muchas de vosotros, en vez de eliminar por medio de la educación los malos principios innatos de existencias anteriores, entretener y desarrollar estos principios, por una culposa debilidad, o por descuido, y más tarde, vuestro corazón, ulcerado por la ingratitud de vuestros hijos , será para vosotros, ya en esta vida, un comienzo de expiación.

La tarea no es tan difícil como pueda parecer. No exige el saber del mundo. Pueden desempeñarla así el ignorante como el sabio, y el Espiritismo le facilita el desempeño, dando a conocer la causa de las imperfecciones del alma humana.

Desde pequeñita, el niño manifiesta los instintos buenos o malos que trae de su existencia anterior. A estudiarlos deben los padres aplicarse. Todos los males se originan del egoísmo y del orgullo. Expresen, pues, a los padres los menores indicios reveladores del gérmen de tales vicios y cuidan de combatirlos, sin esperar que lancen raíces profundas.

Haced como el buen jardinero, que corta los brotes defectuosos a medida que los ve apuntar en el árbol. Si dejan que se desarrollen el egoísmo y el orgullo, no se sorprendan de ser más tarde pagados con la ingratitud. Cuando los padres han hecho todo lo que deben por el adelantamiento moral de sus hijos, si no alcanzan éxito, no tienen que inculparse a sí mismos y pueden conservar tranquilidad la conciencia.

La amargura muy natural que entonces les viene de la improductividad de sus esfuerzos, Dios reserva grande e inmenso consuelo, en la certeza de que se trata sólo de un retraso, que concedido les será concluir en otra existencia la obra ahora comenzada y que un día el hijo ingrato los recompensará con su amor.

Dios no da prueba superior a las fuerzas del que la pide; sólo permite las que se pueden cumplir. Si esto no sucede, no es que falte posibilidad: falta la voluntad. En efecto, cuántos hay que, en vez de resistir a los malos pendientes, se complacen en ellos. A éstos quedan reservados el llanto y los gemidos en existencias posteriores.

Admira, sin embargo, la bondad de Dios, que nunca cierra la puerta al arrepentimiento. Viene un día en que al culpable, cansado de sufrir, con el orgullo al final abatido, Dios abre los brazos para recibir al hijo pródigo que se le arroja a los pies. Las pruebas rudas, me oye bien, son casi siempre indicio de un fin de sufrimiento y de un perfeccionamiento del Espíritu, cuando aceptadas con el pensamiento en Dios. Y un momento supremo, en el que, sobre todo, cumple al Espíritu no fallecer murmurando, si no quiere perder el fruto de tales pruebas y tener que recomenzar.

En vez de que os quejáis, agradecer a Dios la ocasión que os proporciona de vencer, a fin de deferir el premio de la victoria. Entonces, saliendo del torbellino del mundo terrestre, cuando entréis en el mundo de los Espíritus, seréis allí aclamados como el soldado que sale triunfante de la refriega.

De todas las pruebas, las más duras son las que afectan el corazón. Uno, que soporta con coraje la miseria y las privaciones materiales, sucumbe al peso de las amarguras domésticas, punzonado de la ingratitud de los suyos. Oh! ¡qué apacible angustia esa! Pero, en tales circunstancias, que más puede, eficazmente, restablecer el coraje moral, que el conocimiento de las causas del mal y la certeza de que, si bien hay prolongados despedazamientos dalma, no hay desesperaciones eternas, porque no es posible de la voluntad de Dios que su criatura sufra indefinidamente?

¿Qué de más reconfortante, de más animador que la idea que de cada uno de sus esfuerzos es que depende abreviar el sufrimiento, mediante la destrucción, en sí, de las causas del mal? Para ello, sin embargo, es preciso que el hombre no retenga en la Tierra la mirada y sólo vea una existencia; que se eleve, a pararse en el infinito del pasado y del futuro. Entonces, la justicia infinita de Dios se les patenta, y esperáis con paciencia, porque explicable se os vuelve lo que en la Tierra os parecía verdaderas monstruosidades.

Las heridas que allí se abren, pasáis a considerarlas simples arañazos. En ese golpe de vista lanzado sobre el conjunto, los lazos de familia se os presentan bajo su aspecto real. Ya no veis, a ligarles los miembros, sólo los frágiles lazos de la materia; ve, sí, los lazos duraderos del Espíritu, que se perpetúan y consolidan con el depurarse, en vez de que se rompen por efecto de la reencarnación.

Las familias los Espíritus que la analogía de los gustos, la identidad del progreso moral y el afecto inducen a reunirse. Estos mismos Espíritus, en sus migraciones terrenas, se buscan, para gruñirse, como lo hacen en el espacio, originándose de ahí las familias unidas y homogéneas.

Si, en sus peregrinaciones, ocurre quedarse temporalmente separados, más tarde se vuelven, venturosos por los nuevos progresos que realizaron. Pero, como no les corresponde trabajar sólo para sí, permite a Dios que Espíritus menos adelantados se encarnen entre ellos, a fin de recibir consejos y buenos ejemplos, a favor de su progreso. Estos Espíritus se ven a veces a causa de perturbación en medio de aquellos otros, lo que constituye para éstos la prueba y la tarea a desempeñar.

Acogedlos, pues, como hermanos; ayudadlos, y después, en el mundo de los Espíritus, la familia se felicitar por haber salvado algunos náufragos que, a su vez, podrán salvar a otros. - San Agustín. (París, 1862.)

KARDEC, Allan. El Evangelio según el Espiritismo.

Vinhas de Luz






Regálanos un "Me Gusta"


Suscríbete a nuestro canal



https://www.facebook.com/pages/Mi-Rinconcito/249677345063487?sk=photos_stream
                                                                                                                                   
Para recibir los mensajes en tu bandeja de correo suscríbete en    http://isialada.blogspot.com.es/         y   http://isisalada2.blogspot.com   .es/

SÍNDROME DE DOWN EN LA VISIÓN ESPÍRITA. Todo mal que practicamos contra el prójimo, somos nosotros los primeros lesionados.



SÍNDROME DE DOWN EN LA VISIÓN ESPÍRITA.


Todo efecto tiene una causa. En consecuencia, deducimos una causa para que esos espíritus vivan tal experiencia, causa justa, teniendo en cuenta la infinita bondad y justicia de Dios. 

Todos los obstáculos que no resultan de acciones en la vida actual proceden de actitudes en las reencarnaciones pasadas. 

La Providencia Divina permite que determinados espíritus reencarnen en esta condición, para aprender una gran lección a través de la vergüenza a que quedan sujetos, totalmente imposibilitados de manifestarse normalmente. 

Los amigos espirituales advierte: la inmensa mayoría de los casos de niños portadores de deficiencia física y / o mental son aquellos que se volvían contra sí mismos, buscando el fin de dificultades, en la puerta ilusoria del suicidio. O entonces, son individuos que en encarnación pasada abusaron de la inteligencia, de su saber, para el mal, para engañar a los demás, explotándoles la ignorancia o la buena fe, inventores de ingenios de muerte o los que estropearon sus cuerpos carnales cultivando el vicio.

El remordimiento, aliado a los daños causados ​​por el acto infeliz, hace que el espíritu no disponga de condiciones ni de méritos para reencarnar en un cuerpo físico exento de cualquier lesión. Sabemos que el periespíritu es un archivo minucioso e implacable de nuestros menores actos buenos y malos. Los excepcionales, cuando reencarnan, traen grabados en sus cerebros espirituales el mal que maquinaron contra su prójimo y, por la ley de la causa y del efecto, contra sí mismos. Porque todo mal que practicamos contra el prójimo, somos nosotros los primeros lesionados.  Bueno, para tomar esta corteza mal que periespíritu mantenerlos, no hay una sola manera:  "reencarna". Y el cuerpo de carne funciona entonces como un filtro a través del cual se escurre aquel lodo moral que allí se formó; el lodo sólo dejará la inteligencia del excepcional funcionar normalmente después de haberse escogido por completo, o sea, limpiando el periespíritu porque, mientras haya un resquicio de ese lodo moral allí depositado, la inteligencia no funcionará derecho embarazosa por él.

"¿QUÉ LA PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LA DEUDA?"  Los padres, como en cualquier ambiente doméstico, traen vínculos profundos con sus hijos, cargando una parte de los motivos que ocasionaron la caída de esos espíritus, y, como tal, deben luchar y sufrir con ellos. Por otro lado, pueden ser espíritus con gran capacidad de amar que volvieron a la Tierra, para amparar a esas criaturas en tan difícil experiencia reparadora.

"Cuál es la percepción de niño excepcional?  No pensemos que la existencia como excepcionales se pierde en términos de aprendizaje. El espíritu no sufre ningún poder de manifestar, sin embargo, conserva todas sus facultades y aprender poco a poco, no para usarlos mal. Exceptional Children significan .

 menudo el regreso de grandes intelectuales, genios que cayeron en la vida más grande orgullo y abuso de mentores dilucidado el Kardec:  "la superioridad moral no siempre guardan proporción con la superioridad intelectual"Especialmente cuando está fuera del cuerpo tiene. - de acuerdo con el grado evolutivo de cada uno - percepción de la situación y de la prueba a que están sometidos. Chico Xavier elucida como se siente y cómo son tratadas: "Sienten y oyen, registran y saben de qué modo se tratan, ellas son profundamente lúcidas en la intimidad del propio ser". 

¿Y CUANDO HAY REJEICIÓN DE LOS PADRES? Desafortunadamente, hay personas que se juzgan despreparadas para superar ciertas pruebas, pasando a actuar de manera irresponsable, huyendo a las propias obligaciones con los mecanismos de la ley de causa y efecto. La misma fuga ocasiona el agravamiento del problema, comprometiendo toda la programación reencarnatoria, aplazando, no raro, para muy lejos, la reparación y la reanudación del crecimiento espiritual. Cuando Dios nos confía semejante tarea, utilizamos el recurso incondicional del Evangelio, preparándonos y ayudando en cualquier prueba, superando, desde los obstáculos más pequeños, hasta las montañas de las grandes pruebas. No huimos de las pruebas que nos presentan. Los padres espíritas, toda prueba en el hogar es bafejo de la confianza que desciende de los "Cielos", grabando en nuestros corazones - a costa de luchas y alegrías, "Todas las veces que esto hiciste a uno de estos más pequeños de mis hermanos, me fue a mí mismo que lo hiciste".


Compilación de Rudymara

Vinhas de Luz






Regálanos un "Me Gusta"


Suscríbete a nuestro canal



https://www.facebook.com/pages/Mi-Rinconcito/249677345063487?sk=photos_stream
                                                                                                                                   
Para recibir los mensajes en tu bandeja de correo suscríbete en    http://isialada.blogspot.com.es/         y   http://isisalada2.blogspot.com   .es/

¿El ESPÍRITU SABE SIEMPRE QUE VA REENCARNAR? ¿PUEDE SER OBLIGADO A HACERLO, U NEGARSE?



¿El ESPÍRITU SABE SIEMPRE QUE VA REENCARNAR? ¿PUEDE SER OBLIGADO A HACERLO, U NEGARSE?


Tal circunstancia depende del Estado Evolutivo del Espíritu, de su grado de conciencia y de la certeza que ha adquirido de que la Reencarnación es la oportunidad por excelencia de poner a prueba todos los conocimientos y los nuevos valores morales aprendidos en el Mundo Espiritual. Así, él participará, más o menos, en todo el proceso, según su grado de anticipo.

"Los Procesos de Reencarnación, tanto como los de la muerte física, difieren al infinito, no existiendo, según creemos, dos absolutamente iguales. Las facilidades y obstáculos están subordinados a factores numerosos, muchas veces relativos al estado conciencial de los propios interesados ​​en el regreso a la corteza o en la liberación de los vehículos carnales.

Hay compañeros de gran elevación que, al volver a la esfera más densa en "Apostolado de Servicio e Iluminación", casi dispensan nuestro concurso.

Otros hermanos nuestros, sin embargo, procedentes de "Zonas Inferiores", necesitan una cooperación mucho más compleja que la ejercida en el caso de Segismundo.

En "MISIONEROS DE LA LUZ", cap. XIII, Reencarnación, André Luiz, psicografía de Chico Xavier, p.118

De este modo se desprende que cuanto menos adelantado es el Espíritu, menos consciente se encuentra de todo el proceso:

"Nuestros Hermanos ignorantes e infelices, reclaman casi absoluto estado de inconsciencia para penetrar, de nuevo, el santuario material." Idem, p.112

"No todos los Espíritus se preocupan por su reencarnación. Muchos hay que en tal cosa no piensan, que ni siquiera la comprenden. Depende de estar más o menos adelantados. Para algunos, la incertidumbre en que se hallan del futuro que los aguarda constituye castigo.

En "EL LIBRO DE LOS ESPÍRITOS, p.195, cuestión 331

- ¿Existen, entonces - pregunté bajo fuerte interés -, aquellos que Reencarnan inconscientes del acto que realizan?

Ciertamente -respondió él, solícito-, así también como Desencarnan diariamente en la corteza miles de personas sin la menor noción del acto que experimentan, sólo las Almas Educadas tienen comprensión real de la verdad que se les presenta frente a la muerte del cuerpo.

De la misma manera, aquí, la mayoría de los que retornan la existencia corporal en la esfera del globo es magnetizada por los Benefactores Espirituales, que le organizan nuevas tareas redentoras, y cuantos reciben semejante auxilio son conducidos al templo maternal de carne como niños dormidos.

Son innumerables los que regresan a la corteza en esas condiciones, reconducidos por autoridades superiores de nuestra esfera de acción, en vista de las necesidades de ciertas almas encarnadas, de ciertos hogares y determinadas agrupaciones.

En "MISIONEROS DE LA LUZ", cap. Y en el caso de las mujeres. 113

Cuando el Espíritu comprende la necesidad de Reencarnar, puede conocer el tipo de Pruebas que va a enfrentar; sin embargo, nunca sabe si será capaz de superarlas con éxito durante la vida terrenal. Muchos, a pesar de la Buena Voluntad que los anima sienten el miedo a lo desconocido.

Después de haber obtenido el Perdón y el consentimiento de los futuros padres para la reencarnación Segismundo, se muestra vacilante y temido momentos antes de reencarnar:

- "Ya estuve más animado - me dijo, triste -, ahora ahora me fallecen las energías ... me siento débil, incapacitado ... ahora tengo miedo de nuevos fracasos ...".

En "MISIONEROS DE LA LUZ", cap. XIII, Reencarnación, André Luiz, psicografía de Chico Xavier, p.112

En la pregunta 339 de El Libro de los Espíritus, Kardec interroga la espiritualidad:

"El momento de la reencarnación está acompañado de una perturbación semejante a la que tiene lugar en la desencarnación?

R: - Mucho más grande y sobre todo más larga. En la muerte, el Espíritu sale de la esclavitud, en el nacimiento, entra en ella. "Pág. 197

Un espíritu puede llevar siglos sin reencarnar, pero, tarde o temprano, tendrá que volver a hacerlo, so pena de estancarse en su evolución:

"Si el Espíritu se considerara bastante feliz, en una condición mediana entre los Espíritus errantes y, consecuentemente, no ambicionara elevarse, ¿podría prolongar ese estado?

R - No indefinidamente. Temprano o tarde, el Espíritu siente la necesidad de progresar. Todos tienen que elevarse; el destino de todos. "

En "EL LIBRO DE LOS ESPÍRITOS, p.196, cuestión 333

Grupo Socorrista Obreros del Señor Jerónimo Mendonça Ribeiro

Vinhas de Luz






Regálanos un "Me Gusta"


Suscríbete a nuestro canal



https://www.facebook.com/pages/Mi-Rinconcito/249677345063487?sk=photos_stream
                                                                                                                                   
Para recibir los mensajes en tu bandeja de correo suscríbete en    http://isialada.blogspot.com.es/         y   http://isisalada2.blogspot.com   .es/