nocopias

jueves, 22 de octubre de 2015

Cuál es la diferencia entre amar y querer?

Cuál es la diferencia entre amar y querer?

Estas dos palabras pueden parecer lo mismo, pero cuando de sentimientos se trata, existen grandes diferencias. Vamos a tratar de explicar las diferencias que las distinguen.

Querer tiene más significados que amar, querer conlleva aparte del sentimiento de amor, una idea de posesión. Tenemos el caso de los seres queridos, o cuando le dices a alguien “Te quiero” le estás diciendo que quieres que este junto a ti, que forme parte de tu vida, no siempre debe ser una pareja, puede tratarse de una buena amistad. Querer por tanto tiene esa connotación egoísta y de posesión. Amar es algo diferente. Si amas, amas aún en  la distancia, es un sentimiento altruista y desinteresado. Si amas a alguien dejas que sea feliz con otra persona.

A menudo se confunden ambos términos cuando tratamos de exagerar nuestro gusto por algo. Decimos “amo la torta de chocolate” o  “amo las flores”, cuando nos bastaría con un simple “me gusta”. El vocablo “quiero” también puede expresar un deseo por algo, sin que lleve por medio un sentimiento amoroso. “quiero un café sin leche” “quiero una entrada de cine”. Pero sobre todo, en el tema del amor, las parejas suelen medir los sentimientos en función de las palabras. Seguramente tú has entrado a leer esto porque alguien te ha dicho “te quiero” o te ha dicho “te amo” y quieres saber cuál de las dos opciones significa más amor que la otra. Si se dicen con sentimiento, querer y amar son de la misma magnitud, sin diferencias, si bien es cierto que querer es más general, se usa con familiares y amigos, y amar se deja exclusivamente para las parejas.

                Hay que distinguir la diferencia entre querer y amar.

El concepto querer lleva implícita la idea de posesión. Te quiero para algo, para que estés conmigo, para que me acompañes, para que compartas alguna actividad, etc. A fin de cuentas, los seres queridos son seres de los que se espera algunos comportamientos que nos causen satisfacción.  Querer es, generalmente, causa de sufrimiento. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes entre sí.  Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando éste tenga otras motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento altruista y desinteresado. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, se da por el simple y puro placer de dar.

                 

Amar produce un gozo profundo. Es la alegría de dar. La única manera de darse cuenta de esto es empezar a aprender a amar. Se puede comenzar por actos pequeños, con las personas a quienes más queremos. Luego, debe extenderse a todas las personas, en todo momento. “Es difícil encontrar que alguien me ame. Es más fácil encontrar que alguien me quiera para algo, mientras sea necesario y útil para alguien. Pero son pocas las personas que dan amor altruista y desinteresado.” Pero si bien es difícil encontrar a alguien que me ame, tenemos más de seis mil millones de personas, en todo el mundo, que necesitan amor. Y la mayor felicidad no está en ser amado, sino en la acción de amar al otro. De modo que nuestra felicidad y gozo está asegurado si dejamos nuestro egoísmo. Seguro que a nuestro alrededor hay cientos de personas que serán felices cuando compartamos con ella nuestro amor. Y no hay problema al darlo: dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta.

 Brisa Andina ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada