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domingo, 13 de diciembre de 2015

MARÍA; NOS REGOCIJAMOS DE VUESTROS AVANCES Y NOS PREPARAMOS A RECIBIROS EN VUESTRO NUEVO REINO






María; Nos regocijamos de vuestros avances y nos preparamos a recibiros en vuestro nuevo Reino

Buenos días Pascal, soy María.

Las energías son densas y muchos os sentís cansados. Es urgente e importante dejarse atravesar por todas estas Energías que os parecen abrumaros en algunos momentos, y por los acontecimientos que os acompañan en vosotros y alrededor vuestro. Las cargas emocionales se amplifican y debéis mantener un equilibrio templando vuestras reacciones. Para esto debéis quedar en la observación de lo que pasa y de lo que es vivido, tomando retroceso, en vosotros mismos, hasta incluir los aspectos multidimensionales de vuestro Ser, en una percepción ampliada y unificada en lo posible. Al hacerlo, relativizareis la vivencia interior o exterior y encontrareis más fácilmente las actitudes a adoptar para atravesar estas corrientes.

Sabemos que no es fácil, por eso no criticaremos vuestros errores o
cambios de humor. Sin embargo os pertenece encontrar el equilibrio cuando os sintáis afectados o perturbados. La elevación de la tensión emocional estaba prevista, en advertencia y en previsión a lo que viene, un poco como un vacío atmosférico precede y anuncia la tempestad. Tomad vuestro partido y tomad conciencia de lo que este preludio significa.

En este contexto, os puede parecer difícil de elaborar proyectos a corto o mediano término.

El tiempo parece escaparos, pareciendo demasiado largo o demasiado corto según vuestro punto de vista, como si vuestras referencias estuvieran difuminándose para dejar sitio a la confusión y a la duda. La pantalla de vuestra realidad no desaparece, mientras que la película que se encontraba proyectada se disuelve. Al «mismo tiempo», la nueva realidad aparece, que fue anunciada, que llamabais vuestros votos y que aún no llegáis a discernir realmente. Se sitúa en este
intervalo, dejando progresivamente la antigua matriz, pasando al cabo de una nueva realidad que, tal como el horizonte, os parece alejarse a medida que os acercáis. También no fijéis nada, atravesad este doble punto de vista y quedáos en una intención abierta, dejando el campo libre a lo que viene y al descubrimiento de lo desconocido.

Sabed
por qué hacéis lo que hacéis y vivís lo que vivís, sin preocuparos demasiado de las etapas atravesadas. Algunos caminos pueden parecer bifurcarse o zigzaguear en la continuidad de las intenciones emitidas o episodios atravesados. Estos movimientos no son contradictorios. Debéis comprender que la vida concretiza vuestras intenciones en el sentido que le indiquéis, más que en las formas a través de las cuales ella, se manifiesta. Pedidnos la Luna y ella se manifestará sobre el plano terrestre. ¡Pedidnos la Tierra y os encontrareis sobre la Luna! Esto significa que el plano físico se plasma mediante la intención psíquica, mientras que el conocimiento se obtiene por reflexión de la experiencia física.

Si vuestras intenciones se vuelven hacia la Tierra, tomarán forma en primer lugar sobre el plano psíquico, mientras que su materialización física estará sometida a la ley de causa y efecto. A la inversa, si la intención es emitida con destino al plano psíquico, ella
atraerá (ley de atracción magnética) primero los acontecimientos físicos compatibles con su realización psíquica. Así es como esto funciona, vuestras proyecciones psíquicas toman forma a merced de los acontecimientos físicos vividos (ley de atracción), mientras que vuestras acciones determinan las causalidades por venir (ley de causa y efecto).

Estas nociones, aunque difíciles aún de entender para vosotros, son importantes porque representan el modo de empleo de las energías a las cuales tenéis acceso en lo sucesivo. Damos estas precisiones para los que desean orientar su búsqueda y despejar unas perspectivas de trabajo, a la espera de los cambios anunciados y justo antes de que se produzcan. Una vez el plano físico
recalibrado, observareis el resultado de lo que fue proyectado (intención) en el espacio psíquico. Este último representa de hecho la fuente del primero (espacio físico), a partir de la cual la vida toma forma y se transforma en función de las intenciones expresadas (verbo). Esta fuente contiene una esencia común que se llama Amor, como contenido, inteligencia y sustancia viviente de toda la Creación, de todas las formas y dimensiones fundidas.

El Amor, asociado al espacio, representa así la esencia común de la Vida, dividiéndose en tantos seres que contiene la Naturaleza. La Luz, asociada al tiempo, les da forma a través de las dimensiones. El Amor y la Luz representan ambos aspectos polarizados de la conciencia
(el espíritu), siendo al principio unitaria, luego dividiéndose y multiplicándose al infinito para manifestar su Esencia y reflejar el conocimiento de lo que es, es decir el Amor, en su cualidad primordial.

La Vida se proyecta y se ve ella-misma a través de la Luz, sin la cual sólo sería amor no manifestado, sea un estado de conciencia unitaria y no polarizado. En ausencia de la Luz, la Vida existe en un estado no diferenciado llamado «punto cero». La polaridad inicial, asociada con la voluntad divina de la Fuente, a manifestarse y a extenderse, la pone en movimiento y produce un calentamiento provocado por el roce de sus partes.

El calor que resulta de ello produce el Fuego, que a su vez produce la Luz. La Luz es polarizada y funciona en circuito cerrado. Esto significa que a través de un
agujero negro, circunscrito en el espacio, un movimiento doble es generado que proyecta un «fluido cósmico», de hecho el Amor, transformándose progresivamente en Luz y multiplicándose en formas y fuerzas innumerables, hasta volver a su punto de partida, después de haber agotado su ciclo.

La rotación de los astros y de los planetas releva y dirige este movimiento, repartiéndose en innumerables ciclos en los cuales el fluido constitutivo del Amor es reciclado y regenerado sin cesar. Así funciona la Vida a todos los niveles de la Creación, de la Fuente hasta las células, y de las células a la Fuente, en un doble movimiento perpetuo, entre la
Verdad de la conciencia universal (Alfa), asociada al Espíritu, y las formas de Vida (Omega) a través de las cuales se manifiesta y adquiere el conocimiento reflexivo de lo que ella Es.

A lo largo de estos ciclos, el resultado
(fruto) que manifiesta el movimiento del Amor es la Vida. En este sentido, el movimiento de la vida permite la materialización o la realización del Amor.

La Luz representa el vector a partir del cual este movimiento toma forma y se manifiesta como
Verbo. La Luz revela así la transformación del Amor y es el fenómeno que vivís y sentís en este momento.

¡Estas transformaciones acabarán pronto en la revelación de un nuevo espacio más logrado de Vida, qué se presentará entonces delante de vuestros ojos asombrados! ¡Muchos se frotarán los ojos para convencerse de la realidad de lo que perciben y verificar que no sueñan! También se taparán los oídos para callar los zumbidos incesantes que se oirán entonces, y cada vez más sobre la Tierra. Habrán «llantos y rechines de dientes», pero nadie podrá hacer callar las trompetas ni poner un nuevo velo sobre la «Nueva Tierra», en cuanto sea visible a vuestros ojos. Para los que me escucháis en este momento, cerrareis los ojos cuando esta llamada suene y los reabriréis para percibir una nueva realidad sobre la Tierra (espacio físico) así como en el Cielo (espacio psíquico). Los velos se abrirán entonces a ambos lados de la antigua separación (caída) y renaceréis en un nuevo espacio multidimensional ampliado a escala de vuestra familia Estelar y Galáctica. Así es.

Estas revelaciones os podrán parecer sub-realistas, irreales, inconcebibles, incluso inadmisibles para algunos. Sin embargo figuran en vuestros textos
sagrados y se encuentran más o menos consignadas en todas las tradiciones de la Tierra. Sabéis que estas profecías están a punto de manifestarse sobre la Tierra y en vuestros cielos, y que nadie podrá ignorarlas, ni sustraerse a los cambios anunciados.

Es aquí y ahora donde una advertencia debe ser dada, porque «seréis juzgados de la misma manera a la que juzgáis, y seréis medidos de la manera en la cual medís». Es así como cada uno vivirá el Acontecimiento, y los acontecimientos incluidos en el Acontecimiento, con los
ojos del momento. ¡Pueden ser los de un niño! Todos no viviréis la misma película, será según el nivel de conciencia al cual cada uno será asignado, en función de su origen, de su trayecto y de su preparación:

– Aquellos que se situarán únicamente sobre el plano físico tridimensional verán la disolución de su mundo tanto en el interior como al exterior de ellos-mismos. Allí serán los llantos y rechinar de dientes, incluso si las ayudas están previstas y serán realizadas.

– Aquellos que se situarán en el plano éterico, quedando presentes sobre el plano físico, verán la desaparición de un mundo y la aparición de un nuevo paradigma. Estos se regocijarán y serán acogidos.

– Aquellos que dejarán el plano físico terrestre se dirigirán hacia un nuevo destino compatible con su intención
primordial o «contrato de alma».

Así nadie será
librado, en el sentido que nadie será dejado sobre o al borde del camino. En otras palabras, nadie morirá y cada uno será conducido o dirigido hacia la destinación de su elección. Las cartas están preparadas para ser repartidas y diferentes vías serán trazadas, que derivarán lógicamente y naturalmente de esta elección.

Las opciones ellas-mismas serán reveladas en el curso del Acontecimiento, en el momento en el que vuestros ojos se abrirán a la nueva realidad de la Tierra y del reino del que venís. Será el
choc de conciencia esperado y el principio de la gran transición que será vivida desde entonces a escala colectiva. No revelaremos nada más por ahora, aunque sea sólo para cuidar del efecto sorpresa anunciado, esto en un sentido positivo, porque el principio mismo de una revelación implica que descubráis por vosotros-mismo, que sólo erais unos actores en esta película.

Entonces la palabra
fin fijada sobre la pantalla tridimensional de vuestra realidad no os dará más miedo, porque sabréis que la película ha acabado y que por-fin el tiempo ha llegado de dejar estos juegos de roles por demasiado atenuadores. Saldréis de la película proyectado en un espacio limitado de la tercera dimensión y en el cual vuestra conciencia se encontraba enfocada y absorbida a lo largo de la proyección. Dejareis entonces la sala y os reuniréis con vuestros guías y familias estelares, cruzando la puerta por la que antaño entrasteis.

Algunos, que conocían el final de la película, dejaron ya la sala, mientras que otros están a punto de volver a su casa, al final de la proyección. Otros comprenderán, viendo la palabra
Fin, que la película ha acabado y estarán estupefactos bajo el choc de esta revelación. Ésos quedarán tal vez unos instantes más en la sala, el tiempo de recuperar su espíritu o de meditar sobre sus apegos terrestres.

Algunos, lo sabemos, se precipitarán en otra sala para sumirse, una vez más, en el ambiente de otra película de tercera dimensión. Será su elección y será respetada.
¡Sin embargo para aquellos qué querrán poder quedarse en la sala y ver de nuevo la misma película, les prevenimos que la proyección en curso es la última, y que unos trabajos de renovación y de ampliación están previstos, y que esta sala no estará más disponible para este tipo de representación! Al final de esta restauración, una nueva película será proyectada en una pantalla multiplexe de quinta dimensión. ¡Mientras tanto, aquellos qué querrán realmente quedarse, serán invitados a participar en los trabajos!

Estad seguros al alba de estos trastornos, de que os acompañamos.

Nos regocijamos de vuestros avances y nos preparamos a recibiros en vuestro nuevo Reino.

Entonces Pascal, donde sitúas tú este
Reino: ¿en este mundo o en otra parte?

– Ni aquí ni en otra parte, pero en lo que da forma a todo ello.

¿Y qué es Ello”?

– La Vida, que es Amor.

¿Y ahora qué comprendiste?

– Tengo ganas de entregar mi Espada…

Bien, la recibo.
¿También me entregarás mi Manto?

¡No, lo guardo!

¡Lo he entendido bien! (risa) Que estés seguro de mi Amor. Estás listo y no tendrás más tiempo a esperar. Te llamé y me has escuchado. ¡Pronto, muy pronto, me devolverás este Manto, porque el tuyo te será devuelto y brillará de mil colores!

– Me gusta mucho el azul…

Yo también... Sananda está a mi lado en este día bendito y Sagrado. Os esperamos del
otro lado de este velo, desde ahora efímero.

María

http://hallegadolaluz2.blogspot.com.es/2015/12/maria-nos-regocijamos-de-vuestros.html




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