nocopias

miércoles, 1 de junio de 2016

Madre Divina: La semilla del recuerdo a través de Selén





Madre Divina: La semilla del recuerdo 

Desde el núcleo incandescente de la Tierra mi voz se eleva y en este momento interactúa con el sonido de cada átomo de sus cuerpos, hijas e hijos de la gran Madre Yo Soy.
Bendiciones y Paz a los corazones de todos aquellos movidos por el movimiento de mi presencia, el Espíritu Santo que vivifica y mueve, matriz generadora, matriz cósmica de toda vida y toda manifestación.
Somos uno. Yo los saludo y los encuentro en medio del camino, hijos de mi corazón que regresan a casa. Por lo tanto yo los acompaño a lo largo de su recorrido.
El movimiento de su aspiración es encontrado por mi movimiento de profunda atracción. Yo que los atraigo insistente e incansablemente a reconocer su naturaleza, su naturaleza que yo soy.
Hijos e hijas, aunque mi voz, y a pesar de las manifestaciones de mi Presencia aparezcan a veces como elementos externos a ustedes, esto, de modo alguno, quiere decir que yo sea otra cosa que ustedes.
La naturaleza es mi rostro, es mi rostro más cercano a ustedes en términos de contacto, en cuanto a su reconocimiento. Sin embargo, yo poseo muchas otros rostros, todos ellos son espejos de Luz pulsante en vuestro interior.
Las palabras que aquí ustedes oyen a través de este canal o varios canales, así como mis expresiones en nuestros contactos individuales, son todos reflejos de la naturaleza eterna, pues siendo su Madre, yo no puedo ser otra cosa que, su Vida, su Amor, su Luz.
Y para recordarles su naturaleza, muchas veces a lo largo de la historia de esta Tierra yo me he manifestado a ustedes como un elemento externo para despertar la semilla del recuerdo y hacerla germinar y producir fruto.
Una vez más les recuerdo: el reconocimiento de su naturaleza es su fortaleza, el reconocimiento de su esencia es toda fuerza que puedan necesitar, es toda riqueza a la que puedan aspirar, es toda bondad, amor y Luz que puedan expresar o recibir de la expresión.
Esto no invalida sus acciones en este mundo, esto no los coloca en un estado de inercia o de letargo, al contrario, tal reconocimiento los despierta a su potencial de co-creador, porque son mis manos, ustedes son los elementos a través de los cuales yo creo, transformo y concluyo la misteriosa obra de la manifestación y el viaje del alma.
Hijas e hijos, abran sus corazones para reconocerme como Señora sentada en el centro de su templo; no como un elemento separado de ustedes, sino como su propia naturaleza materna y cósmica.
Al igual que mi otro rostro, del cual yo soy otro rostro, el Padre Eterno y Cósmico se sienta íntimamente fusionado, más que eso, imposible de ser distinguido de mí en este mismo trono en el centro de su templo interior.
Yo y el Padre uno somos. El Padre soy yo, yo soy el Padre. La Madre y el Padre son el Hijo, y el Hijo se mueve y existe en el Padre-Madre.
Reconozcan la Unidad, no solamente de la formas, sino principalmente en la Chispa Vital que late en el núcleo de cada ser, el núcleo de cada entidad, en el núcleo de cada forma, la Chispa Vital que pulsa, vivifica y emana.
Yo estoy con ustedes y nunca me distancio, yo estoy con ustedes dentro y fuera del corazón. Dondequiera que más fácilmente me reconozcan, donde más fácilmente me contacten, yo estoy allí, a través de mil rostros, mil nombres, mil voces, a través del aspecto masculino o femenino de la naturaleza inconmensurable del Ser, yo estoy siempre a su lado.
Los invito ahora a un momento en que mi Corazón se expande y mi Manto los envuelve y los abraza en una efusión planetaria de Amor.
… Efusión vibratoria…
Yo los amo con un amor inconmensurable. Si no lo comprenden con claridad, tengan fe.
Bendiciones y paz hijos de la Luz, semilla de soles.
Transcripción hecha por colaboradores de la ELV.
Traducción H. N.
Mensaje canalizado por Selén escolaluzviva.com.br

Para recibir los mensajes en tu bandeja de correo suscríbete en    http://isialada.blogspot.com.es/         y   http://isisalada2.blogspot.com.es/





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada