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domingo, 15 de noviembre de 2015

Terra en llama violeta*¿Quién es Omri-Tas? Regente del Planeta Violeta



¿Quién es Omri-Tas?

Regente del Planeta Violeta

Omri-Tas es el Regente del Planeta Violeta. Saint Germain nos ha dicho que Omri-Tas tiene una intensidad tal de llama violeta y del séptimo rayo en su aura que esta se extiende mucho más allá del tamaño del planeta Tierra. Omri-Tas hace su morada con el Señor del Mundo en Shambala (sobre el desierto de Gobi), donde él y su séquito de siervos del Altísimo han prometido guardar la llama de la libertad en la Tierra. Su complemento divino guarda la vigilia en el corazón del Planeta Violeta con ciento cuarenta y cuatro mil sacerdotes del fuego sagrado.

Terra en llama violeta

Las evoluciones del Planeta Violeta han prestado servicio a la llama violeta durante eones y usan esta llama para cuidar de todas las necesidades de la vida diaria: limpiar sus casas, cuidar y purificar el planeta e incluso bañarse y lavarse con ella.
 Las tareas domésticas las realizan ángeles y elementales de llama violeta, algo que permite a la gente seguir el sendero del adepto y prestar servicio en otros hogares planetarios. Por todo el Planeta Violeta ciento cuarenta y cuatro mil sacerdotes del fuego sagrado cuidan de esta llama día y noche y realizan ceremonias y rituales de la llama violeta ante miles de altares.

Omri-Tas describe uno de los templos de su planeta:


«He aquí, oh planeta Tierra, nuestro amor se derrama sobre vosotros desde el corazón del gran Planeta Violeta. Yo, Omri-Tas, estoy ahora en el centro del poderoso estanque de luz. Os lo describiré para que conozcáis la hermosura de sus maravillas. Este estanque tiene setenta pies y es circular. Hay un agua reluciente, magnífica, de color amarillo, que destella como chispas eléctricas a través del centro de este estanque. Hay siete escalones circulares que conducen hasta él. Hay siete columnas a su alrededor. Estas son de mármol blanco y se elevan a gran altura en la atmósfera. El pabellón es, naturalmente, circular y de su centro se derrama un hermoso flujo de llamas estrelladas. Este estanque, pues, que mora en el Planeta Violeta, está en el centro de un gran anfiteatro donde los sacerdotes se reúnen cuando hacemos las invocaciones sagradas.

«He querido describiros esto para que podáis recibir algo del lugar desde donde hablo y podáis daros cuenta de las maravillas de una civilización que está libre de comercialización, de discordia, de desunión y de todas esas causas concomitantes de aflicción…

«Ahora estoy sobre un pequeño y blanco estrado circular erigido en el centro de este estanque y veo bajo mis pies esta agua reluciente, hermosa, magnética, de color amarillo, que destella con tal iridiscencia y maravilla que es difícil encontrar palabras en vuestra lengua para describírosla… La plataforma de mármol que se extiende hasta rodear este hermoso templo de luz de bóveda central es de un color naranja pálido. Tiene engastadas muchas piedras blancas esparcidas por su superficie, y el efecto en conjunto es algo magnífico de ver. Muchos de los sacerdotes de nuestra hermandad, aquí, en el Planeta Violeta, ahora encienden unos canastillos… llenos de una forma especial de energía electrónica que emite una corriente de luz violeta de tal forma que resalta todo el cielo y la atmósfera alrededor del templo.

«El color del cielo que se ve en nuestro planeta no es violeta en realidad, es azul como el vuestro. Pero para crear la atmósfera adecuada en este escenario al aire libre utilizamos un campo energético especial, electromagnético, que hace que incluso a plena luz del día podamos proyectar de estos canastillos, concentrados alrededor de la zona central de nuestro templo, un color radiante violeta que llena toda la atmósfera.

«El efecto del violeta reflejado en el relumbrante estanque amarillo es algo magnífico de contemplar. Pero hay un fin espiritual que este magnífico símbolo transmite. Porque hay un campo energético electromagnético especial que late desde el agua hasta lo más alto de la torre y ello nos capacita para amplificar la llama violeta de tal manera que, a lo largo y ancho de nuestra tierra, los hogares de toda la gente en este planeta reciben una carga de fuego violeta de forma muy parecida a como vosotros transmitís vuestra corriente eléctrica por cables conductores. Nuestra gente puede entrar en contacto con este fuego violeta y utilizarlo en instrumentos especiales para peinarse, lavarse y, de otras formas, limpiar sus casas».

Omri-Tas ha desvelado que las evoluciones del Planeta Violeta en un tiempo se acercaron a una crisis parecida a la que actualmente afronta el pueblo de la Tierra. En respuesta a la llamada de unión de la representante de la Madre Divina, los siervos de Dios fueron movidos y revirtieron la marea con la llama violeta. Como dijo Omri-Tas: «Escucharon la llamada de hacer invocaciones en los altares de todo el planeta. Hubo una saturación del cuerpo planetario con la llama violeta. Esa saturación, por tanto, hizo salir a los ángeles caídos, que entonces pudieron ser atados por las legiones de luz y retirados… Pasamos a una era de oro porque hubo unos pocos que respondieron, y hoy ese planeta se mantiene en esa era de oro debido a que la gente no ha perdido el recuerdo de aquello que casi fue un holocausto planetario».

Este artículo está tomado de fragmentos de Los Maestros y Sus Retiros Volumen 1. Copyright © 2003, 2014 Summit Publications, Inc. Reservados todos los derechos.


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