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martes, 12 de diciembre de 2017

MIKAËL 13 DE DICIEMBRE DEL 2016




Soy Mikaël, Príncipe y Regente de las Milicias Celestestiales. 

Bien amados hijos de la ley del Uno, honro y saludo vuestra Presencia. 

…Silencio…

Hace ahora muchos meses que surco vuestros cielos para acabar de permeabilizar el estado de la Tierra. La obra de los dragones de la Tierra os fue explicada, mi intervención en el seno de vuestros cielos también. Hoy, vengo a arar en cierto modo vuestra carne. Como tercer término de la Nueva Eucaristía, como Cristo-Mikaël, mi espada está ahora en vosotros; que os haya atravesado el corazón, que esté a vuestra izquierda, ésta viene a cortar en vosotros lo que tiene que serlo. 

Durante este período en que el Fuego Ígneo se despliega en la totalidad de la tierra como en la totalidad de la humanidad, estoy a vuestros lados y en vosotros, obrando incansablemente en cada uno de vosotros con el fin de cortar lo que fue visto, lo que es atravesado, liberando ante vosotros la vía para la instalación de vuestra eternidad. 

En esta acción, y por el hecho de la desaparición casi completa de todos los velos aislantes del planeta y de vuestra conciencia, os es posible invocarme, con el fin de asistiros a cortar lo que debe serlo. Desde ahora no necesitáis para entrar en resonancia con mi acción y mi Presencia, ni de sellos, ni de cristales, ni de nada más que la intención de vuestro corazón, por el hecho de nuestra proximidad, ilustrada ya desde hace muchos años por vuestros diversos y variados contactos con las fuerzas de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, como con los pueblos de la naturaleza. 

La totalidad de la vibración llamada Arcangélica, así como nuestras conciencias, están a vuestra total disposición, como dije, para asistiros, a cada uno de vosotros, según vuestras peticiones y según nuestras especificidades. Esta ayuda se inscribe directamente en la acción del Fuego Ígneo, viniendo en cierto modo para canalizar el Fuego Ígneo ahí donde sea necesario, ayudándoos a asentaros vosotros mismos en el Corazón del Corazón. 

Sea cual sea la circunstancia del cuerpo efímero y del cuerpo sutil, como para una circunstancia que dependa de vuestro cuerpo físico, de la misma manera que los pueblos de la naturaleza han podido aportaros unas ayudas precisas, en lo que a mí atañe, mi espada de Fuego de la Verdad puede dirigir y orientar el Fuego Ígneo en vosotros, en la medida en que os deis cuenta de lo que en vosotros sucede, en la medida en que acogéis y aceptáis vuestro último cambio de vista hacia el Corazón del Corazón. 

Así como se dijo por muchas voces, la totalidad de las antiguas y recientes profecías se realizan ante vuestros mismos ojos. No voy a repasar la totalidad de los acontecimientos que ocurren tanto exteriormente, sino también, como sabéis, interiormente. El despliegue del Fuego Ígneo en vosotros, encendiendo en cierto modo vuestra Merkabah interdimensional personal, se realiza de la misma manera al nivel del manto de la Tierra. La totalidad de la información del núcleo cristalino de la Tierra es ahora difundida por todas partes en la superficie de la tierra, en una frecuencia que todavía no os es audible, pero que lo será efectivamente muy rápidamente. Así la Tierra vive también su Fuego Ígneo, ya no de su liberación, que fue tramitada hace ya cinco años, sino mucho más en su ascensión final y también colectiva, en relación con la totalidad de las conciencias de la Tierra. 

Nadie conoce la fecha, pero el proceso está tramitado, sucede en este mismísimo momento, desde hace ya muchos meses, y alcanzará su apogeo en muy poco tiempo, lo que marca para muchos de vosotros, sea cual sea vuestro emplazamiento y vuestra conciencia en esta tierra, un despertar en cierto modo saludable acerca de la comprensión, la intuición o el instinto de lo que va a ocurrir y ya ocurre en la tierra, lo que fue anunciado en un plano muy global hace muchos años por el guía Azul de Sirius llamado Sereti. Os reenvío pues a esas informaciones tal y como os fueron comunicadas hace muchos años. 

Los mecanismos de la ascensión de la Tierra, lo sabéis, fueron primero preparados por la liberación de la Tierra en sí, y luego por la expansión de la resonancia del núcleo cristalino de la Tierra, conectándoos con el origen de la materia de esta Tierra, es decir con Sirius.

El conjunto de vuestro sistema solar, como lo había anunciado Seréti, es consumado por el Fuego Ígneo, al cual se conjugarán otras fuentes de Fuegos Ígneos procedentes de la alineación del sistema solar con el centro galáctico, y también en relación con una ola de Luz procedente de diferentes estrellas, y sin embargo muy lejanas en término espacial de 3ª dimensión de vuestro sistema solar. Por supuesto que el Fuego Ígneo impacta desde hace muchos años el conjunto de los cuerpos celestes presentes en el seno de este sistema solar. La aproximación de Nibiru ya tiene unos efectos consecuentes sobre la liberación de la Tierra y la ascensión de vuestro sol en su nueva dimensión de gigante roja. 

La re-absorción de Mercurio, correspondiendo en vosotros a la desaparición de la mente, ocurre en este mismo momento, es decir, más exactamente, Mercurio ha empezado su migración hacia unas esferas dimensionales mucho más elevadas de las que os son actualmente accesibles. La luminosidad de los cuerpos celestes planetarios inscritos en este sistema solar es tal, que la iluminación se vuelve cada vez más evidente con lo que vuestros ojos pueden ver, lo que vuestros instrumentos pueden observar, aunque no sea realmente difundido al nivel de las masas. 

La multiplicación de mi Presencia en el seno de vuestros cielos, ilustrada como sabéis por los innumerables meteoritos grabados por vuestras cámaras de todo el mundo, anticipa dentro de poco tiempo el impacto de estas fuerzas sobre vuestra conciencia, pero también en el manto de la Tierra, y ya no solamente en el seno de la atmósfera terrestre. El cielo se desgarra, los satélites artificiales ya no tienen razón de ser en el seno de la Libertad reencontrada. Así que vigilad la Luna, vigilad los planetas de vuestro sistema solar; a simple vista, por la noche, veréis unas modificaciones sin igual en vuestros cielos, al igual que están presentes en vuestro cuerpo de carne y en vuestros cuerpos sutiles. 

El hecho de llamarme incrementará en vosotros el Fuego Ígneo que, os lo recuerdo, es el elemento motor de vuestra ascensión y de vuestra liberación colectiva. Apelar a mi emanación, a mi Presencia, actuará sobre el corazón, en el Corazón del Corazón, para permitir una fácil instalación del Fuego Ígneo en vuestro Corazón del Corazón y de manifestar el Corazón Ascensional y la activación de lo que fue nombrada la Lemniscata sagrada. 

Apelar a mí, apelar a los movimientos que fueron dados hace mucho tiempo por los Ancianos, referentes a los movimientos de la cabeza que reproducen una lemniscata horizontal, son unos elementos que permiten, al nivel de vuestro cuerpo, ya no de actuar sobre alguna memoria, ya no de actuar sobre el personaje efímero, sino directamente sobre el mecanismo de la Ascensión, activando vuestro corazón por la Corona Ascensional, activando y elevando vuestra Merkabah interdimensional hasta la Fuente de Cristal llamada también el 13º cuerpo, y permitiéndoos no estar fijados más en el seno de alguna forma, que son las condiciones previas a la Resurrección colectiva en el seno de los espacios de Libertad después de la Llamada de María.

Como fue tradicionalmente mi función y mi papel en las enseñanzas divulgadas desde hace mucho tiempo en la tierra, soy tradicionalmente representado como él que derrota al dragón – no el dragón de Luz sino los Arcontes. Soy también él, por resonancia y afinidad, él que en vosotros, más allá del mecanismo que acabo de describir, facilita, ya no las últimas reversiones ligadas, os lo recuerdo, al Arcángel Uriel, sino más bien a la instalación de la visión interior, de la visión de la Verdad, de la visión del Fuego en sí y de sus acciones en los diferentes planos posibles donde éste actúa. 

Apelar a mí, invocarme, permite estabilizar la Nueva Eucaristía y sellar en vosotros la nueva alianza a la Libertad incondicional del Espíritu. La que fue nombrada la Nueva Eucaristía, en septiembre del año 2009, está hoy en un punto de activación tal que, como lo percibís, los lazos formales con vuestro cuerpo, con vuestra mente, con vuestra historia y con lo que es nombrado el cuerpo causal, están cada vez más aflojados y distendidos, permitiendo, tal y como hice en el cielo, de realizar esta alquimia y de ayudaros a asentaros en el corazón, aunque sabéis pertinentemente que sólo vosotros y únicamente vosotros podéis hacerlo. No vengo pues a realizar este trabajo sino a proponeros una iluminación, por mi espada, de lo que debe serlo durante estos tiempos particulares de Gracia extrema. 

Este período del Adviento y este mes de diciembre es para vosotros la ocasión, siguiendo los ritmos de la naturaleza, de entrar en más profundidad para encontraros, para volver a encontraros, y dejar emerger la Felicidad y la Paz, la Luz, la Verdad y el Amor.

Sea cual sea el estado de aparición de vuestro Fuego Ígneo, que no haya nacido todavía, o que esté presente al nivel de los pies o en los diferentes niveles laterales de vuestro cuerpo físico, importa poco porque puedo ahora liberar, si puedo decirlo así, la presencia de la Nueva Eucaristía, la presencia de la Unidad, la presencia del Absoluto, ahí mismo donde estáis.

El conjunto de las fuerzas de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, y lo sabéis y lo veis, aunque estén camuflados, está también presente de manera importante y cada vez más extensiva muy cerca de vosotros, cercanos a la tierra, en la atmósfera terrestre. Como sabéis también, la totalidad de los preparativos de esta última fase de la alquimia está tramitada. Nos queda, a nosotros como a vosotros, sea cual sea nuestra dimensión de procedencia, a acoger el momento decidido por la comunión de los diferentes elementos presentes, que no depende ni de vuestra voluntad, ni de nuestra acción, ni siquiera de algún calendario astronómico, sino más bien de la resultante de la totalidad de estas interacciones. 

Sin embargo, la aproximación de Hercobulus es cada vez más sentida y es también responsable, al igual que mi Fuego Ígneo que surca vuestros cielos, de unas modificaciones a veces brutales ocurriendo en el seno de vuestra vida efímera. Atañe tanto a las manifestaciones del Fuego como a los acontecimientos sobreviniendo de manera inesperada, en vuestra vida, con vuestro cuerpo, con vuestras relaciones, pues en todas las áreas de vuestro personaje efímero inscrito en el seno de una historia. 

La unión, es el término más exacto, entre los pilares de la Merkabah interdimensional con la Nueva Eucaristía, con la Lemniscata sagrada, por la Gracia del Fuego Ígneo, os da a vivir de manera cada vez más fácil, aunque todavía no sea el caso en este preciso momento, una facultad todavía más grande y más amplia a encontraros en la Infinita Presencia o en el Absoluto, incluso antes de la Llamada de María. Este período de Gracia es esencial, no para vosotros que tenéis asegurada la Liberación, sino para el conjunto de hermanos y hermanas que todavía duermen, que no ven venir nada y no perciben nada, para que en el momento en que éstos vivan la realidad, como dije, de manera lógica, de manera intuitiva o de manera instintiva, esto no hace ninguna diferencia, en ese momento, vuestra presencia con los pies en la tierra, sea cual sea vuestro estado previo a la Llamada de María, es fundamental para vuestro servicio en el Corazón del Corazón para el conjunto de la humanidad. 

Así que llamadme, para vosotros, para cualquier situación, para cualquier relación donde no os parece haber una iluminación lo suficientemente justa, no para comprender sino más bien para giraros hacia la mirada interior de la Eternidad. Esta acción será en general extremadamente rápida, extremadamente brutal, y extremadamente eficaz. No veáis ahí una posible mejora de algún estado efímero que atañe a vuestro cuerpo, a vuestras relaciones, o a cualquier aspecto de vuestra vida efímera, sino simplemente la liberación de lo que puede frenar, por las costumbres, por los últimos condicionamientos de oposición en el seno de vuestras estructuras inconscientes, limitando la instalación de la Infinita Presencia y del Absoluto, si puedo decirlo así, de manera definitiva. 

Estáis pues invitados, no a pedirme alguna sanación, esto no me atañe, si no es la sanación definitiva del efímero por vuestra instalación en el seno de la Eternidad. Cuando os parezca no poder estar en el corazón, cuando os parezca estar superados por vuestro propio mental o por el sufrimiento que sea, llamadme. Una vez más, no resolveré el sufrimiento, no es mi objetivo, pero os permitiré aliviar vuestro paso desde el efímero hasta la Eternidad, si tal es por supuesto vuestra destinación, vuestro deseo.

Así la espada de la Verdad, no sólo ha atravesado vuestro corazón desde delante hacia atrás, liberando completamente el flujo de la Luz emanando de vuestro Corazón del Corazón, no obstante éste, por unas razones que os escapan, no ha aparecido siempre a la conciencia global. Es en estos casos que me permitiré, a petición vuestra, de realizar la alquimia, como dije, entre los pilares laterales de la Merkabah interdimensional individual con los tres puntos de la Nueva Eucaristía, así como con la Lemniscata sagrada, permitiendo a vuestra conciencia global poder vivir la efusión de la Fuente de Cristal, permitiéndoos, si estáis de acuerdo, de facilitar lo que os puede parecer ser el paso de la última puerta.

También, sea cual sea el lugar, sea cual sea la hora, sea cual sea vuestro estado, de despertar o de sueño, o de Libertad, esto no hará, por el hecho de nuestra proximidad, ninguna diferencia entre vosotros. Acordaos bien que no estoy ahí para mejorar algún estado efímero, sino más bien para trascender y ayudaros a instalaros justamente en el Corazón del Corazón, para ver realmente y concretamente la totalidad de lo efímero por lo que es, es decir una ilusión. 

En cuanto toque la tierra, de una manera tal que nadie podrá discutirlo, con unos acontecimientos geofísicos importantes, podréis en ese momento, y más que nunca, beneficiaros de una ayuda todavía más directa, permitiendo, por el encendido del punto que resuena a mi Presencia en el seno de la nueva Tri-Unidad, hacer pasar, si puedo decirlo así, la vibración de vuestro corazón al estado ígneo, en cuanto vosotros mismos habéis pasado y franqueado lo que os aparecía ser la última puerta, ahí donde se sitúa el guardián del umbral. Derrotaré pues el dragón en vosotros, derrotaré pues la totalidad de las funciones ligadas al efímero y al encierro, tal y como lo vivís desde hace milenios, dándoos a ver y a probar los frutos de la Libertad incluso antes de la Llamada de María. Ésta, en términos terrestres, no podrá ser demasiado aplazada, en función por supuesto de la visibilidad de las señales celestes, pero también de la Tierra después de mi primer acto cuando sacuda la tierra y los mares.

La fecha no puede sernos conocida, pero que sepáis simplemente que por el hecho de nuestra proximidad, esta fecha es infinitamente próxima. No puedo con ello ni deducírosla, ni dárosla sino invitaros a inclinaros todavía más hacia vuestro corazón eterno, hacia la percepción de lo que sucede en vosotros, hacia la atención que dais al proceso que está ocurriendo sobre la pantalla de vuestra vida efímera. Porque es en los elementos ocurriendo en vuestro efímero que se encuentran también las vías de paso, si puedo decirlo así, para instalar vuestra eternidad de manera definitiva, es decir a estar en la Infinita Presencia o devenir, incluso antes de la Llamada de María, el Liberado viviente, ya no ligado a la Onda de Vida sino directamente al Fuego Ígneo.

No necesitáis ningún ritual. Vuestra conciencia, en un momento de lucidez interior, es ampliamente suficiente para realizar nuestro contacto y vuestra llamada. Como dije, mi respuesta será evidente, no por ningún aspecto visual necesariamente, ni siquiera perceptible, sino más bien por la acción directa sobre vuestras diferentes estructuras vibrales nombradas Estrellas o Puertas, así como sobre ciertos puntos más periféricos de vuestro cuerpo nombrados las extremidades, es decir las manos, los pies, y la pequeña Corona de la cabeza. La pequeña Corona de la cabeza es la imagen del chacra del corazón; la alquimia de la Corona del corazón y de la Corona de la cabeza es esencial para liberar de manera última a los cuatro Jinetes, los cuatro Hayot Ha Kodesh, con el fin de alcanzar el arquetipo que es, os lo recuerdo, el Éter de 5ª dimensión. 

El Fuego Ígneo es el Amor condensado en forma de Luz y de Fuego. El Fuego Ígneo quema y quemará de manera cada vez más física, si puedo decirlo así, el conjunto de lo que es efímero, no para disolverlo en la nada o en el Absoluto, sino que será regenerado, si es vuestro destino, en una forma refinada mucho más sutil donde el cuerpo de Êtreté será revelado durante la Llamada de María, que conservéis vuestro cuerpo de carne o no. Vuestro cuerpo de carne aparecerá entonces como duplicado por el cuerpo de Êtreté en superposición, dándoos acceso a vuestra forma de origen estelar. Esto ya apareció en parte para algunos de vosotros, cuando os fue posible ver vuestros orígenes o vuestros linajes, para vosotros como para vuestros hermanos y hermanas. 

El soplo del dragón, asimilable a la espada de la Verdad que manejo, se conjuga ahora en la totalidad de la tierra. El trabajo de preparación de la ascensión de la Tierra realizado por los dragones, que sea sobre el control de las corrientes magmáticas presentes al nivel de los volcanes – junto con los Arcturianos–, que sea sobre el aligeramiento de las tensiones de la superficie por los agujeros apareciendo por todas partes en el planeta, que sea en los contactos de diferentes maneras de los dragones con vosotros en el seno de la naturaleza, demuestra de manera indudable que todo lo que fue anunciado acontece efectivamente y concretamente en este mismísimo momento. La estructuración y la arquitectura de este proceso no dependen ni de vosotros, ni de nosotros, sino que al igual que para la aproximación de Hercobulus, va a seguir, diría yo, lo que habéis nombrado las líneas de menor resistencia, o si preferís, la Fluidez de la Unidad. 

La presencia de Cristo en vuestra conciencia, la presencia de María a la cabeza de la Confederación Intergaláctica presente en vuestra atmósfera, así como el conjunto de lo que fue nombrado en su momento la Emanación Arcangélica, el Cónclave Arcangélico, es hoy accesible en otra octava. Es la que vivís en este momento, los unos y los otros, en particular en resonancia con la Nueva Eucaristía o la nueva alianza. Lo que se realiza no es solamente la alquimia de vuestro corazón sino más bien, como fue nombrado, el Corazón Ascensional, es decir la elevación de vuestro corazón, de vuestra eternidad, hacia las esferas de la Eternidad. 

Tal y como os dijo Cristo, tal y como os dijeron algunos Arcángeles, algunos Ancianos, algunas Estrellas, más que nunca hoy el «Velad y rezad» es una acción de Gracia que os conecta a vuestra Fuente de Cristal de una manera también más constante, más permanente, hasta el momento en que esta conexión sea permanente, viniendo a irradiar sobre las dos Coronas de la cabeza y permitiendo a vuestro Corazón Ascensional elevarse entre los pilares de la Merkabah interdimensional, como dije hasta la Fuente de Cristal. Cosa que se realizará, si no tenéis la Gracia de vivirlo durante este período, es exactamente el mismo proceso que será generado por la Llamada de María. No por María misma, que os avisa tres días antes, sino porque las circunstancias de la reunión del cielo y de la Tierra estarán perfectamente en armonía y en adecuación. 

El cielo toca la Tierra. En un momento dado, el cielo fusionará y fecundará la Tierra. La consecuencia será, por supuesto, la elevación del conjunto de este sistema solar en su nueva dimensión, en el seno de una nueva organización astronómica y una nueva organización de vida. Que seáis residentes de esta tierra, de este sistema solar, o que volváis a experimentar vuestra conciencia en los mundos libres, en el Absoluto o en la Fuente, no cambia nada.

Así que cada uno de vosotros hoy es el maestro de obra de la Luz, maestro de obra en sí pero también maestro de obra para el colectivo. Acordaos, como fue enunciado, no se trata de discurso, no se trata de gestos, sino que se trata de la emanación espontánea de vuestro corazón, sea cual sea lo que tengáis que hacer, sea cual sean vuestras ocupaciones, sea cual sean vuestras funciones en el seno de lo efímero. Un momento dado, si vivís lo que acabo de exponer, veréis claramente lo que es efímero y lo que sois, llevándoos a veces a reposicionaros, de manera fuerte, en otras circunstancias del efímero. No sois vosotros quienes lo decidiréis, tampoco podréis oponeros a ello, sino que será el efecto de los lazos cortados por la espada de la Verdad, por la espada de Luz. 

Una vez más, este proceso no está destinado a todo el mundo, pero todo el mundo en esta tierra, dormido o despierto, o liberado, tiene la oportunidad, durante este período, de pedirlo y repetir esta petición invocándome, llamándome. No existe nada que vuestro Amor, junto con mi Presencia, no pueda superar, eliminar y trascender. 

…Silencio…

Existe pues, como podéis verlo en vuestra vida como en la tierra, una intensificación de los procesos en curso, unas apariciones de fenómenos desconocidos, tanto en vuestros cielos como en la tierra, que traducen esta nueva apertura a las radiaciones cósmicas más lejanas del centro galáctico, pero también de algunas estrellas, bombardeándoos literalmente de radiaciones cósmicas y que para nosotros son naturales. Es en el marco de esta apertura de los últimos cerrojos de la tierra al nivel de la atmósfera terrestre, de la ionosfera terrestre, que actuamos ahora, bien evidentemente por resonancia, no sólo en vuestros cielos sino también en vuestras envolturas sutiles, en vuestros auras y en vuestros cuerpos sutiles. 

Como lo podéis constatar, las innumerables modificaciones, psicológicas, fisiológicas, aparecen. Sólo podemos aconsejaros acompañarlas con facilidad, sin resistir. Si vuestro cuerpo manifiesta un elemento nuevo, por supuesto que es lógico en primer lugar averiguar si hay una anomalía médica. Y en un segundo lugar, y será evidente para vosotros, las modificaciones que vivís y que transforman vuestra psicología y vuestra fisiología efímera sólo son la ilustración y el testimonio de la instalación de vuestra eternidad – sean cuales sean las manifestaciones, sin excepción alguna. Por supuesto que os incumbe, si el cuerpo es el destinatario de esta alquimia, de ocuparos de el. Si esto ocurre a nivel psicológico, os incumbe buscar las líneas de menor resistencia, seguir la Fluidez de la Unidad y superar cualquier voluntad personal, cualquier restablecimiento hacia un estado anterior. Ahí también, en estas condiciones, llamadme. 

…Silencio…

Durante este preciso período del tiempo de la Tierra, los velos os permiten desde hace algún tiempo, estar tal vez confrontados (o visitados) por unas inteligencias no humanas que se acercan durante vuestras meditaciones, durante la noche, o tal vez durante unos momentos privilegiados de los cuales no sois conscientes. Sea cual sea la forma, sea cual sea la densidad de estos contactos y dondequiera que se sitúen, sólo traducen la desaparición de los velos y vuestra capacidad a ver, a percibir, lo que hasta ahora no os era perceptible.

En el seno de estos encuentros que calificaría de fortuitos, es decir no las deseadas con los pueblos de la naturaleza, yendo ahí o llamándoles, ni siquiera las que os he propuesto, es decir de invocarme o de llamarme, sino más bien de manera inopinada, si puedo decirlo así, e independiente de vuestra voluntad. Esos nuevos tipos de comuniones no traducen de ninguna manera vuestro devenir o vuestro emplazamiento vibral, sino simplemente un elemento de encuentro y de comunión que os es propuesto, a merced de los desplazamientos de unos y de otros, los vuestros como los nuestros. En efecto, en cuanto haya Luz, no cualquier luz sino que en cuanto el Fuego Ígneo alcanza el corazón, os volvéis visibles y os volvéis visitables para cualquier inteligencia de la Luz libre. 

No os preocupéis. Sea cual sea la forma que os visita, sea cual sea la energía, sea cual sea la conciencia que se manifiesta, en ningún caso una fuerza adversa, en ningún caso un Arconte o cualquier forma opuesta a la Luz no puede, en ese momento, ni encontraros, ni visitaros, ni siquiera intercambiar algo con vosotros, porque las fuerzas adversas, como las nombráis en este plano, tienen un miedo terrible a la Luz y al Amor, y esto lo sabéis. Así que esos encuentros, que sea con una forma humanoide, que sean unas entidades que os visitan, serán cada vez más importantes conforme los días pasan.

Acordaos también de que los profetas habían anunciado que en el momento de la Llamada de María y de los tres días de estasis, fue especificado que mil demonios aullarán por la noche. No son unos demonios que son liberados de las profundidades de la tierra, sino simplemente los que estaban presentes con vosotros, alrededor vuestro, de manera totalmente invisible desde hace miles de años. Si vuestro Corazón Ascensional está activo, entonces esas presencias no podrán ni acercarse a vosotros, ni molestaros de ninguna manera. Si éstas tuviesen que manifestarse a vosotros antes de la Llamada de María, simplemente os basta con apelar a mi emanación y a mi Presencia. Os lo recuerdo, en el seno de la Libertad y en el seno de la Unidad, no podéis entrar en combate con nada, porque ni es vuestra atribución, ni siquiera es vuestra función en el seno de la Unidad.

Veáis lo que veáis, percibáis lo que percibáis, la única certeza, sobre todo en esos momentos, es vuestro corazón, vuestra eternidad y la mirada interior. Así, sea cual sea lo que se manifieste, no tengáis miedo. Poneos en el corazón. No intentéis luchar, no intentéis proyectar ninguna luz, sed simplemente lo que sois en eternidad. Si no os es posible, llamadme y haré lo que hay que hacer en ese momento. Esta regla es estrictamente la misma para todo el mundo en la Tierra, os lo dije, dormido, despierto o liberado. Esta oferta concierne también, y bien evidentemente son ellos los que más lo necesitarán, el conjunto de lo que fue nombrado los chicos malos de la tierra, porque mi acción en ese momento forma parte para ellos de las últimas Gracias de la Luz preparadas por María, y que se manifestarán en ese momento. 

Así que no os sorprendáis de ver alrededor vuestro, y por todas partes en el mundo, a unos hermanos y a unas hermanas dormidos sucumbir, si puedo decirlo así, a estos demonios, no para poner fin a sus vidas sino que empezarán, desgraciadamente, a realizar unas acciones por lo menos paradójicas, expresando una especie de locura. Esto no es nada y también forma parte, para esos seres, de un proceso de liberación. Pero si os pasa, podéis apelar a mi Presencia. Si mi respuesta os es adquirida, en cuanto el Fuego Ígneo haya nacido, os será también adquirida muy rápidamente incluso sin fuego. Mi Fuego actuará de todos modos, de todas las maneras posibles y saludables para vosotros.

Vuestra mejor muralla, si puedo decirlo así, es vuestro corazón, y en esos momentos, de poneros en el Corazón del Corazón, porque es durante esos momentos, si esto os ocurre, que paradójicamente habrá más facilidad para entrar en la Luz y en el Fuego Ígneo. Acordaos de este consejo: sea cual sea el tipo de manifestaciones y de presencias de las que seréis el objeto o sois el objeto, que esto atañe a los emisarios de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres – donde no hay necesariamente un intercambio sino simplemente una forma de comunión, en general rápida –, que esto atañe a la visibilidad de los demonios de la tierra que serán efectivamente visibles en totalidad antes y después de la estasis, no hay que contemplar llevar ninguna protección. Acordaos que incluso la oscuridad, en esta fase, sirve más que nunca a la Luz. Si conseguís aceptarlo, entenderéis bien que no hay que luchar, ni oponerse a nada de lo que es invisible y que se vuelve visible. Sólo eventualmente llamar mi Presencia y mejor aún sería, previamente, de giraros hacia el Corazón del Corazón y hacia vuestra eternidad.

Las formas no os son conocidas. Existen innumerables formas que están muy lejos de las representaciones de las diferentes iconografías religiosas, en la tradición o religión que sea. Lo que fue nombrado los Djinns, lo que es nombrado entidades, lo que es nombrado demonios, lo que fue representado hasta ahora en las diferentes culturas y tradiciones, es sólo un pálido reflejo de lo que vuestros ojos verán y sentirán. Pero sentir y ver no quiere decir ser afectado, sentir y ver quiere decir simplemente también, tomar conciencia y atravesar. A través de esos elementos invisibles, y ya no solamente psicológicos o corporales, se os dará la posibilidad de afinar vuestra conciencia y afinar en cierto modo la instalación de vuestra eternidad.

Estos son los elementos que tenía que comunicaros. Aunque posiblemente puedan existir en vosotros unas preguntas sobre cómo proceder. Sin embargo dejaré al Comendador de los Ancianos, por su proximidad con vosotros, contestar a vuestras preguntas en relación con lo que acabo de mencionar y evocar.

Permitidme, antes de interrumpir mis palabras y mi presencia, de llevar a vuestra conciencia y a vuestro corazón, la espada de la Verdad. Soy el Arcángel Mikaël, Príncipe y Regente de las Milicias Celestes.

…Silencio…


En nombre del Único, en nombre de la Fuente, y en nombre del Amor, os saludo.


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MARÍA- 2 julio 2017






Soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra. Bien amados Hijos, rindo gracia a vuestra presencia. He venido hoy sin haberos avisado previamente, porque durante mis palabras y durante esta hora en la que voy a expresarme, se realizará en cada uno de vosotros una Teofanía, en mi corazón y en vuestro corazón Uno.

…Silencio…


Permitidme en primer lugar honrar vuestra presencia en este principio de julio.

Antes de nada, quisiera de nuevo rendir gracia, dondequiera que estéis en la tierra, por haber vivido con diversas intensidades las Teofanías que os hemos propuesto en este período de Revelación. Muchos de vosotros, dondequiera que estéis, habéis conseguido descubrir, justamente con esas Teofanías, lo que es un testigo o un observador, con el fin de no estar más encerrados en la Ilusión de este mundo, dándoos a ver la Verdad, la verdad del Amor y de la Eternidad. Cada uno de vosotros vive a su manera su revelación interior, revelación interior a la cual asistís en vuestro propio cuerpo y en vuestra propia conciencia, dándoos tal vez a ver lo que no había sido visto y que obstruía, por así decirlo, el camino de vuestro corazón y de vuestra eternidad.

Del mismo modo, tal y como lo constatáis por todas partes en la sociedad humana, la revelación sigue su curso. No sólo se traduce por unas iluminaciones o unas tomas de conciencia, sino que de manera más discreta, ciertamente y de momento, os invita a reposicionaros lo más cerca posible de la Verdad, lo más cerca posible de vuestro corazón de Eternidad. Es en esto que os volvéis simples, que alcanzáis la Vía de la Infancia que os permitirá, cuando venga a llamaros, si no se ha hecho ya, reconectaros a vuestra eternidad, sea cual sea el devenir de este cuerpo y de este mundo.

Mientras que hoy, en la superficie de esta tierra, la totalidad de los escritos de los profetas se realizan ante vuestros ojos. Hay una invitación cada vez más intensa y cada vez más apremiante a encontraros de nuevo, a reconoceros más allá de toda apariencia, de toda historia y de toda función que todavía podéis tener en el seno de este mundo, con el fin de hacer vuestras las palabras de mi Hijo: «Vuestro Reino no es de este mundo», «Estáis en este mundo pero no sois de este mundo», llevándoos, con claridad y con intensidad, a asentaros en vuestro corazón, en el Amor que no conoce ninguna condición ni ninguna restricción. Todo esto ocurre en este mismísimo momento. Lo veis también en cualquier parte del mundo donde los Jinetes se desatan para liberar la Luz y poner fin a la Ilusión. Todo esto sucede en vosotros, al igual que sucede en la pantalla del mundo como a nivel del Sol.

Os había invitado hace algunas semanas, al principio de las Teofanías, a vigilar el Sol. Hoy os invito a vigilar vuestro corazón, para observarlo y para encontraros. Es extremadamente simple. No necesitáis ningún elemento exterior, no necesitáis ningún conocimiento, sólo tenéis que asentir, que decir “sí” a la Verdad, esta Verdad que no puede aparecer en este mundo y que sin embargo está inscrita en cada uno de vosotros.

Sois la carne de mi carne porque estoy presente en cada uno de vosotros, no sólo en vuestro corazón sino que en cada célula humana presente en la superficie de esta tierra. Es por esto que intercedo por vosotros ante la Verdad, ante la Luz, es por esto que la Gracia se vive. Muchos de vosotros vuelven a encontrarse, incluso sin poder nombrarlo, en este estado de testigo y de observador, haciéndoos vivir vuestra propia vida como en un sueño, sin rehuir de nada sino que al contrario os densifica en la Verdad poniendo fin a las ilusiones, a las creencias, poniéndoos al desnudo con vosotros mismos, ahí donde se encuentran el esplendor y la belleza de vuestra verdad eterna. Pase lo que pase en vosotros, aunque vuestro cuerpo se resista o sufra, pase lo que pase en vuestra conciencia, seguid confiando en vuestra eternidad, porque ahí está la solución, lo sabéis y lo vivís.

Nosotros también, los miembros de la Confederación Intergaláctica, sea cual sea el nivel, estamos con vosotros, estamos a vuestro alrededor y en vosotros, celebrando vuestro despertar y esperando vuestra liberación. Sois cada día más numerosos en asentir, en decir “sí” a la Luz, sean cuales sean las dificultades aparentes que sólo son unos obstáculos pasajeros, que no pueden estorbaros más tiempo a partir del momento en que os giráis hacia vosotros mismos, a vuestra intimidad, dejando de proyectar y de creer en unas historias, las que sean, porque sois anteriores a cualquier historia, sois anteriores a cualquier forma. Sois la Verdad, sois la Vía y sois la Vida, como mi Hijo os había dicho de Él; hoy podéis decirlo porque lo vivís.

En este proceso de Revelación, efectivamente, que sea sobre la pantalla del mundo o en vosotros, observáis unas reticencias, a veces unos miedos, pero en cuanto se haya vivido el corazón, aunque sea durante una fracción de segundo, entonces la Verdad os ha aparecido. Sólo os queda dejarla instalarse totalmente y tomar todo el sitio, con el fin de que estéis permanentemente, sea cual sea el estado del mundo y sea cual sea el estado de vuestro cuerpo, de vuestros pensamientos, de vuestras emociones, en esta Paz eterna que es vuestra naturaleza, vuestra herencia y vuestra verdad en este instante.

Las ilusiones de este mundo, como vuestras propias ilusiones y creencias, caen unas tras otras. Que sea por los mecanismos llamados vibratorios, que sea por la reversión de la conciencia misma, os es permitido asentaros con comodidad en vuestra eternidad. Retened que es extremadamente fácil, y si os resulta complicado o difícil de alcanzar, entonces debéis de cambiar de emplazamiento, de punto de vista, dejar de proyectar vuestra conciencia en vuestra historia o en este mundo, entrar en la intimidad de vuestro corazón, y ahí guardar silencio. Es así como se vuelve a descubrir la Verdad, en el instante presente, en el Aquí y el Ahora, y sobre todo la Felicidad, que no depende de ningún soporte ni de ninguna satisfacción en el seno de este mundo o en el seno de vuestras creencias.

Todo esto se revela para cada uno de vosotros a su ritmo, según lo que la Luz de la Verdad encuentre al tocaros. Sois cada día más numerosos en volver a descubrir la verdad del corazón, aunque nunca antes os hubierais interesado en nada relacionado con la espiritualidad. Muchos de vosotros efectivamente hoy son lo que mi Hijo había llamado los últimos, que se vuelven los primeros porque realizan su eternidad y son liberados sin jamás haberlo buscado, sin jamás haberlo pedido. Todo esto, por supuesto, desde la persona no podéis entenderlo, no podéis explicarlo, pero esto es la verdad.

En este instante y durante el período que se abre ante vosotros, vuelvo a invitaros, de manera individual, a instalaros en el corazón, a vivir las Teofanías, a vivir la verdad, la belleza, y sobre todo este Amor que no depende de ninguna condición de este mundo, ni siquiera de vuestra propia condición. Es así como os liberáis. Así es el estado de Gracia, así es vuestro corazón, el que no conoce ningún sufrimiento ni ningún miedo, y que espera – que espera vuestra Presencia.

Es en esta Presencia que a partir de ahora estáis presentes aquí en este mundo, sin ser de este mundo, plenamente y totalmente encarnados, plenamente y totalmente presentes en vuestra eternidad, ahí de donde sale toda satisfacción y toda Felicidad, poniendo fin, si lo aceptáis, a los sufrimientos, a las resistencias, a las ilusiones, a las adhesiones que todavía pueden quedar en vosotros a este mundo. Volvéis a encontrar vuestro Reino donde ninguna mancha puede aparecer, donde ningún defecto puede presentarse. Todo ahí es perfecto y sois cada vez más numerosos en vivirlo, espontáneamente, con ligereza.

Otros, entre mis hijos, experimentáis unos dolores, unos sufrimientos, unas resistencias, con las cuales no sirve de nada el querer actuar por vuestra propia persona, por vuestro propio conocimiento, porque incluso estos sufrimientos sólo están ahí para guiaros hacia el Abandono a la Luz, hacia el sacrificio y vuestra resurrección. No necesitáis a nadie, no necesitáis nada, si no ser vosotros mismos, totalmente verdaderos, más allá de toda historia, de todo guión. Ahí está la verdadera Libertad, esta libertad interior que muchos de vosotros habéis vivido durante la Liberación de la Tierra por la Onda de Vida, el Sharam Amrita como dicen nuestros hermanos y hermanas orientales. Las Teofanías, hoy, realizan la misma cosa, pero con más facilidad, más evidencia.

Y si esto, lo que os digo ahora, no parece concerniros, no tengáis ninguna desesperación, no tengáis ninguna búsqueda, estad en la certeza de lo que sois, incluso sin conocerlo, no corresponde a nada de este mundo, a ninguna forma ni a ninguna dimensión. Sois la Verdad y la Vida. Esta Verdad, esta Vida, son eternas, no dependen de ningún nacimiento, de ninguna muerte, de ningún sufrimiento, de ninguna condición y de ningún condicionamiento. Es a esto a lo que estáis invitados a partir de ahora por las Teofanías que realizáis espontáneamente, a veces incluso sin pedir nada y sin desear nada. Entonces, en ese momento, entráis en la Gracia de la Unidad, en la emanación de la Luz que no necesita ningún esfuerzo, ni ningún esfuerzo de voluntad, ni ninguna intención, porque la Gracia es espontánea, brota de vosotros sin ninguna intención, sin ningún objetivo, porque es lo que sois.

Entonces por supuesto, si vuestra persona vive todavía unas ilusiones, unas creencias, unos sufrimientos, hoy no sirve de nada querer comprender, explicar, disecar, desmenuzar, porque cada sufrimiento os invita simplemente a alcanzar con más evidencia vuestro corazón, fuente de la Felicidad y del Amor, fuente de la Verdad. Todo lo demás es superfluo y no os servirá de nada, porque tal y como lo veis a vuestro alrededor por la acción de los Jinetes y de la locura humana, todo sucede exactamente como los profetas de la tierra han anunciado. Dondequiera que giréis vuestros ojos, vuestras lecturas, todo os dice la misma cosa, y esto ocurre en este mismísimo momento.

Esta Revelación es algo muy feliz para el que se asoma a su corazón, y algo que puede ser desastroso para el que mantiene la Ilusión, enganchado a este mundo, a sus conocimientos, a sus creencias. El corazón sólo se descubre, ahora en esta fase de la tierra, si deponéis todas las armas de vuestra mente, de vuestros conocimientos, de vuestras proyecciones, de vuestros miedos.

Acordaos, el Amor es espontáneo, así que vosotros mismos sed espontáneos. No pongáis delante las apariencias, las justificaciones, no pongáis delante vuestros conocimientos, sino que poneos simplemente vosotros mismos en la desnudez de vuestro corazón, en la potencia del Amor y de la Verdad. Todo lo demás, y digo bien todo lo demás, es superfluo e incluso se vuelve un obstáculo a la Verdad.

Muchos intervinientes os han preparado, desde hace mucho tiempo para algunos de vosotros, a vivir estos momentos en paz, a vivir estos momentos en la Felicidad. Y acordaos que el Amor siempre es la Felicidad, y si os parece faltar Felicidad, quiere decir simplemente que todavía no habéis dejado emerger el Amor que sois y que en alguna parte en vosotros, sea cual sea la precisión de lo que pensáis, todavía existen unos elementos que frenan, unos velos, unas resistencias, unos obstáculos, que tienen que ver con las costumbres de este mundo y las creencias, incluidos no por la sociedad sino que por el conjunto de las religiones.

Hoy, penetráis todavía más en la verdad esencial que pone fin a todas las mentiras, a todas las zonas oscuras que pueden estar todavía presentes en vosotros o en este mundo. Así es la Revelación. Si esta Revelación es aceptada y vivida, entonces la Felicidad es su consecuencia directa. Lo que quiere decir que hoy, si no estáis en la Felicidad lo más a menudo posible durante vuestros días, y para algunos de manera permanente e indeleble, entonces todavía os queda ver algunas cosas. No explicarlas, no comprenderlas, sino simplemente verlas y tener confianza en lo que sois. No se trata de afirmarlo mentalmente, sino que se trata de vivirlo en conciencia y en verdad. No podéis engañar a lo que sois y no podéis engañaros en la verdad del corazón.

«Buscad el Reino de los Cielos que está en vosotros y todo lo demás os será dado por añadidura.» La Felicidad, la ligereza, la Paz, la beatitud, la alegría serán vuestro pan de cada día, a partir del momento en que soltáis, a partir del momento en que aceptáis volver a encontraros, no en algún guión de este mundo o en alguna proyección hacia un futuro cualquiera, sino en el seno del instante presente, de la inmanencia de vuestro corazón y de la permanencia de vuestra felicidad. Ahí están los mejores testigos y es así como dais el mejor testimonio de la Verdad que sois. Todo lo demás está pasando y desapareciendo de vuestra conciencia, de vuestra vista, de vuestros sentidos.

Así, paradójicamente, cuanto más el caos de este mundo se revele a vosotros, más, si lo aceptáis, la Felicidad crece, desviando vuestra mirada y vuestra conciencia de lo que no es esencial y verdadero, de lo que sólo pasa.

Abrirse a lo Desconocido y vivir lo Desconocido es, no imaginar nada, no suponer nada, estar totalmente disponible en el instante presente, ahí donde no hay ningún sitio para la persona, ahí donde no hay sitio para ninguna emoción, para ninguna mente, para ninguna justificación de creencia o de historia, personal o colectiva.

De hecho, sois cada vez más numerosos en daros cuenta que realmente veis lo invisible, que sea por la noche en vuestras camas, que sea durante vuestros contactos en la naturaleza o con otros hermanos y hermanas humanos. Aunque no podáis clarificar de momento las cosas en vosotros, veis bien y vivís bien que las cosas se vuelven diferentes. Lo importante no es nombrarlo, lo importante no es explicarlo, lo importante es vivirlo en total humildad, en total simplicidad. Aceptar no ser nada aquí para volver a encontrar esta eternidad, esta simplicidad, esta ligereza. Ningún elemento de vuestras creencias residuales o de vuestra personalidad puede ahora aligerarse, sólo pueden ser transmutados por la ley de Gracia y la ley de la Unidad. Vuestra persona no puede hacer nada más con esto si no es constatar la preeminencia de la Luz, la preeminencia de la Verdad y la preeminencia del Amor sobre cualquier cosa.

El tiempo del olvido finaliza, realmente y concretamente. Las innumerables señales del cielo y de la tierra, como las de vuestros cuerpos y de vuestras conciencias, son flagrantes. Sólo el que está en la negación no quiere ver o no puede ver. Acordaos que después de la negación, está la ira, en el Choque de la humanidad, y que después de esta ira y esta negociación viene la aceptación de la Verdad, y es ahí donde la Felicidad reemplaza todas las emociones, todos los sufrimientos, todos los miedos, todas las memorias, es un bálsamo que se extiende por todas partes. Sobre vuestra alma, si está presente, sobre vuestro cuerpo, en vuestras células, en vuestras relaciones, con el mundo físico como con los mundos más sutiles.

Así que vuestros sentidos, sean cuales sean, se han abierto a la verdad. Por supuesto, sabemos muy bien que entre vosotros, los que en este momento se abren, pueden existir todavía unos temores. Este miedo a lo Desconocido, este miedo a la Verdad que está inscrito en algunas parcelas de vuestra conciencia y de vuestro cerebro, es un cortafuego que os impide caer en la Ilusión y tomar este mundo por verdadero. La reversión de la conciencia os permite vivirlo, por pequeños toques o con intensidad, según la calidad de vuestra Presencia. No hablo de vuestros conocimientos, no hablo de vuestras creencias, no hablo de vuestros deseos, sino de la aceptación de la Verdad que no necesita ninguna palabra porque ahí está la Felicidad, ahí está la conciencia que nunca ha conocido ni nacimiento ni muerte.

De hecho vais a constatar, y sois cada vez más numerosos, que vuestra manera de pensar cambia, que vuestro posicionamiento en este mundo, sobre la espiritualidad, sobre lo que sois, también cambia. Por supuesto que lo antiguo resiste, que lo queráis o no, porque no depende de vosotros, aunque os concierne directamente, sino que depende simplemente de algunos automatismos que se han instalado a lo largo de vuestras vidas, a lo largo de vuestras encarnaciones como persona en la superficie de este mundo. Acordaos también que cada uno de vosotros puede llamarme, puede rezarme, y estaré ahí. Que lo percibáis o no, no hará ninguna diferencia porque constataréis los efectos en vuestra carne, en vuestra vida, en vuestras relaciones, en vuestras comunicaciones.

Hay pues una abertura real y concreta que sigue, como sabéis, la aproximación de mi Llamada y la aproximación de Nibiru. Muchos acontecimientos ya se han producido, de manera visible o invisible, desde el principio del año 2017 en esta tierra. Os lo hemos dicho, muy pronto llegarán a su apogeo. En este año, muchas cosas habrán pasado y muchos de vosotros vivirán su corazón. Que mi Llamada se haya efectuado o no, que Nibiru sea visible o no, los efectos de su presencia, emergiendo del Sol, se hace sentir y se vive en cada uno de vosotros. Aunque muchos de vosotros no tengan las palabras para comprender lo que se vive, ni tampoco pueden explicarlo, pero no es importante porque al vivirlo, volvéis a encontrar lo que sois, que habíais olvidado, y esto es una certeza que no admite ninguna hesitación, ningún comentario, y que pone fin por sí solo a todo lo demás, sin ningún esfuerzo.

Pero sabéis, mis hijos, tenéis la libertad de amar la materia. La Luz no os impone nada. Si todavía pensáis permanecer en el libre albedrio, en el mundo de la dualidad, esto forma parte de vuestra libertad. Cada uno de vosotros volverá a encontrar lo que es y será libre de experimentar lo que necesita experimentar, dondequiera que sea y en la forma que sea. Así se realiza el Juramento y la Promesa, incluso antes de mi Llamada. Hace un año, el Arcángel Anaël os dio algunos elementos cronológicos que iban a producirse durante este período. Esta cronología, os lo dijo, no sigue necesariamente el orden cronológico que os dio.

El fin de las Teofanías organizadas ha permitido realizar, para muchos de vosotros, el Juramento y la Promesa, que se volverá real, lo sabéis, en el momento último en que el Sol reabsorba a Mercurio y en que la Tierra se expanda en su nueva órbita, en una nueva dimensión.

La felicidad del Amor, que es Libertad, también puede daros miedo. Por vuestras costumbres y vuestros comportamientos en el seno de este mundo, muchos de vosotros se han acostumbrado a premunirse, a obedecer a unas reglas sociales, morales, legales, a unos convenios morales y afectivos que hoy no se sostienen más, lo veis bien. Algunos de vosotros, de hecho, lo viven con más o menos dificultad de momento, pero esto es indispensable para volver a encontrar vuestra libertad. No sois vosotros quienes decidís, penséis lo que penséis. Aunque no viváis vuestro corazón, es la Gracia y la Luz que deciden por vosotros.

No puede haber marcha atrás, no se puede retroceder, sólo está la posibilidad de ver la verdad enfrente y asentir, decir “sí” a la Felicidad, “sí” a la Verdad, “sí” a la Vida. No la amputada, aquí en este mundo, sino la Vida eterna, la que no depende de las obligaciones de este mundo ni de ninguna evolución en la cual vosotros todavía podéis creer. Lo que evoluciona es la persona, pero nunca la persona podrá ser libre – y sin embargo, sois un corazón libre. Es esto lo que se revela a vosotros, con felicidad, con facilidad, a veces con resistencia.

No se trata hoy de hablar de vibraciones, ni siquiera de las Coronas radiantes, ni siquiera del Canal Marial. Id directos al grano, id a vuestro corazón, no mentalmente sino que por vuestra conciencia. Mirad vuestro corazón, sentid lo que sucede a ese nivel. Todo lo demás, la beatitud, la felicidad, la Liberación, sólo puede venir de ahí. En esto, también hay que aceptar que no sois ni el marido ni la mujer de…, que no sois el hijo de…, que no tenéis tal profesión. Todo esto permite ser parte de este mundo pero no participa de ninguna manera al establecimiento de la Verdad que sois.

Lo sabéis, os queda demostrároslo, si no se ha hecho ya, por vosotros mismos, debéis atreveros a ser, debéis atreveros a liberaros de cualquier resistencia, de cualquier sufrimiento, de cualquier miedo. No combatiendo, no luchando, sino mirando vuestro corazón. Todo lo demás deriva de ahí y se produce naturalmente y espontáneamente, con mucha más facilidad hoy que fue el caso hace muchos años. Haciendo que ahora, en este principio de julio, el conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, el conjunto de las Estrellas, de los Ancianos, el conjunto de los pueblos estelares libres, estén con vosotros para asistir a vuestra resurrección, para celebrar con vosotros vuestro renacimiento en la Verdad.

Entonces os corresponde a vosotros ver si estáis todavía apegados a los placeres de este mundo, a los deseos de este mundo o si vivís en el corazón donde todas las satisfacciones están presentes. Os repito: no necesitáis nada más. Si creéis todavía que necesitáis algo, sobre todo en lo concerniente a lo que llamáis «espiritualidad», entonces estáis incompletos y no veis claro. Es el corazón el que os ilumina. Podréis hablar la lengua de los Ángeles, mover montañas, pero si os falta el Amor, no sois nada. Si sois el Amor en este mundo, seréis pequeños, pero en verdad, sois el Todo.

Aquellos de vosotros que leáis o escuchéis mis palabras después, acordaros del 2 de julio a las 15:00 horas. ¿Qué os ocurrió durante una hora, hicierais lo que hicierais? Independientemente de vuestras ocupaciones, vuestros sufrimientos y vuestras alegrías, os daréis cuenta que las Teofanías surgirán cada vez más en estos momentos, incluso sin que os hable. Esas Teofanías están realizadas ahora directamente por el Sol, tocándoos para que pongáis fin a ciertas ilusiones dentro de la sociedad. La radiación del sol, la radiación cósmica, ocasiona también, a través de un Sol liberado, que veáis alrededor de vosotros incontables fracasos. Es normal; eso forma parte de la Revelación.

Vuestros científicos saben ya, desde hace muchos años, que el comportamiento del Sol actúa e interactúa con el comportamiento humano, a nivel individual y a nivel colectivo. La vibración de la Tierra alcanza un nuevo apogeo. La liberación del núcleo de la Tierra, en 2012, ha permitido que emerja su radiación bajo vuestros pies -lo sabéis algunos de vosotros que habéis vivido la Onda de vida. Hoy, esta radiación del núcleo cristalino ha logrado atravesar las capas aislantes residuales de la Tierra, llamadas: la “ionosfera” y la “magnetosfera”. El núcleo cristalino de la Tierra se ha vuelto a conectar con el Sol y con Sirius, haciendo que, desde hace un mes, como el Comendador lo ha manifestado, se haya desencadenado todo el proceso final de la Ascensión de la Tierra y de vuestra libertad, no ya de forma sutil sino cada vez más visible a vuestros ojos que se abren para que veáis la Verdad, para que veáis la mascarada de algunos sistemas organizados.

Lo que llamáis “finanzas”, “política”, “justicia”, “medios de comunicación”, sois ya muchos los que os dais cuenta de sus manipulaciones, de sus mentiras, del encarcelamiento, del miedo al que os han llevado los que os controlan. Vuestros controles tocan a su fin.  Ya no están alimentados por las líneas de depredación, ya no están alimentados por vuestras emociones, porque sois muchos más los que habéis superado ese estado de emociones y ese estado del mental para descubrir la Verdad -en vuestra vida, en vuestro cuerpo, en la pantalla del mundo, no importa-, y este descubrimiento el que permite que no alimentéis la depredación de ninguna manera.

Así pues, el juego ha terminado para aquellos que el Comendador llama: “los chicos malos”. Por supuesto, ellos desempeñarán su parte, hasta el último momento. Sabéis muy bien que no pueden hacer otra cosa, pero mi gracia de Madre está abierta incluso para ellos y, sobre todo, para ellos, porque no hay nada que no pueda ser perdonado. No existe, contrariamente a lo que dicen algunas religiones, el pecado mortal. ¿Cómo podría morir lo que es inmortal?, ¿cómo podría haber castigo mayor que estar encerrados en este mundo, privados de Alegría y privados del Corazón?

Así que, todo lo que sucede ahora, desde hace ya unos meses y, sobre todo, desde el 7 de junio, os hará vivir el Apocalipsis, la Revelación última de lo que sois y, sobre todo, os permitirá ver todas las trampas y las ilusiones de este encierro en el cual han sido creadas incluso, las leyes espirituales que llamáis “karma”. El karma es una suprema ilusión para los espiritualistas, porque os lleva a adheriros a vuestra persona, a adheriros a un pasado, impidiéndoos encontrar el Espíritu y vivirlo. Recordad que todo conocimiento os es inútil. Si no lo aceptáis, lo podréis ver, por vosotros mismos, realmente. Nadie puede penetrar el Reino de la Luz si no se vuelve como un niño, si no abandona todo el equipaje, todas las creencias y todos los sufrimientos.

No tenéis nada que pagar; ya habéis pagado bastante y nosotros hemos pagado con vosotros. En el Amor, no hay que pagar, todo es don, todo es espontáneo, todo es gratuito. No puede haber otra retribución que la Alegría que emana de vosotros mismos. Las otras retribuciones vinculadas al karma, no son más que vanidad e ilusión.

Sabéis que necesitáis volveros autónomos y libres, no dejando este mundo, sino dejando la ilusión de este mundo para instalaros ahí donde todo es Paz. Cada uno de vosotros podéis hacerlo, independientemente de vuestros antecedentes, de vuestros sufrimientos, de vuestras costumbres, de vuestros miedos. Tenéis en vosotros todo lo necesario. No necesitáis más que vuestra conciencia para descubrir que sois el origen de toda conciencia en cualquier mundo, en cualquier dimensión, en cualquier cuerpo.

Cuando nuestros hermanos y hermanas orientales nos dicen que todo es Uno, solo expresan la verdad de lo que viven y no es un concepto o una creencia a la que haya que adherirse; si no, eso sería un error. ¿Queréis ser felices?, ¿queréis ser libres?, ¿queréis ser verdaderos?, ¿queréis, finalmente, ser vosotros mismos? Entonces no os aferréis a nada de lo que conocéis, no os sujetéis a nada. Por supuesto, respetad las leyes y los juegos de este mundo, pero observad la Libertad que sois, a pesar de las limitaciones de este mundo, a pesar de los sufrimientos de este cuerpo. El Amor es el bálsamo sanador que pondrá fin a todo lo que es falso. Para eso debéis estar en la Infancia, en la espontaneidad, en la inocencia incluso y en la aceptación.

Mi Hijo decía que mantengáis la casa limpia porque vendrá como un ladrón en la noche. Algunos de vosotros, cada vez más numerosos, ya lo habéis recibido. Descansad en lo que sois y dejad que se aleje lo que no es relevante. Seguid la Inteligencia de la Luz, la evidencia de la Gracia. Es muy simple y todavía más simple hoy, desde hoy. Lo que resiste, no es la Luz. En la Luz hay fluidez, hay ligereza, hay Alegría. No toméis mis palabras como discursos o conceptos sino como algo que debéis verificar por vosotros mismos en vuestra alma, por vuestra experiencia, por vuestra carne, por vuestra vida misma. Porque desde el momento en que decís “sí” a la Luz, habéis soltado todas las ilusiones y entonces es la Luz la que dirige vuestra vida y no vuestro mental, vuestros conocimientos, vuestros pensamientos, vuestras emociones, vuestros lazos de sangre, vuestros lazos afectivos, ni vuestras conexiones sociales.

La Luz os instará cada vez más, a medida que se vaya sintiendo la influencia de Nibiru -antes incluso de su visibilidad-, lo que ya es el caso, a que soltéis todo lo que os estorba, a veces incluso sin comprenderlo, sin poder explicarlo, sin poder justificarlo.  Id en el sentido de la Evidencia y tened por seguro que no es vuestra persona la que decide eso, sino la misma Gracia de la Luz. En ese momento, os daréis cuenta que ya no podéis reclamar ninguna religión, ningún grupo social, ningún grupo familiar. Seréis totalmente libres, sin rechazar a nadie ni a nada en vuestro corazón desde el instante en que habéis encontrado y reencontrado, la posibilidad de acoger incluso lo que os parece opuesto a la Luz.

Es el caso también, para vosotros, y es como encontraréis vuestro corazón, pero es también el caso para todo ser de esta Tierra. En ese momento podréis decir, como mi Hijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.Entonces, también vosotros perdonáis. Primero a vosotros mismos, a las ilusiones, a las creencias, a las adhesiones, a los sufrimientos, a los miedos y perdonad al mundo, perdonad a los Arcontes, porque ellos tienen el mismo corazón que todos vosotros. Ninguna vida es posible sin la presencia de un corazón, ninguna vida puede estar iluminada sin estar conectada a la libertad, a la Fuente y al origen de la Luz. Es eso lo que vivís con más o menos éxito, por ahora; pero, en cualquier caso, os daréis cuenta que eso va a ampliarse.

Entonces, por supuesto, para algunos de vosotros eso os ocurre a través de ensayos. Algunos podéis encontraros expulsados de vuestros hogares, otros podéis perder a un ser querido o perder un trabajo. No veáis los inconvenientes de eso, ved la oportunidad para encontraros. A través de eso, descubriréis lo que es esencial en vosotros. ¿Es vuestra forma, vuestra materia, vuestra comodidad o es vuestra Eternidad? Buscad el Reino de los Cielos que está dentro de vosotros y no se trata de una búsqueda sino de una aceptación. Todo lo demás se os dará por añadidura en esas fases particulares de ajetreo y de caos.

Sé también que muchos de mis hijos están todavía perdidos en las proyecciones en un futuro idílico; lo que llamáis la “Nueva Era”. Os invito a releer lo que decían los profetas, donde volváis vuestra mirada, tanto a Oriente como a Occidente, a Asia o entre los pueblos primitivos, jamás ha existido ninguna mejora, nunca se ha logrado una edad de oro dentro de esta dimensión que conocéis. La edad de oro está situada en la Tierra, pero en otra dimensión o sobre todo sistema solar que desee experimentar, en su libertad.

Hoy debéis dejar el polvo, por la Gracia de la Luz, debéis vivir esas Teofanías y daros cuenta por vosotros mismos, de la instalación de la Paz, porque la Paz, la serenidad, es verdaderamente el testimonio perfecto que os mostrará lo que sois. Ningún mental, ninguna pregunta mental podrá satisfaceros; además el mental no puede mantenerse. Sabéis ya muchos de vosotros que vivís desapariciones espontáneas. Las órdenes de la Luz se vuelven más y más evidentes, son muy intensas. Las órdenes de la Luz van a desarrollarse cada vez más.

El Comendador de los Ancianos os dijo que la Luz, ahora, no está solo a nivel de las líneas élficas, a nivel de los pueblos de la naturaleza, sino que los vórtices se instalan por todas partes. Los pilares de Luz que se os anunciaron, por el pueblo de los dragones, se están generalizando en la Tierra. Las plagas de los Jinetes se despliegan ahora con intensidad. Los Elementos más importantes son de momento el Fuego, por las temperaturas, por el fuego que quema, pero también por el granizo que es solo un fuego frío, por así decirlo. Eso forma parte de las calamidades bíblicas que comienzan a manifestarse cada vez en más territorios.

Y cuanto más se expande en esos territorios, más capacidad tendréis de vivir la Verdad, porque desde el instante en que no tengáis ninguna certeza, desde el instante en que no tengáis más elementos a los que aferraros, entonces la verdad del corazón, la verdad de la Luz estará ahí. ¿Veis eso, hijos míos? Lo veréis de todas formas, salvo si estáis en la negación o en la ira, salvo si estáis apegados -y es vuestra libertad-, a la materia, apegados a las convenciones más que a ser libres en el corazón. Pero no podréis tener lo uno y lo otro; ahora es el momento de que tome todo el espacio lo que habéis elegido, diría, en vuestra alma y en vuestra conciencia.

Por tanto, en este mes de julio, no es cuestión de formar ningún egregor, de formar ningún grupo, sino que os invitaré de manera individual y colectiva, a vivir esas Teofanías de forma más intensa, por así decirlo. Vosotros ya lo vivís de manera espontánea, pero es agradable, no para crear una energía de grupo, sino para vivir la Libertad juntos.

Para eso, desde el 9 de julio, estaré a vuestro lado cada tarde y lo preciso, a las 20:00 horas, hora del reloj, en cualquier país que estéis. Dedicadme media hora, yo estaré allí y mis hermanas estarán allí, para celebrar vuestra resurrección, vuestro renacimiento, para acoger vuestro corazón. Porque como sabéis, solo vosotros podéis realizar en vuestra intimidad, este pasaje, pero nosotros podemos estar allí con nuestra presencia amante. Y vosotros podéis estar allí, unos y otros, al mismo tiempo, no para crear una energía, un grupo, sino simplemente para experimentar la Libertad.

Sé también que algunos Ancianos os han dado todavía, técnicas, ejercicios, respiraciones. Si sentís la necesidad, no os privéis, pero no olvidéis que, de alguna manera, no necesitáis nada y que es vuestra persona la que cree que tenéis todavía necesidad de algo. Pero no dudéis en nutriros de esta forma, de momento, si esto os parece demasiado arduo. Pero yo os espero cada noche a las 20:00 horas, dondequiera que os encontréis en el mundo, para celebrar vuestra resurrección.

Vosotros sabéis la cronología de los acontecimientos, anunciados por los profetas, que se viven ahora ante vuestros ojos. Muchos pueblos, lamentablemente los occidentales no forman parte de ellos, están muy conscientes de lo que sucede y que vuestros gobiernos, en todo Occidente, tratan de ocultar. Algunas religiones, a pesar de la falsificación, han estado muy cerca de la verdad, en sus profecías. Algunos contactos más recientes, sobre todo en países europeos, esta vez por las manifestaciones de mi presencia, en ciertos casos o las apariciones de Cristo cuando han sido reales, os han proporcionado elementos que no pueden dejar lugar a dudas. Muchas Estrellas, cuando estaban encarnadas, han dejado elementos de profecías. Buscadlas por curiosidad, simplemente, si necesitáis reafirmaros en vuestro corazón. Eso no os unirá a vuestro corazón, pero os mostrará la evidencia de lo que está sucediendo.

Espero por otra parte, que durante este mes de julio y, a partir del día 9 a las 20:00 horas, seáis más y más numerosos en estas celebraciones. Se trata, por supuesto, de Teofanías, pero esas Teofanías van a representar algo nuevo, porque muchos de vosotros, que habéis vivido estas Teofanías, habéis comprendido y experimentado la Verdad. Entonces, a partir del 9 de julio, tendréis la oportunidad durante el tiempo que queráis, ya sean unos minutos, ya sea el tiempo de una sonrisa o una hora si lo necesitáis -vosotros elegís el tiempo, elegís la duración, elegís la intensidad.

Es una ocasión de asistir junto a vuestros hermanos y hermanas. Por vuestra presencia amante en ese momento, en esas reuniones, liberaréis el Amor incondicionado por toda la superficie de la Tierra. Entonces, os daréis cuenta que vuestro único trabajo es la Liberación que os hará ver con más y más claridad y evidencia, todos los engranajes del encarcelamiento de este mundo tanto al nivel biológico, químico, social, como al nivel de la depredación, al nivel de los estados, de los gobiernos, de los que tienen las riendas de la información; vosotros no podréis ser engañados. Y, por otra parte, cada vez sois más los que no os dejáis engañar por estos juegos de falsedad.

Todas mis hermanas Estrellas y yo misma, nos reuniremos para tener la ocasión de asistiros y celebrar con vosotros, a través de las Teofanías, lo que llamo, vuestra resurrección, porque es de eso de lo que se trata.

Os recuerdo también que mi Llamada puede llegar a partir de ahora, no importa en qué momento, pero sabed que antes de mi Llamada, habrá señales en el Cielo y en la Tierra. No en un lugar preciso, sino por todas partes del Cielo y la Tierra. Eso no podrá dejar ninguna duda, salvo para los que permanezcan en la negación hasta el momento en que oigan mi voz llamarlos por su nombre. Entonces me reconocerán con evidencia.

En este período, la Luz os pide también, a veces de manera violenta, una forma de alivio, una forma de libertad -interior, ante todo-, que no dependáis de ningún grupo, que no dependáis de ningún afecto, incluso el más sublime, que no dependáis de ninguna creencia. Porque los preparativos se han terminado. Os lo he dicho: el proceso de la Ascensión de la Tierra, ha comenzado realmente el 8 de marzo. El 7 de junio, los acontecimientos humanos se han desencadenado de forma cada vez más flagrante. Desde el 9 de julio y desde este mismo día, las Teofanías van a generalizarse incluso en los que no han pedido nada y, sobre todo, en los que no creen nada de lo que son. Porque sabéis que incluso sin vivirlo, solo hay que creer en vuestra eternidad y no creer en este mundo, no creer en nada de lo que os es conocido porque ser liberado es siempre ir a lo Desconocido, es siempre ir a lo imprevisible -y es siempre sublime.

Así pues, estas citas, sea cual sea la duración que le deis cada uno, conseguirán una Teofanía permanente sobre la Tierra porque cada uno de vosotros la realizará a las 20:00 horas por toda la Tierra. Tanto si sois miles como si sois millones, no cambiará nada, habrá el mismo Espíritu, el mismo derrame de la Luz, la misma Revelación.

Creo que ahora voy a dejar mis palabras y a proponeros, en este momento en que hablo, en este instante en que me leéis o me escucháis, que viváis estas Teofanías nuevas, porque este es mi don y esta es mi gracia, que yo destino a cada uno de mis hijos. Entonces, si queréis acoged, acoged.

…Silencio…


Yo soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra. Bendigo a todos vosotros. Os amo. Sois la Luz del mundo, no la que ilumina la cabeza, sino la que se revela en el corazón y en la Verdad. Sed bendecidos, estéis donde estéis y en el día que sea. Y espero veros en un número cada vez mayor y cada día más importante, festejar y celebrar vuestra resurrección.

…Silencio…


Yo soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra y ya no os dejo. Por siempre, en el Amor y en la verdad. Adiós.

…Silencio…




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