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lunes, 24 de noviembre de 2014

CUATRO CUERPOS INFERIORES Por Rubén Cedeño RUBÉN CEDEÑO RESPONDE A EDGAR SHAISTER Oviedo 20.11.2014



La metafísica busca ayudar a la humanidad por medio de su educación espiritual usando sus vehículos invisibles, 
¿Por qué es importante que el hombre aprenda a dominar sus 4 cuerpos inferiores?
 ¿Dónde podemos encontrar información detallada de estos 4 vehículos invisibles del hombre? 
¿Podrías explicarnos la frase que utiliza el gran filósofo Plotino : “Todo lo que se ve del hombre no es el hombre”?

Somos “Almas” o “Cristos Internos” adquiriendo “CONCIENCIA” y para conseguir esto estamos metidos en tres planos inferiores, que también pueden ser considerados cuatro, donde para cada plano tenemos un cuerpo y estos son el físico/eterico, que son en realidad un solo cuerpo o plano, lo que pasa es que el eterico es la contraparte invisible del físico, luego está el “Cuerpo Astral” o Emocional y por último el “Cuerpo Mental”. 
Después siguen tres cuerpos más que son los Cuerpos Buddhico, Atmico y Monadico, siendo este último la Divina y todo Poderosa Presencia de Dios “Yo Soy”. 
Los que no saben de esto mucho, confunden el “Cuerpo Causal” y “El Cristo” como cuerpos separados, pero no lo son, forman parte del “Cuerpo Mental Superior”. 
Estos cuerpos inferiores en la mayoría de las personas cumplen su propósito, pero a la gente se les olvido que estos vehículos trabajan para el “Alma” o “Cristo Interno” y en un momento de la evolución hay que reorientarlos y ese es el propósito que cumplen las verdaderas escuelas espirituales, y la Metafisica se ocupa de ello y más fehacientemente en sus clases esotéricas. 

Para lograr esto se vale de estudios, prácticas y meditaciones apropiados exclusivamente para conseguir esta finalidad.

El primer error en el que se han inmiscuidos las personas con estos cuerpos inferiores es en creerse entes separados y caer en lo llamado: “la gran herejía de la separación”. 

La división, la fragmentación va en contra de toda “Alma” o “Cristo Interno”, de la Presencia “Yo Soy” y de la espiritualidad en general, ya que es falta de amor, y el afecto es uno de los primeros requisitos, en toda “Vivencia Espiritual”.

En el plano físico, en algunas circunstancias, la gente, la sociedad, incluso algunas personas dentro de los grupos espirituales tienen tendencia a la separación, la división y hay que poner todas las fuerzas, intenciones y deseos por trabajar por la unidad, a pesar de que las circunstancias obliguen a la desunión, hay que renunciar a orgullos, puntos de vista, opiniones y deponer actitudes por conseguir imponer unidad. Y aunque las circunstancias obliguen a la disgregación hay que buscar y si se quiere luchar por la unidad, allí está empeñada nuestra evolución espiritual.

Otro error garrafal en que han caído los cuerpos inferiores es el materialismo, creer que el todo de la vida es lo que se ve y se toca. 
De allí se desprende la pasión por acumular grandes sumas de dinero, donde por ello se cae en la corrupción de todo tipo, y querer aparentar, ser esto o lo otro sin serlo. 
Y la realidad de todo lo físico es que en el momento menos esperado puede desaparecer. 
En cualquier instante viene una devaluación, un tsunami, un terremoto o la misma muerte, y acaba con todo, a veces en segundos y de esto no se escapa nadie. No será hoy, no será mañana, pero en cualquier día sorprende la mutabilidad de las cosas. Lo único eterno, permanente, trascendente es tu esencia Divina o Espiritual del cual el “Alma” o “Cristo Interno” es su embajador entronizado en el centro de tu Ser.

Una mente de exacerbado intelectualismo hace ver que solo lo visible y tangible existe y como para cada quien “todo es mente”, para quien concibe las cosas así de intelectualizadas, ella misma se impide las posibilidades de contemplar la existencia de un mundo más allá del físico como la existencia del Alma, y allí se le tranca todo.

Información sobre los cuerpos en la Metafisica la tenemos detalladamente en el libro “Siete Cuerpos” 
Existen otros autores como Leadbeater que tiene una obra que se llama “El Hombre y sus cuerpos”. 
Hay unas muy buenas compilaciones sobre los cuerpos hechas por Arthur Powell donde tiene títulos como el “Cuerpo Eterico”, “El Cuerpo Astral” y el “Cuerpo Causal y el Ego”, que son completas y absolutas maravillas, tanto así, que no deben faltar su estudio en ninguno de los estudiantes espirituales que toman esta enseñanza en serio, son como diríamos, unos “clásicos”.

Del conocimiento de los cuerpos internos del ser humano es que proviene la frase délfica “Conócete a ti mismo” y aunque es distinta, hay una máxima que dice el gran filósofo Plotino que se puede asociar: “Todo lo que se ve del hombre no es el hombre”. 

Esto quiere decir que el ser humano es algo más que lo visible y es que se conforma de un compuesto de tres cuerpos inferiores, tres cuerpos superiores y en el medio uniéndolos a todo, está la “Conciencia”, el “Darse Cuenta”, el “Cristo Interno”, que debido a esta suprema cuantía, es lo más importante de lo que hay que ocuparse en desenvolver durante la encarnación. 

Re-Publicado por “Isis Alada”

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